
Una película contra la corriente
El director Diego Kaplan termina el rodaje de "¿Sabés nadar?", su primer largo
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Hasta ahora vivió de contar historias en tres minutos para videoclips de músicos y bandas tan heterogéneas como Andrés Calamaro, La Renga, Los Visitantes, Vilma Palma e Vampiros y Los Parchis, entre otros. Y en su currículum figura el haber trabajado como asistente del director Alejandro Agresti en las películas "El acto en cuestión" y en "Buenos Aires, viceversa".
Pero a los 29 años, Diego Kaplan estiró su propia película y ya está a punto de terminar su primer largometraje. "¿Sabés nadar?" se llama, y antes de presentarlo en la próxima edición del Festival de Cine de Mar del Plata piensa proyectarlo "para que todos lo vean en alguna pared, cerca de la playa".
Le sobran ganas y no ahorra en críticas a la hora de dar su visión sobre el cine local: "Denefestro la idea de vamos a ver cine argentino porque hay que apoyarlo. Andá a verla si es buena. Si la película es mala, hundite. Tampoco me gusta el cine para comer pochoclo. Claro que a veces es bueno olvidarme de quién soy viendo una película. Pero con mi cine lo que quiero es que te acuerdes de quién sos", dice.
Sin créditos o subsidios del Instituto Nacional de Cine, Kaplan buscó la financiación para su película entre sus amigos (entre los que se cuentan Juan Cruz Bordeu). Calcula que el costo final rondará los 700.000 pesos. "Quise filmar y filmé -responde con rapidez y algún rasgo de chico terrible-. Es más, no quería hacer mi primera película porque el Incaame diera el dinero, sino porque tenía ganas. Tenía que costarme, y me costó."
-¿Ayuda o no la estética del videoclip al filmar un largo?
-Cada uno empieza como puede. El videoclip me dio muchísima práctica, como aprender a manejarme con la gente, a explicar mis ideas; me dio rapidez, técnica, síntesis narrativa. Pero el videoclip no tiene absolutamente nada que ver con el cine. Odio las películas que lo tienen como referente. Y lo que me menos quise en "¿Sabés nadar"? fue quedar abrochado con esa estética. Mi película es cine, no abruma con imágenes. -¿Sos consumidor de clips?
-La esencia del clip es un "punch" visual. Entonces, muchos hacen un flash blanco, un zoom violento, tonterías así que no son narrativas. A mí siempre me interesa contar algo. Pero, en realidad, no me gusta ver ni los míos ni los ajenos. Yo sólo tengo televisión para ver películas, no tengo cable. Y tampoco me hace bien ese tipo de información visual porque te abruman las imágenes y después terminás haciendo cosas que ni siquiera se te ocurrieron, pero en algún lado las viste.
De padres e hijos
"¿Sabés nadar?" es una película hecha por jóvenes y que habla de ellos. "No hay padres, pero ves a los hijos y enseguida te imaginás cómo pueden serlo", agrega.
Está en contra de las películas dirigidas a los jóvenes sólo porque el marketing indica que los chicos de 14 a 25 años son los que más van al cine. Kaplan apuesta con su opera prima "a entretener al espectador y divertir. Pero te aseguro que, suavemente, te va a ir tocando. Sin golpes bajos. No va a ser una escena, un personaje, una palabra. Será el total de la película.
-¿Nadie dará consejos?
-Nadie sabe cómo hacerlo y nadie lo va a estar diciendo. Yo creo que la función del cine es que el espectador diga lo que los personajes le generan. El ºP... que vale la pena estar vivo! no lo dicen los personajes saltando el charco, lo vas a decir vos.
-Puede parecer obvio, pero "¿Sabés nadar?", ¿tiene que ver con la supervivencia?
-Sin duda. No podés no saber nadar. Y si no sabés es porque tus padres se equivocaron. No te enseñaron algo que es vital. En realidad, la historia en sí es trilladísima. Además es muy extraña, porque no terminás de definir el código de comedia o drama. Y cuando te reís no sabés si hiciste bien o no. Casi culpa sentís. Es raro lo que genera.
"La película empieza como un volcán y después crece", dijo alguna vez Billy Wilder y Diego Kaplan intenta tenerlo siempre en cuenta. "Empieza y es dinamita pura. Y a los primeros cinco minutos rompe con el prejuicio..."
-¿Con cuáles prejuicios?
-Te digo primero el elenco: Juan Cruz Bordeu, Leticia Brédice, Mariana Briski, Antonio Birabent, Iván González, Patricia Etchegoyen, Graciela Borges, Rolo Puente, Rita Corteze, Damián Dreizik, entre otros. Y en los primeros cinco minutos decís: "No lo puedo creer. Estos chicos nunca actuaron bien". Aquí tenés: cuando un guión es bueno, cuando los actores son inteligentes, cuando los sabés llevar...
-¿Qué es lo que más te molesta del cine argentino?
-Los diálogos son impostados porque el registro de diálogos es históricamente televisivo. No te hablo de real, ni siquiera es verosímil. Y me gustaría que los directores de cine en la Argentina dijeran el cine es mi vida y yo pudiese creerles.
Diego Kaplan prefiere las ideas a las explosiones. "Me gustan las películas en las que lo que le explota al espectador es la cabeza y no una casa en la pantalla."




