Una relación delicada
Ambas actrices encarnan a la esposa y a la amante de un mismo hombre en "La brisa de la vida", la pieza del prestigioso dramaturgo inglés David Hare, que se estrenará mañana
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"Al ser la vida como es, no nos queda más que soñar con la venganza", dijo Paul Gauguin. Y esa frase está tomada como leitmotiv de "La brisa de la vida", la obra de David Hare que se estrenará mañana en el teatro Regina.
Con esta puesta en escena nace una interesante dupla protagónica: María Leal y Rita Cortese. Son dos actrices que no aceptan cualquier trabajo. Sólo transitan aquellos espacios que las alimentan y las ayudan a obtener el mayor placer de este oficio que tomaron como esencia.
Cortese viene de cosechar premios y elogios por su protagónico en la película "Herencia", además de estar trabajando en "Los secretos de papá", en televisión. Por su parte, Leal está alejada de ese medio desde hace poco tiempo.
-Ambas hacen televisión y daría la impresión de que cuando terminan de grabar, salen "del trabajo" para ir a hacer teatro. ¿Es así?
Rita Cortese: -Sí, sí, totalmente.
María Leal: -Toda la vida fue así. Salvo honrosas excepciones en televisión, donde uno lo hacía con absoluto placer.
Cortese: -Es que el teatro es maravilloso. Vos estás viviendo y realmente no sos vos. Está muy simplificado el concepto de lo que es el actor, pero es muy difícil.
-Habitualmente, ustedes dicen: "Estoy con tal obra", y cuando se trata de la TV dicen: "Enganché tal cosa"...
(Ríen) Cortese: -Sí, pero no estoy muy de acuerdo con eso. Es un prejuicio que tenemos los actores y no lo comparto. El cine "per se" no es bueno si no está bien hecho y lo mismo ocurre con la televisión y el teatro. Inclusive, los actores dicen: "Hay que hacer cine". Sí, hay que hacerlo, pero si está bien realizado.
Leal: -El cine es del director, básicamente. Yo le presto mi instrumento y sentimiento al director para que haga su trabajo si el libro me gusta mucho. Lo que pasa es que la televisión de hoy es bastante deplorable. Sólo me gusta "Locas de amor". Entonces, cada vez más, uno tiene que tirarse para el lado del teatro para hacer cosas muy lindas.
Expectativas
Hay un interés especial en este estreno debido a que David Hare está considerado como uno de los dramaturgos ingleses contemporáneos más importante y de reconocimiento internacional. Escribió más de veinte obras de teatro y ha sido adaptador de innumerables clásicos. Nueve de sus mejores obras fueron estrenadas en Londres. Entre ellas: "Amy´s View", "Plenty", "The Blue Room" y "Vía dolorosa". Hare escribió "La brisa de la vida" en 2002, para las actrices Judi Dench y Maggie Smith, quienes la estrenaron en el Royal Haymarket, de Londres, en octubre de ese año. En 2004 subió a escena en Valencia, protagonizada por Nuria Espert y Amparo Rivelles, bajo la dirección de Lluis Pasqual.
A la Argentina llega con Santo Biasatti como uno de sus productores, con la dirección de Alejandra Ciurlanti, la escenografía y producción ejecutiva de Alberto Negrín y la iluminación de Jorge Pastorino.
La obra muestra el encuentro entre Madelaine Palmer, una investigadora de arte retirada que vive sola en una isla; y Frances Beale, una novelista a la que ha visto sólo una vez. Hay algo en común entre ambas: un hombre. Son esposa y amante de este protagonista omnipresente.
-Parafraseando una obra que también hizo María, esta es "una relación muy delicada".
Leal: - Muy, muy, muy delicada. Estas dos mujeres no se conocen hasta este encuentro que transcurre desde el atardecer hasta la mañana siguiente sin interrupción. No salimos del escenario para nada.
-¿Cuánto tiempo permanecen ahí?
Cortese: -¡Vos querés saber cuánto dura la obra!
-Sí.
Cortese: -Una hora y media.
Leal: -Una de las simpatías de la obra es que siendo dos actrices, hay un protagónico excluyente de un hombre, que no aparece.
Cortese: -Pero la plata se reparte entre dos, ¿eh?
-Si se simplifica el significado del argumento, parecería un melodrama de radioteatro...
Cortese: -Dos mujeres que se encuentran para hablar de un hombre que han compartido durante 25 años suena un poquito melancólica, sí. Pero es lo que más me atrajo. Es melancólica, pero muy potente y muy presente. Se hablan de muchos temas y son interesantes las anécdotas de estas mujeres que compartieron el mismo hombre.
-¿Hay alguna pizca de humor?
Leal: -Sí, claro. Y también hay ira y hay suspenso.
-¿Se vuelven cómplices?
Leal: -Ah, no... Mirá la obra. Hay muchos secretos que nos decimos, pero ni siquiera queremos decir quién es la mujer y quién la amante.
-¿Pero no se les viene la venganza a la cabeza?
Cortese: -Y bueno, viste la frase de Gauguin... Hare también dice algo fantástico: que aquel que no castiga, ni aplaude las virtudes, ni castiga los vicios. Es interesante porque no hay juicio en la pieza. La gente se va a identificar con una o con otra o va a comprender a las dos. Pero no es una obra moralista.
-¿Tuvieron que ver alguna de las puestas europeas de la obra?
Leal: -Este es un tema interesante. En los últimos tiempos me llamaron para hacer algunas obras que son éxito en el mundo. Y entonces, a nuestro querido país, vinieron los directores de otras partes a hacer las puestas para que todo fuera igual. Se compraba un formato. Siempre detesté eso porque no hay creación, no hay genio, no hay chispas. Aunque esta obra sea un éxito en otras ciudades, estamos haciendo una versión argentina, con una directora argentina excelente y un escenógrafo también de acá. Esto es una creación de grupo.
-¿No les da curiosidad saber cómo se hizo en otro lado?
Cortese: -Seguramente, después. Antes del estreno, no.
-En el caso de dramaturgos de renombre como éste, ¿van adelante el autor o sus obras?
Leal: -Yo he dicho que no a tantas obras de autores de renombre...
Cortese: -Insisto. Las cosas son buenas... depende de cómo se hagan. Podés hacer un Shakespeare espantoso.
Leal: -Más allá de que haya sido un éxito, te tiene que dar felicidad hacerlo. Eso nos pasa a nosotras.
Búsqueda
María Leal estaba muy compenetrada en un monólogo de Koltés, que venía trabajando con Alejandra Ciurlanti y Alberto Negrín. Pero se topó con Rita Cortese en la obra "La edad de la ciruela", y ambas se "bajaron" del proyecto. Pero les sirvió para conocerse y saber que sería bueno compartir un trabajo. Así comenzaron la búsqueda de una pieza para mantener el equipo incorporando a Rita.
"Leímos la obra juntas por e-mail. Frente a la computadora, Rita dijo: «Vos tenés que hacer tal personaje y yo este». Porque en la obra era un poco mayor. Aunque en realidad, la cosa es al revés: Rita es menor que yo", confiesa María Leal sonrojando a su compañera. "Pero no parece", remata. "Es verdad", acepta Rita.
-¿Fue amor inmediato?
Leal: -Bueno, sí... Para mí la obra también es polémica.
-¿Por qué?
Leal: -Porque son personajes muy distintos. De hecho, cuando leí la obra me identifiqué mucho más con el personaje que hace ella. Me daba bronca.
Cortese: -Sí, estaba muy resistente.
Leal: -Estaba verde. Odiaba. Creo que al público también le va a pasar lo mismo. Algunos tomarán partido y otros serán más amplios.
-¿Estás tomando partido?
Leal: -¡Hace cuatro meses! Ahora no.
Cortese: -Es que son dos posturas frente a la vida. Nuestros personajes defienden cosas, pero también ansían las que tiene el otro. Es esta costumbre de la gente de nunca ser feliz con lo que tiene o con lo que es. Estas mujeres se modifican y sufren una evolución sin que el texto lo pida. De todos modos, uno tiene que defender al personaje.






