"Una trampa perfecta"
La ausencia de regulación estatal, un punto de controversia
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No hay crisis que por bien no venga. Al menos para algunos. Este año la televisión abrió el juego en serio: no apostó "cartas" fuertes en contratos exclusivos con actores taquilleros o con el pase de una figura o programa fuerte de un canal a otro, sino que desplegó el mazo entero en la pantalla.
A mayor crisis económica, mayor necesidad por jugar. A mayor desesperación por falta de trabajo, más posibilidades para participar en un programa con tal de ganar mil pesos o treinta mil.
Y para ello, la tevé no hizo otra cosa que aumentar notoriamente su programación con ciclos de entretenimientos cuyos conductores no dejan de convocar al televidente para ganar desde un electrodoméstico o dinero en efectivo hasta un auto y viajes por el mundo.
Sólo basta con encender el televisor el domingo por la noche y hacer uso del zapping para encontrarse con "La noche del domingo"; "Sorpresa y media" y "Nico¨" donde, desde la pantalla se ofrecen alrededor de 6 millones y medio de pesos para repartir en distintos juegos.
Un dato para tener en cuenta que escapa al mundo de la televisión: el pozo del Quini 6 que hoy se sortea, es el de mayor recaudación para este fin de semana y se clavó en un tope de 5 millones.
Pero la televisión fue aún más allá brindando mayores y mejores posibilidades para participar con la línea telefónica 0-609, que aunque es mucho más cara que la tradicional 0-600, tiene la ventaja de no escuchar dar nunca ocupado, ya que pueden entrar hasta 250.000 llamados simultáneamente.
"El tema del juego por dinero en un medio tan poderoso como la televisión es preocupante y nocivo. Los chicos y los jóvenes no tienen ninguna responsabilidad de lo que significa, y es así como juegan solos o con los padres.
Es peligroso, porque es un impulso; primero lo hacen como diversión, pero, de adultos, pueden convertirse en jugadores compulsivos", explicó a La Nación Ana María Luro, directora de Adelco. Si bien la entidad aún no recibió quejas por la timba en la que se ha convertido la pantalla chica, no son pocos los que sí protestaron por la hot-line.
Para el doctor Jaime Barylko, que remarca un gran vacío y una lucha descarnada por el rating en la tevé vernácula, el tema en cuestión es al revés: "Creo que la gente no es la que está timbeando o jugando y los programas estén aprovechando una tendencia a jugar. La realidad es que la televisión, en el nivel mundial, está atravesando por un proceso de crisis muy grande, ya que los televidentes se escapan constantemente cambiando de canal en busca de algo que le interese. Los dueños o cerebros -continúa el especialista- de la televisión tienen agotadas las recetas propias. Voy a ser duro, diría que no tienen cabeza.
El público está cambiando y busca otras cosas, y ellos no se despiertan". Barylko opina que el medio utiliza un mecanismo, nada agradable, por cierto, para atrapar al público sin echar mano al control remoto: "Es agarrarse de la pobreza, la desesperación, la necesidad de enriquecerse en un día apelando a ese golpe, el más bajo y el más triste que padecen los seres humanos".
La trampa en la cama
Qué mejor comodidad y placer para jugar que tener un teléfono cerca y un televisor a los pies de la cama. La mujer que siempre se sentía orgullosa por conseguir comunicarse telefónicamente con Nicolás Repetto, Gerardo Sofovich o Julián Weich, aclarando a viva voz "hace un montón de tiempo que disco y disco y no engancho, ¡Hoy tuve suerte!", viene dejando de lado el saludo frente al plato servido con la entrada inmediata a través de la línea 0-609.
"Es la oportunidad de ser rico en un día. Una cosa es jugar a los juegos que existen, como la Lotería, el Loto, la Quiniela, entre otros, y otra cosa es la televisión con la enorme facilidad que le da a la gente; es algo horrible, puede traer consecuencias muy malas.
Esto no quiere decir que le pase a todo el mundo, pero en el fondo facilita un vicio. A mí me preocupan los chicos y los jóvenes, porque los adultos tienen poder de decisión y pueden discriminar. Es muy diferente el caso de un jugador compulsivo, porque no se da cuenta en ese momento lo que está gastando con las llamadas que hace", advierte Ana María Luro.
La teletimba está instalada en las casas y, a la vista, tiene para largo rato. Jorge Bonavera, abogado de Adelco, hace hincapié en que "desde la pantalla un conductor o conductora convoca diciendo venga, llame, gane, sea feliz, viaje a Brasil, gánese un auto..., y así es como muchísima gente no duda en tomar el teléfono y marcar.
El precio de la llamada tiene que estar bien clarificado en la pantalla, pero para el que llama sabiendo la diferencia se confunde igual, porque la situación se transforma en tan compulsiva que en ese momento no piensa en los 3 pesos y sigue marcando desesperadamente".
"Es una trampa perfecta y absoluta. Estás tirado en la cama con tu esposa y tus hijos y no necesitás salir a la calle para jugar _define Barylko_, además estás en tensión una o dos horas, pegado al televisor para ver si ganaste o no. Si te va mal, probás otra vez y otra vez".
Teléfonos compulsivos
No es nada raro que la primera vez que uno se conectó con la línea 0-609 vuelva a intentarlo.
Es en ese momento cuando, para Jaime Barylko, "el sólo hecho de participar para ganar, sumando la desesperación que la persona tiene por ganar dinero, el juego se transforma pasional, y cuando uno está inmerso en ese estado pasional, se pierde, no mide las consecuencias ni cuántas veces llamó al programa ni cuánta plata está perdiendo.
Además, no juega sólo en un programa, participa simultáneamente en los tres programas. Cuando se despierta se da cuenta, pero vuelve a jugar porque el acto pasional se convierte en un juguete peligroso".
Las cartas están jugadas, sólo resta saber si la teletimba como sinónimo de rating se convierte en en un riesgo nada agradable.
El negocio, sin fisuras
La teletimba redondea su apuesta con un gran negocio que incluye a las empresas telefónicas, correos y facturación de los programas y canales. "Estos programas generan una manera compulsiva de provocar un alto ingreso en las empresas telefónicas y de correos; es una cadena que se retroalimenta", advierte el doctor Jorge Bonavera, de Adelco.
"A través de la televisión se van rebajando las expectativas culturales. Todo se transforma en aleatorio: Voy a ganar sin esfuerzo, sólo a través de una respuesta.
En vez de centrarnos en la cultura del trabajo, se apunta al azar", agrega Bonavera.
Para Jaime Barylko, el objetivo principal no es el gasto de la llamada en general, "eso, es sólo un negocio lateral y muy chiquito frente al ideal capital, que es tener televidentes y ganarles en el rating a otros programas entrando en una lucha feroz en la que los conductores se ven obligados a dejar la creatividad de lado y fomentar el juego, formando una población de jugadores que, con el tiempo, pueden volverse compulsivos. Incluso -agrega- yo no culpo a los medios que no educan, porque lo único que quieren es ganar plata y rating. No puedo culpar a la televisión, porque es privada, y la responsabilidad de este tipo de programas la tiene el Estado.
Al Estado -apunta Jaime Barylko- sí lo culpo, porque es el que está permitiendo este tipo de educación que incentiva el juego".{Subtít.concaatenado} Tinelli aún no tiene su propia línea Mañana comienza la octava temporada de "El show de videomatch" por Telefé. El exitoso programa de Marcelo Tinelli es el único en su tipo que todavía no incorporó ningún juego telefónico. Pero eso puede cambiar durante el año.
"Hay una idea dando vueltas sobre los juegos por teléfono, pero no puedo decir nada porque no hay nada establecido", señaló Claudio Villaroel, productor del ciclo, a la agencia de noticias Télam.
El programa de este año tendrá cuatro cámaras ocultas protagonizadas por famosos, además de 50 sketches nuevos creados por los 22 integrantes del equipo.
Como desde hace cuatro años, la apertura está entre las nuevas propuestas: "Está basada en la película MIB-Hombres de negro y tiene coreografía de Lía Jelin y los 22 chicos del elenco, incluido Marcelo, que bailan espectacularmente", anticipó Villaroel.
"Todos -continuó- estuvieron ensayando cinco horas diarias durante una semana. El clip, que costó cerca de 200.000 dólares, se grabó en tres días en el Estudio D de Telefé y después se hizo la posproducción durante 20 días."
Nominado otra vez al Martín Fierro en el rubro conducción, Tinelli conservó la frecuencia horaria del año último, es decir que el "El show..." saldrá al aire los lunes, entre las 21 y las 24, y los jueves, de 22 a 24.
"De las cuatro cámaras ocultas -adelantó Villaroel-, una se llama Raíces criollas y tiene el estilo de lo que fue La mesa de Andrea (con Andrea Frigerio). El conductor es Antonio Tarragó Ros y tiene folkloristas y columnistas truchos.
El primero en caer fue Víctor Heredia.
"La otra se llama Qué tiempos aquellos, un programa supuestamente cultural y de informes documentales que conduce Antonio Carrizo. Es algo parecido al estilo de Debate abierto, que el año pasado hicimos con el doctor Borocotó", prosiguió el productor.
La tercera de las telarañas en las que cayeron varios incautos fue "El juego de la corona", un falso ciclo ómnibus de entretenimientos que conduce Jorge Martínez. Y la última es "Onda tropical", conducida por Jorge Rossi, que va a salir los jueves, en el cual los protagonistas son los grupos bailanteros. Todas las cámaras sorpresa fueron grabadas durante el verano.





