Trump dispuesto a gobernar Venezuela como ejemplo para América Latina
Al derrocar y extraer al líder venezolano Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump demostró que está dispuesto a dar todos los pasos necesarios para revivir la supremacía estadounidense en...

Al derrocar y extraer al líder venezolano Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump demostró que está dispuesto a dar todos los pasos necesarios para revivir la supremacía estadounidense en América Latina, pese a quien pese.
La audaz captura de Maduro y su esposa fue presentada este sábado no como una victoria de la democracia en Venezuela, sino de la hegemonía militar aplastante de Washington, que movilizó 150 aeronaves para la operación.
En una conferencia de prensa de tono triunfal y desafiante, Trump volvió a recordar a propios y extraños que antepone Estados Unidos a todo otro interés y aliado.
Washington gobernará Venezuela el tiempo que considere necesario, en colaboración con quien considere apropiado, y el objetivo pasa ahora a ser el petróleo, que podrá ser protegido por las armas.
Trump señaló al jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, y al jefe del Pentágono, Pete Hegseth, como parte del "equipo" que gobernará al país sudamericano, con más de 31 millones de habitantes y de casi un millón de km2.
"Vamos a estar presentes en Venezuela en lo que respecta al petróleo, porque vamos a mandar a nuestros expertos. Así que a lo mejor necesitamos algo [de presencia militar], no mucho", explicó el mandatario.
"Vamos a extraer una cantidad tremenda de riqueza del subsuelo, y esa riqueza irá al pueblo de Venezuela y a personas fuera de Venezuela que solían estar en Venezuela, y también irá a los Estados Unidos de América en forma de reembolso por los daños que ese país nos causó", indicó.
Trump fue incluso tajante con el papel que pudiera desempeñar la premio Nobel de la Paz y líder opositora, María Corina Machado.
"Es una mujer muy agradable, pero no inspira respeto", anunció.
- Machado fuera en momentos cruciales -
Machado salió de Venezuela para recibir el Nobel gracias al apoyo decisivo de Estados Unidos, y ahora se encuentra fuera del país en momentos cruciales.
La situación extremadamente volátil en la que se adentra Venezuela parece jugar ahora en favor de Trump, experto en sacar el máximo partido del caos político.
"Tienen a una vicepresidenta que acaba de ser juramentada como presidenta hace un rato", reveló Trump en la rueda de prensa, en alusión a Delcy Rodríguez, apenas horas después de la caída de Maduro.
"Tuvo una larga conversación con Rubio y dijo 'haremos todo lo que ustedes necesiten'", aseguró Trump.
"En realidad no le queda otra opción", añadió.
Maduro "es el único presidente de Venezuela" declaró Rodríguez luego en Caracas.
Kevin Whitaker, un exdiplomático estadounidense veterano especializado en América Latina, incluida Venezuela, dijo que estaba "sumamente sorprendido" al escuchar que Trump socavaba a Machado.
"Este parece ser un caso en el que la administración Trump, al menos por apariencia en este momento, está tomando decisiones sobre el futuro democrático de Venezuela sin remitirse al resultado democrático" de las elecciones, dijo Whitaker, ahora en el centro de análisis Consejo Atlántico.
Este ataque "creo que es solo el comienzo de una nueva fase de lo que yo llamaría negociación coercitiva", declaró a la AFP Evan Ellis, profesor e investigador sobre América Latina en el Colegio de Guerra del Ejército estadounidense.
- Rodearse de buenos vecinos -
"De acuerdo a nuestra nueva estrategia de seguridad nacional, el dominio de Estados Unidos en América Latina no será cuestionado nunca más", aseguró Trump.
La Casa Blanca publicó hace menos de un mes una nueva orientación de su política exterior que resucitó la llamada doctrina Monroe, en alusión al presidente James Monroe.
En pleno siglo XIX, Monroe anunció que no permitiría el intervencionismo europeo en la región, que pasaba a ser el "patio trasero" de Washington.
Esa doctrina "la hemos ampliado, y por mucho", se ufanó Trump.
Preguntado sobre qué ganaban los estadounidenses con un gobierno que dirija los asuntos de Venezuela, Trump respondió: "queremos rodearnos de buenos vecinos".
"Queremos rodearnos de estabilidad, con energía. Tenemos una cantidad tremenda de energía en ese país. Es muy importante que la protejamos", añadió.


