La Corte Suprema de EE.UU. limita el acceso policial a los datos de geolocalización
La Corte Suprema estadounidense limitó el lunes el acceso policial a la geolocalización de usuarios de telefonía móvil que estaban cerca de un lugar determinado

La Corte Suprema estadounidense limitó el lunes el acceso policial a la geolocalización de usuarios de telefonía móvil que estaban cerca de un lugar determinado en un momento específico.
El caso fue presentado por Okello Chatrie, que fue identificado como sospechoso de un robo a un banco en Virginia en 2019 tras una búsqueda masiva de datos de ubicación de teléfonos móviles que estaban en posesión de Google.
Chatrie, que estaba armado con una pistola, llevaba un teléfono móvil y huyó con 195.000 dólares. Tras ser capturado fue condenado y cumple actualmente una pena de 12 años de prisión.
Adam Unikowsky, abogado de Chatrie, sostuvo que las órdenes de geolocalización masiva violan la Cuarta Enmienda de la Constitución de EE.UU., que protege contra registros y allanamientos irrazonables, al autorizar el registro de la cuenta de toda persona que estaba dentro de un perímetro investigado.
La Corte Suprema, en una decisión de 6 a 3, en la que tres jueces conservadores se unieron a los tres liberales, señaló que la vigilancia masiva utilizada para identificar a Chatrie constituía un registro amparado por la Cuarta Enmienda, pero dejó en manos de un tribunal inferior determinar si fue razonable.
"Los agentes de policía realizaron un registro sujeto a la Cuarta Enmienda cuando obtuvieron los datos de ubicación de Chatrie de Google", dijo la jueza Elena Kagan.
"Una persona tiene una expectativa razonable de privacidad respecto de los registros sobre la ubicación de su teléfono móvil, y la policía vulnera ese interés protegido constitucionalmente cuando exige esa información, aun cuando sea por un período limitado y a una empresa tecnológica tercera".
Eden Heilman, directora legal de la Unión por las Libertades Civiles de Virginia, celebró el fallo.
"La decisión de la Corte confirma que las fuerzas del orden no tienen un cheque en blanco para usar nuevas tecnologías a fin de llevar a cabo vigilancia sin orden judicial sobre los movimientos de las personas", dijo Heilman.
"No perdemos nuestro derecho a la privacidad simplemente porque usamos un teléfono móvil", añadió.
El gobierno argumentó que un usuario de teléfono inteligente siempre puede optar por desactivar los servicios de ubicación.
Google ya no almacena datos de historial de ubicaciones en sus servidores y ha eliminado todos esos datos. Sin embargo, otras empresas tecnológicas siguen recopilando datos de ubicación.



