Una historieta argentina convertida en serie de TV
HBO estrena hoy El hipnotizador, con Leo Sbaraglia y un elenco multinacional, sobre un mundo sombrío e intrigante
1 minuto de lectura'
Una habitación de un viejo hotel con las paredes que pierden jirones de pintura. Leonardo Sbaraglia en la penumbra de la habitación, sentado en la cama, de espaldas. Alejandro Awada le apunta con un revólver a la cabeza. Dice que lo va a matar, pero antes le pide que le explique por qué se pasó toda la noche sin dormir caminando de un lado a otro. Sbaraglia gira la cabeza y empieza a mirarlo fijo. La expresión de Awada cambia y su rostro va adquiriendo las facciones de un bobo. Plano de la calle con la fachada del hotel. Se ilumina una de las ventanas y se escucha el estampido de un disparo. Segundos después sale Sbaraglia por la puerta cargando sus valijas. Va camino a un viaje que lo llevará en tren al mundo impreciso enel que se desarollan los ocho episodios de El hipnotizador, que estrena hoy HBO.
Del papel a la pantalla
El hipnotizador tuvo vida primero en una historieta, que se publicó por entregas en la revista Fierro, en 2007. Quien la imaginó en textos fue Pablo De Santis y el que le dio su primera forma en imágenes de tinta china y acuarela fue Juan Sáenz Valiente. Las ocho entregas que salieron en la revista fueron reunidas en un libro por Reservoir Books (de Random House Mondadori) en 2010, como para darle la oportunidad a los admiradores de este trabajo -que a estas alturas ya eran muchos acá, en la Argentina, y en otros lugares del mundo- a tenerlas juntas en la biblioteca. "Con Juan, antes de ésta, habíamos hecho varias historietas unitarias. En este caso, la intención era hacer episodios que cerraran en sí mismos. Pero al avanzar en el proyecto fue tomando cuerpo la idea de una historia en general, con un enfrentamiento entre Arenas, el personaje principal, y un enemigo, Darek, colega suyo en el arte de hipnotizar. Eso es lo que salió finalmente: una trama con continuidad pero que, a la vez, reúne un conjunto de relatos unitarios que cierran en sí mismos", recuerda De Santis de la génesis de esta obra.
Ahora HBO ofrece una nueva oportunidad para abordar la historia de Arenas y los personajes que lo rodean en el hotel Las Violetas -un lugar en el que pululan seres con sueños disfuncionales- en una serie de ocho capítulos, en los que el rol protagónico es interpretado por Leonardo Sbaraglia. El autor de la serie de televisión fue el mismo De Santis, acompañado de un equipo de guionistas brasileños. "El proceso de armar los guiones fue largo, en varias etapas. Para pasar de un formato a otro había que ampliar bastante el mundo original. Me ayudó mucho que, desde el principio, estuvo la decisión de mantener en la versión televisiva esa atmósfera de época fuera del tiempo, con viejos edificios, viejas casas que tiene la historieta. Por eso la producción se decidió por Montevideo como lugar principal donde estarían las locaciones. Es una ciudad perfecta para esa atmósfera nostálgica en la que se desarrolla el relato", explica el autor.
En el caso del protagonista, Leo Sbaraglia, su imagen es casi la opuesta a la de su alter ego dibujado. "Al partir sólo del comic me resultaba muy complicado armar mi personaje. En primer lugar son muy pocas páginas, con viñetas que te tiran como fogonazos. Desde lo actoral era muy difícil absorber de ahí algo más que una imagen. Y la imagen de mi personaje no tiene que ver conmigo. Está dibujado como un sapo. Es muy raro, parece un tipo más grande", cuenta Sbaraglia del trabajo que le tocó a él. Pero enseguida explica cómo se las arregló finalmente para empezar a componer su rol. "Lo que pude rescatar era que al estar escrito por un argentino había como algo que venía del tango en el porte. Una cosa que se podía captar de la historieta. Había también cierta ironía en su accionar. Por otro lado aparecen cuestiones más claras como la de ser un tipo que no duerme, que no muestra sus sentimientos. Eso te lleva a que tiene cierta alteración mental. Por este camino fui encontrando una lógica y no me quedó otra que agarrarme de ella", confiesa.
A la hora de analizar si el pasaje de un soporte a otro hace que se pierda o se gane algo, De Santis opina que no se pierde nada. "Son géneros distintos, es una historia que se transforma, pero no pierde. Como en todo paso de un género a otro la historia se pone a prueba si puede o no sobrevivir fuera del marco original. Se puede conectar con otras cosas, si el mundo en el que se desarrolla puede ampliarse. En este caso la historieta tiene un mundo autónomo, desconectado de la realidad y la serie mantiene eso . Hay un diseño de un mundo propio, algo que es raro ver en televisión. Un tipo de atmósfera, muy propio de la literatura fantástica". Sbaraglia coincide con el autor. "Para mí lo que más se mantiene de la historieta es ese mundo raro, opresivo y decadente que aparece desde lo visual tal cual lo propone Pablo desde los guiones y al cual los directores [Alex Gabasi y José Eduardo Belmonte] le dieron un tratamiento oscuro y de mucha complejidad", sostiene el actor protagónico.
Sueños y pesadillas
Imágenes que se asemejan a cuadros de Dalí o de Magritte, con una Montevideo, a la cual no se identifica como tal, vista desde los tejados con chimeneas humeantes, envuelta en los colores vivos del amanecer (o del crepúsculo, vaya uno a saber), en cuyo cielo flotan zeppelines, son las que dibujan el ambiente en el que se sumerge el relato. Un ambiente en el que esos dirigibles custodian la ciudad, más algunas frases que aparecen en los diálogos ("Tenga cuidado, todos los días desaparece alguien", le recomienda la mucama del hotel al conserje en un momento en que este sale para investigar las actividades de Arena) parecen sugerir que la historia transcurre en un régimen totalitario o algo parecido. "Estos personajes están en una ciudad en estado de sitio. Viven en una suerte de régimen opresivo al cual le oponen resistencia, sobre todo en el teatro adonde Arena hace sus espectáculos de hipnotismo. Pero esto también es uno de los elementos más de la intriga que recorre toda la serie y que se ira aclarando con el correr de los episodios", revela Sbaraglia. "El pasado de Arenas es un rompecabezas del que él sólo tiene fragmentos en su memoria. Cada historia unitaria tiene autonomía pero, al mismo tiempo, alimenta la historia del protagonista e ilumina ese pedazo de su vida que él no recuerda y que irá apareciendo con el correr de los capítulos", agrega.
Otra cuestión es la ubicación temporal del relato. "No hay una ubicación temporal definida. Es en el pasado. Quizás en una época cercana a los años 50. Pero puede ser en el período entreguerras. Es una época imprecisa, en la que no aparece nada de la tecnología actual, salvo un viejo televisor en segundo plano en alguno de los capítulos", especifica De Santis.
Pero otra particularidad que tiene la serie y que más llama la atención es la manera en que se realizan los diálogos entre los personajes. El elenco está formado por actores de la Argentina, Uruguay y Brasil y cada uno de los actores dice sus líneas en su idioma original y con el tono con el que se habla en su país. En el caso del portugués, las emisiones en nuestro país aparecen subtituladas en castellano y en Brasil, se hace al revés con los parlamentos en español. Lo sorprendente es que esta práctica pasa desapercibida como uno más de los elementos atípicos del mundo que refleja el programa.
"La idea de que cada actor hablara en su idioma original fue algo que surgió con el crecimiento del proyecto. Al principio no nos imaginábamos que iba a ser así, al punto que me puse a estudiar portugués. Pero mientras íbamos preparando la serie nos dimos cuenta de que lo mejor iba a ser que cada uno mantuviera su propio idioma, quizá mezclando alguna palabrita en el otro idioma. En caso de que esto continuara, creo que Arenas hablaría cada vez más portugués", cuenta Sabaraglia sobre el tema.
Dos años se tardó en concretar este proyecto en el que trabajaron más de 200 personas. La grabación llevó once semanas de trabajo y en el elenco, aparte de Sbaraglia, participaron Marilú Marini, el Chino Darín y Alejandro Awada, de la Argentina. Hoy, se estrenará en 24 países de Latinoamérica por HBO; en la Argentina, a las 21. Pero se podrá ver también en Facebook, en la página oficial de la serie, además de HBO GO, HBO On Demand y en el canal de YouTube de HBO en Latinoamérica.
El hipnotizador
De Pablo De Santis
Domingos, a las 21
Por la señal HBO






