Deschamps y el Mundial de 2026, la última danza del jefe de Francia
En su última campaña tras 14 años al frente de Francia, Didier Deschamps está "supermotivado" y en Norteamérica espera despedirse por todo lo alto con un tercer título de campeón del mundo, después de...

En su última campaña tras 14 años al frente de Francia, Didier Deschamps está "supermotivado" y en Norteamérica espera despedirse por todo lo alto con un tercer título de campeón del mundo, después de los logrados en 1998 y 2018.
Este "animal de competición", como algunos lo llaman, cree que ya ha cumplido su ciclo al mando de los Bleus, que en el Mundial de 2026 parten como uno de los grandes favoritos para alzar el preciado trofeo.
El seleccionador galo, de 57 años, anunció en enero de 2025 que dejaría su cargo al término de la Copa del Mundo en Estados Unidos, Canadá y México, donde su equipo debutará el martes contra Senegal en East Rutherford, Nueva Jersey.
Su revelación provocó un sismo. Apóstol del colectivo y de la victoria, líder de hombres meticuloso y pragmático, el capitán de los campeones mundiales en 1998 ha ampliado considerablemente en 14 años de reinado su inmenso palmarés, el más brillante del fútbol francés.
Finalista de la Eurocopa 2016 organizada en Francia, Deschamps alcanzó la consagración al conquistar el Mundial de 2018 en Rusia y estuvo a punto de repetir la hazaña en Catar cuatro años después, cuando cayó en la final ante la Argentina de Lionel Messi (3-3, 4-2 en los penaltis).
A algunos casi les parecerá reprochable que "solo" pisó las semifinales de la Eurocopa 2024 en Alemania, en las que fue derrotado 2-1 por España, futura campeona de Europa.
- "El seleccionador de los días felices" -
Desde el impactante anuncio de su adiós, cada paso del seleccionador se escruta como si fuera el último. Todavía más ahora, cuando se acerca el final de su mandato.
Con una sonrisa a veces tensa, Deschamps intenta tomárselo con humor.
"Esta mañana me hicieron, como siempre, un análisis de sangre y me dijeron que era mi último análisis de sangre. Respondí que seguramente habría otros después", dijo durante el primer día de la concentración de Francia.
El DT de la selección francesa, a quien Zinédine Zidane, con toda probabilidad, debería suceder al término del torneo en Norteamérica, dejará un vacío inmenso, incluso en la cúpula del Estado.
"Como cada francés, echaré de menos a DD, su fuerza tranquila, su calma ante la adversidad, sus cualidades humanas excepcionales", dijo recientemente el presidente francés, Emmanuel Macron, al diario Ouest-France.
Durante sus 14 años al frente de los Bleus, "ha sido para nosotros el seleccionador de los días felices", añadió el mandatario, al recordar la victoria en la final del Mundial de 2018 en Moscú.
- Palabra clave: "humildad" -
Para sus dos últimos meses de azul, sin embargo, Deschamps se muestra hambriento.
"Está sereno, pero supermotivado, como de costumbre al inicio de cada torneo: es un animal de competición", dijo a la AFP un allegado del entrenador unos días antes del comienzo de la concentración de Francia.
Más aún cuando DD, como se le conoce coloquialmente, con sus ganas de entrenar intactas, debe quitarse la última piedra del zapato antes de terminar su misión.
El exmediocampista saboreó muy poco las críticas que siguieron a la eliminación de sus dirigidos en semifinales de la Eurocopa 2024, en las que se le reprochó un juego demasiado restrictivo y un recorrido titubeante durante el certamen.
Entonces se tomó el tiempo de ajustar lo que ya no funcionaba.
Pacientemente, Deschamps integró en su grupo a varios subcampeones olímpicos de París 2024, entre ellos la nueva joya de los Bleus, Michael Olise, atacante del Bayern Munich.
Al dejarles el tiempo de adaptación necesario al nivel superior, el seleccionador reconstruyó un arsenal ofensivo que las demás selecciones envidian.
"No quiero negar que formamos parte de los favoritos", admitió en la previa del pitazo inicial de la Copa del Mundo.
"¿Somos superiores a otras selecciones? Como antes de cada Mundial, hay lógicamente, legítimamente, siete u ocho equipos que tienen la ambición de ganarlo, pero solo uno lo conseguirá. La ambición es esencial. Ser competitivo, sí, pero hay una palabra importante: es la humildad".


