España sigue la senda de los gloriosos pioneros de 2010
Campeona del mundo este domingo contra Argentina al vencerla 1-0 en la prórroga, dos años después de ganar la Eurocopa, la Roja de Lamine Yamal, Rodri, Dani Olmo y compañía escribió una nueva página magnífica del fútbol español, siguiendo...

Campeona del mundo este domingo contra Argentina al vencerla 1-0 en la prórroga, dos años después de ganar la Eurocopa, la Roja de Lamine Yamal, Rodri, Dani Olmo y compañía escribió una nueva página magnífica del fútbol español, siguiendo los pasos de la generación dorada de 2010.
Los jugadores del seleccionador Luis de la Fuente emularon a sus gloriosos predecesores, liderados por Andrés Iniesta, autor del gol que dio a España el título mundial en 2010 en la final ante Países Bajos por 1-0 también en alargue.
Esta vez fue Ferran Torres el que se vistió de héroe en el minuto 106 de la prórroga y España repite un doblete que además solo habían conseguido Alemania Federal (1972-1974) y Francia (1998-2000).
Suficiente como para soñar con extender aún un poco más esta supremacía, a imagen de aquella generación dorada que también se adueñó de la Eurocopa 2012, un triplete en su momento inédito.
Argentina igualó la gesta española al ganar la Copa América en 2021, el Mundial de Catar 2022 y la Copa América en 2024.
"Veo ciertas similitudes con el grupo que fue campeón en 2010", decía el propio De la Fuente antes del Mundial 2026, donde su equipo ha aplicado algunas de las recetas de aquella Copa del Mundo disputada en Sudáfrica.
Su equipo no se conforma con encadenar títulos: al igual que sus predecesores, los españoles destacan por un juego de posesión, que no deja ni una migaja a sus rivales.
- Una defensa de hierro -
En el golpe de autoridad contra Francia en semifinales (2-0), los españoles ofrecieron una demostración de control colectivo, sustentada en un centro del campo radiante, capaz de confiscar el balón a los rivales durante largas fases de posesión antes de golpear en un fogonazo.
Con este plan de juego, España dejó prácticamente sin nada que rascar a los Bleus y a su trío de fuego Kylian Mbappé-Ousmane Dembélé-Michael Olise, con casi ninguna ocasión clara de tiro y una estadística famélica de 0,3 "expected goals" (un cálculo de las probabilidades de gol) al final del encuentro.
En la final, Argentina no disparó a puerta hasta que estuvo por debajo en el marcador.
"El margen de progresión, se lo repito a menudo, es infinito y los jugadores lo demuestran cada vez", se congratulaba De la Fuente tras el partido, calificando a su equipo como "el mejor del mundo".
En ocho encuentros de Mundial, la Roja solo ha encajado un gol, en la victoria 2-1 ante Bélgica en cuartos de final, un rendimiento aún superior al de la generación de 2010 (dos goles sufridos en siete partidos).
Los paralelismos tentadores entre las dos generaciones tienen sus límites: todavía no sostenida por un dúo tan imperial como el formado por Xavi e Iniesta, la España actual se proyecta sin duda más hacia adelante, para aprovechar la velocidad de sus flechas Lamine Yamal y Nico Williams, a pesar de que llegaron al Mundial lejos de su mejor forma física, en especial el segundo.
El prodigio del Barcelona y el extremo del Athletic de Bilbao han tenido menos peso en este Mundial que en la Eurocopa, donde Lamine Yamal en particular se había mostrado decisivo tanto en semifinales con un gol para la historia ante Francia (2-1) como en la final, con una asistencia en el triunfo 2-1 frente a Inglaterra.
- ¿Un triplete? -
¿Un motivo más para contemplar con calma los próximos años, en un equipo en el que Pau Cubarsí y Lamine Yamal tienen 19 años y Pedri es un veterano de 23, tienen sin duda mucho futuro dorado por delante?
El ejemplo de 2010 invita a la prudencia. Tras su triplete Eurocopa-Mundial-Eurocopa, los españoles no volvieron a ganar un partido de eliminación directa en un Mundial hasta 2026 (eliminados en la fase de grupos en 2014, en octavos en 2018 y 2022).
El juego tan admirado de la Roja, basado en la multiplicación de pases, descansa a veces sobre un hilo, pudo convertirse en caricatura durante esos años de sequía, con un juego horizontal incapaz de generar desequilibrios.
El equipo de Luis de la Fuente se enfrentó a este mismo desafío desde su debut en el Mundial norteamericano, con un empate 0-0 frente al modesto Cabo Verde.
También tendrá que vigilar el estado de forma de algunos pilares, como Fabián Ruiz (30 años), Mikel Oyarzabal (29 años, 5 goles en este Mundial) o Rodri (30 años), Balón de Oro en 2024 antes de encadenar lesiones, en el contexto de los ritmos infernales del fútbol, que machacan cuerpos y mentes.
Cita en 2028, en el Reino Unido e Irlanda, países anfitriones de la Eurocopa, para comprobar si los herederos de 2010 pueden aspirar a alcanzarlos en el mismo escalón, antes de soñar, dentro de cuatro años, con un Mundial en casa.


