
Un mundo de candilejas
Cabaré de caricia y puntapié rescata el sabor del music hall
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"Un paseo por la provocación, el guiño y la máscara. Una fábrica de carcajadas." Así define el actor y cantante español Jorge Usón al Cabaré de caricia y puntapié , musical que, a partir de mañana, interpretará junto a Carmen Barrantes, en El Cubo.
Ganadora del Premio Max al Mejor Espectáculo de Teatro Musical 2010, en España, la obra se anuncia como un viaje al París de los años 40, a Saint Germain des Près y a Montmartre; al jazz, al tango y al rocanrol; al amor, al humor y sobre todo, a la más pura esencia del teatro. Eso sí: habrá que estar atentos, ya que presentarán únicamente seis funciones, repartidas entre el próximo fin de semana y el siguiente.
" Cabaré? es un viaje por las canciones de Boris Vian, esos micro mundos que se vislumbran en cada canción, como una excusa para contar una historia. Es una comedia muy rápida, con mucho personaje y mucho cambio de registro. Lo sabrán cuando vengan a verla. Es muy rápido, es mucho, hay veces que es demasiado", asegura Barrantes con aire misterioso. Y no exagera: en poco más de una hora, realiza unos 17 cambios de ropa y su compañero, 12 o 13.
"Es uno de esos espectáculos que ocurren muy pocas veces en la vida de un actor, que te hace sentir orgulloso de tu trabajo, que te hace mejor persona, que está hecho desde la sinceridad. Es una excusa perfecta para reírse con libertad y disfrutar del puro teatro", sostiene Usón.
Se estrenó ya hace 4 años en España, y es un homenaje a la figura y la inteligencia del polifacético novelista y dramaturgo francés, que además era poeta, músico de jazz, ingeniero y traductor, capaz de retratar al ser humano con mucho humor y fantasía frente a una sociedad de la que recibe más puntapiés que caricias.
"Las canciones hablan de lo prohibido, del tabú, del amor, de lo que no se dice del deseo, de lo que no podemos eludir del otro, de la patada de la vida, de la frustración, de la sangre y de eso que nos hace reír y no sabemos por qué", explica Usón.
Barrantes afirma que el humor de Boris Vian es incisivo y ácido. "Dice barbaridades con humor, es ácido".
"Va directo a la llaga, al grano, pero de una manera elegantísima, al estilo europeo, sin malas palabras y pidiendo permiso. La risa nos desarma y es un poder valiosísimo", añade Usón.
Dirigida por Alberto Castrillo-Ferrer, con coreografías de Blanca Carvajal, escenografía de Manolo Pellicer; vestuario de Marie-Laure Bénard y diseño de luces y sonido de Carlos Samaniego Sama, Cabaré de caricia y puntapié presenta un escenario sobre el escenario, el teatro dentro del teatro. Entre biombos, puertas que imitan las salidas de metro, el perchero, la maleta, la pluma y las candilejas, una capa sobre otra construyen este minicabaré. Chiquito, minúsculo, como envase del mejor perfume francés.
Un rescate a las variedades y el music hall parisino de los años 40, con canciones y bailes
Para agendar
Cabaré de caricia y puntapié : de la Compañía El Gato Negro. En El Cubo, Zelaya 3053 (4963-2568). Mañana, a las 2 0.30; y el sábado, a las 21 (el resto de los horarios averiguar por teléfono). Desde $ 50





