La tecnología no sólo fluye cada vez más rápidamente. También es irrespetuosa. No tiene consideración por categorías que hayan sido muy exitosas en sus buenos momentos y muta constantemente. Así nacen equipos como el Iconia W500 de Acer que tiene una pantalla de 10,1 como una netbook pero ofrece la posibilidad de unirle o sacarle el teclado. Ni más ni menos estamos ante la presencia de un híbrido.