Armonía interior
En casa o en la oficina, a veces es necesario tomarse unos minutos para relajarse. Los ejercicios de respiración recomendados por la Fundación Indra Devi son una buena técnica para aliviar tensiones y recuperar la calma perdida
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1. Si se está en la casa, acostarse en la cama, en el piso o en una colchoneta. En la oficina, sentarse cómodo y con la columna bien apoyada en el respaldo de la silla. Sacarse los zapatos, desajustarse el cinturón. El cuerpo debe estar libre.
2. Desconectar el teléfono y apagar el celular. Desenchufar radio, televisor y computadora. Si existe la posibilidad de que alguien entre de golpe, colocar un cartel pidiendo no ser interrumpido.
3. Con los ojos cerrados, elevar la mano derecha y tapar con el dedo pulgar la fosa nasal del mismo lado. Inhalar y exhalar. La respiración debe ser lo más tranquila y pausada posible. Si se cruza algún pensamiento, dejarlo pasar y concentrarse en el ejercicio. Realizar diez respiraciones.
4. Repetir la misma operación, pero tapando la fosa izquierda. La mano libre debe ir sobre las costillas.
5. Colocar ambas palmas de las manos sobre las costillas manteniendo los ojos cerrados. Inhalar y exhalar por ambas fosas nasales. Para que la respiración sea lo más adecuada posible, contar hasta tres al tomar el aire y también al soltarlo. De ese modo, repetirlo 10 veces.
6. Mientras se desarrolla esta última acción, decir mentalmente: "A través de mi respiración mi cuerpo se relaja, se afloja. A través de mi respiración mi mente se serena y se aquieta. Caigo en un profundo estado de paz y armonía. Se comienzan a relajar los dedos de mis pies, mis piernas, mis muslos. Se relaja mi cintura. Mi columna, vértebra por vértebra, se afloja. Se relajan mi vientre, mi pecho. Estoy muy armónico y equilibrado. Siento el latir de mi corazón y cada latido transmite paz, irradia salud, emana felicidad. Se relajan los hombros, mis brazos, mis manos. Se afloja mi cuello, mi garganta, mi lengua, mis labios (entreabrir la boca). Mis oídos van cayendo en un profundo silencio. Todo es armonía en mí. Ondas de paz surcan por mi frente mientras mi mente se aquieta. En esta quietud me siento bien, estoy en paz, me dejo llevar…"
7. Durante las primeras veces que se realizan estos ejercicios, permanecer acostado y relajado no más de tres minutos. En ese tiempo se armonizan energéticamente ambos polos del cuerpo.
8. Luego, es imprescindible hacer el proceso inverso. Es muy importante no salir de golpe de la concentración lograda.
9. Para volver, hay que repetir la fórmula. Esta vez decir: "… comienzo a volver. Vuelvo a percibir mi respiración, que se está haciendo cada vez más profunda, más consciente. Volver a percibir mis pies. Percibo mis manos, y sigo volviendo. Percibo mi cuerpo, totalmente relajado, distendido, manso y tranquilo. Vuelvo a percibir mi rostro, que emana paz a través de sus poros. Se comienzan a mover los dedos de mis pies, los de mis manos. Se estiran suavemente mis brazos por encima de mi cabeza. Me vuelco hacia un lado, hacia el otro, me arqueo, hago todo aquel movimiento que mi cuerpo me pida. Me mimo, me amo, me doy mi tiempo para volver. Sin prisa, pero sin pausa. Sigo volviendo". Llevar ambas piernas flexionadas hacia el pecho, abrazarlas y mecerse hacia los costados.
10. Sentarse, respetando los tiempos personales. Tratar de colocar las palmas de las manos en las rodillas. Mantener la columna y la cabeza erguidas. Concentrarse en la respiración. Seguirla mentalmente; muy pronto se sentirá cómo el cuerpo se aquieta y encuentra armonía. Acostarse nuevamente, llevar las piernas hacia el pecho. Ahora sí: ya puede volver a la ocupación en la que estaba.
11. ¿Un consejo? Las frases que ayudan a entrar en la respiración más profunda se pueden grabar para luego escucharse y guiarse con la propia voz.
Agradecemos a David Lifar, director de la Fundación Indra Devi. mas datos: www.fundacion-indra-devi.org
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