
Rufianes, el musical que nos lleva a la "Chicago argentina"
Inspirada en Cabaret, la creación del coreógrafo Juan José Marco se sitúa en la Rosario de la década del 30
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Hay dos cuestiones que, para el coreógrafo y actor Juan José Marco, son tan fundamentales como difíciles de conseguir a la hora de concretar un proyecto artístico: el dinero para la producción y la unión del grupo. "Una porque pone los límites y nunca alcanza; la otra porque te permite trabajar feliz cuando todos están conformes y tiran para el mismo lado", dice el artista santafesino que logró, a los 31 años, gestar y disfrutar de un proyecto propio, el musical Rufianes, que, desde el lunes 2 de mayo, se presenta en El Galpón de Guevara.
La idea que lo rondaba era cómo sería una versión nacional de la célebre Chicago, de Bob Fosse, John Kander y Fred Ebb. Nacido y criado en Totora, a 60 kilómetros de Rosario, sabía que a la gran ciudad santafesina se la llamaba "la Chicago argentina" en los años 30 por el rol que ocupaban la mafia y la prostitución. "Ahí encontré el material para empezar", comenta Marco, quien tuvo desde el inicio a Marcos Rauch como amigo y socio artístico. A él lo conoció en Judy... Un homenaje a Judy Garland, de Alejandro Ullúa (2012).
Dirigida precisamente por Rauch (para más datos, hermano de Gerónimo, estrella internacional del musical), con coreografía y actuación de Marco, Rufianes está integrado por amigos y conocidos que se entusiasmaron con el proyecto: la composición musical es de Juan Ignacio López (Ayres de Cabaret); el libro, del guionista Marcelo Camaño; la letra de las canciones, de Luis Longhi (Gardel), y el elenco lo encabezan, junto a Marco, Talo Silveyra, Flor Benítez, Maia Contreras y Leo Trento, con ensamble y una agrupación de seis músicos en escena. El suyo es un trabajo en cooperativa al que se le sumaron inversiones que permiten que la obra esté en cartel un día a la semana: los lunes.
"Es una historia de amor. Yo soy Romano, un mafioso y rufián siciliano en Rosario. Mi hermano Juan (Silveyra) viene a verme desde Italia, creyendo que soy honrado. Y se enamora de Rosa (Benítez), una prostituta que manejo. Así se arma el trío y el enfrentamiento entre los hermanos", cuenta Marco, quien, aparte de Rufianes, tiene otros trabajos: es el coreógrafo de Edipo y Yocasta (actualmente en el teatro Apolo) y de dos obras que vuelven este mes: Yo no soy Amy (en Maipo Kabaret) y Taquicardia (en Border).
-¿Qué falta para que la comedia musical continúe creciendo?
-El género creció un montón en estos últimos años. Los grandes musicales que se trajeron del exterior no rindieron, pero en su lugar los argentinos se hicieron un espacio. Es una apuesta firme y creo que hay que continuar por ese camino.
-¿Qué te parecen las producciones grandes surgidas en nuestro medio como, por ejemplo, Franciscus?
-No la vi, creo que es de otro palo, un musical donde está más presente lo acrobático. Pero me parece buenísimo todo lo que sea búsqueda y probar con diferentes miradas.
Ligado desde "siempre a la danza", como él mismo señala, Marco ahora va por otro desafío, el de abrirse más al canto y lo actoral. Rufianes es su parada actual.
Rufianes
De Rauch y Marco
El Galpón de Guevara, Guevara 326
Hoy, a las 21. Entrada, $ 250
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