Nvidia registra récord de 81.600 millones de dólares en ingresos trimestrales gracias a la IA
El gigante de los chips Nvidia registró el miércoles ingresos trimestrales récord de 81.600 millones de US$, muy por encima de las expectativas de Wall Street gracias a que la insaciable demanda de su

El gigante de los chips Nvidia registró el miércoles ingresos trimestrales récord de 81.600 millones de dólares, muy por encima de las expectativas de Wall Street gracias a que la insaciable demanda de su hardware de inteligencia artificial impulsó otro trimestre espectacular.
Los resultados del primer trimestre del año fiscal, que finalizó el 26 de abril, marcaron un aumento del 85% respecto al mismo período del año anterior y un incremento del 20% frente al trimestre anterior.
Las ganancias netas aumentaron 58.300 millones de dólares, más que el triple de los 18.800 millones comparado con el mismo término de 2025.
Los negocios de centros de datos de Nvidia, que venden los procesadores para potenciar los sistemas de IA en los gigantes tecnológicos y empresas de tecnología del mundo entero, impulsaron estos resultados.
Los ingresos de centros de datos, que incluyen las principales unidades de procesamiento gráfico (GPU) de Nvidia, alcanzaron un récord de 75.200 millones de dólares, un aumento del 92% frente a 2025.
Un GPU es un chip especializado de cómputo originalmente diseñado para el procesamiento de videojuegos y gráficos de alta velocidad pero Nvidia ahora lo ha convertido en una pieza de hardware clave detrás de la inteligencia artificial.
Dicha reconversión de sus GPU ha hecho de Nvidia la compañía de mayor valorización mundial apoyada por la altísima demanda de sus chips.
El jefe de Nvidia, Jensen Huang, dijo esta semana que espera que China acabe abriendo su mercado a los chips estadounidenses de alta gama capaces de entrenar y ejecutar sistemas de inteligencia artificial.
Las superpotencias mantienen una intensa carrera por la supremacía en IA, y hasta hace poco el chip H200 de Nvidia tenía prohibida su venta en China por parte de Washington debido a preocupaciones de seguridad nacional.



