El sueño americano perdió lustre pero sigue vivo en el 250º aniversario de EE.UU.
¿Significa hacerse rico tener una casa con una valla blanca o llevar una vida mejor que...

¿Significa hacerse rico tener una casa con una valla blanca o llevar una vida mejor que la de tus padres?
Sea lo que sea, el "sueño americano" da esperanza a millones de personas que creen que Estados Unidos es un lugar donde cualquiera puede tener éxito, sin importar los orígenes.
Mientras el país celebra 250 años de independencia, muchos estadounidenses e inmigrantes conocen la realidad cotidiana de perseguir ese sueño a través de incontables decepciones y un esfuerzo sin descanso.
"El sueño americano es una esperanza de la pobreza latinoamericana. Es la forma como de ganarse la lotería, de gente que no tiene muchos recursos, pero que tiene muchos sueños", explicó a la AFP Carmen Barreto, una empresaria venezolana que lleva 15 años viviendo en Florida.
"El sueño americano yo lo defino trabajando duro. Este país te da grandes oportunidades. Te da paso a paso para que puedas lograr lo que tú quieres", explica a la AFP el frutero Reinaldo Gutiérrez Iglesias, de 60 años, nacido en Cuba.
"Hay veces que he tenido dos o tres trabajos. Semanas con dos o tres trabajos. Hay que trabajar fuerte. Eso es el sueño", añade.
La idea de que todo el mundo puede mejorar su vida mediante el trabajo duro es una creencia fundamental en Estados Unidos, pese a un intenso debate sobre si la movilidad social ilimitada ha muerto o está muriendo.
En cualquier caso, la posibilidad de una vida mejor sigue atrayendo a personas de todo el mundo sea cual sea su poder adquisitivo y su nivel educativo.
- Oportunidad y riesgo -
"Para mí, el sueño americano es el sueño de un emprendedor que se muda a un país donde es más fácil arriesgarse", dijo a la AFP el fundador francés de una start-up tecnológica, Tristan Comte, de 28 años, en una elegante oficina compartida en San Francisco.
"Lo que es absolutamente increíble aquí es la pura concentración de gente que inevitablemente tiene algo que aportar cuando uno se lanza a montar una empresa", añade.
Pero incluso para Comte, Estados Unidos es un país lleno de incertidumbre y riesgo.
"Lo que hace precario mi sueño americano es que la ciudad es extremadamente cara y las visas son muy inciertas", afirmó.
"Estoy aquí y tengo un salario. Pero no tengo ninguna garantía de que siga siendo así dentro de nueve o 12 meses".
"Tengo que aceptar que no puedo ver más allá en el futuro y que tengo que tomar las mejores decisiones posibles hoy".
La expresión "sueño americano" se acuñó en la década de 1930 y suele evocar imágenes de familias de los suburbios, empleos estables y vacaciones en la playa.
Una nueva encuesta de Gallup reveló que el 69% de los estadounidenses dijo creer que podía alcanzar ese ideal: una cifra enorme, pero cuatro puntos porcentuales por debajo de 2024.
Los encuestados señalaron que los elementos clave del sueño eran la libertad personal, la seguridad financiera y la propiedad de la vivienda, así como el éxito y la movilidad ascendente.
Algunos de los que han tenido éxito en Estados Unidos, como la empresaria Carmen Barreto, afirman que es una batalla que se vuelve cada vez más difícil.
"Me ha dado las mejores satisfacciones con tres emprendimientos maravillosos que han sido súper exitosos, que me dan libertad, ingresos, felicidad y me dejan dormir hasta las nueve de la mañana. Ese es mi verdadero sueño americano”.
Pero "se está poniendo dura la cosa, uno no puede ser el salmón que va a nadar contra la corriente, porque te cansas, te agotas, te destruye", advierte.
- Lucha y esperanza -
Jerrial Young, de 44 años, barman y trabajador eventual que vive con un compañero de piso en Pensilvania, conoce muy bien la lucha que supone simplemente salir adelante, y asegura que "en los 80 y los 90 no tenías que dejarte la piel para ganarte la vida".
"Ahora hablamos de 65 a 75 horas de trabajo a la semana para mantenerte a flote y pagar las cuentas".
Young siente que es víctima de la explotación de las grandes empresas, pero —como muchos— se niega a rendirse, y afirma: "Sí creo que se avecinan cambios, porque tienen que llegar".
La resiliencia y el sentido de esperanza son temas habituales en todo Estados Unidos.
Gerson Ansueto, trabajador de mantenimiento en un restaurante que lleva 35 años viviendo en el país desde que salió de Guatemala, contó a la AFP lo que el sueño americano ha significado para él.
"Me habría gustado volar un poco más alto, tener la capacidad de hacer un poco más, pero el lenguaje, el idioma y el color de piel ya limitaron muchas cosas".
A pesar de todo, "puedo decir que sí he hecho el sueño americano, con limitaciones".



