Arte & diseño

Dos artistas que rompen los moldes
Alejandro Cruz
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7 de diciembre de 2001  

Oria Puppo, con doble "p", escenógrafa. Gonzalo Córdova, con "v" corta, iluminador. Chicos talentosos ("muy", habría que acotar), pero complicados hasta en la manera de escribir sus apellidos y hasta en el nombre de lo que denominaron como (otros) deslenguajes . ¿Qué tal? En otras palabras, una experiencia que transita el borde entre el teatro y las artes plásticas, pero con anclaje en el teatro porque, cada uno en lo suyo, son bichos de los escenarios.

Y, como no podía ser de otra forma, Puppo (ideóloga y directora del trabajo en cuestión), se juntó con otra gente talentosa como el compositor Edgardo Rudznitzky, un artista al que le gusta meterse en otros campos de la creación, y con Luciano Suardi, un actor y director que coordina el trabajo de tres actores. Juntos estrenan hoy en el Recoleta. Allí, a las 19 y a las 20, para la gente de teatro este cuarteto "estrenará" (otros) deslenguajes , y para los de las artes plásticas, tendrá lugar el vernisagge.

Usted elija lo que más le guste, porque la historia del múltiple choice viene desde lejos: cuando Oria Puppo se acercó al Teatro San Martín para solicitar un subsidio, se dio cuenta de que la cosa pintaba difícil. Para empezar, Puppo debía llenar un casillero en el cual había apenas dos posibilidades: teatro o danza. "Lo mío no entraba en ningún casillero. Luego venía otro punto en el cual tenías que poner el nombre del director o coreógrafo. ¿Director? ¡Ni en tránsito! No entraba en ningún cuadradito." Superadas esas instancias, hubo que clasificar al asunto. Estaban entre llamarlo instalación, performance, muestra... Sin embargo, Puppo intentó poner en caja la cosa y optó por "Instalación teatral". "Lo llamé así para que se entendiera claramente en qué estaba basado. Pero depende del idioma, el término tiene una amplitud territorial que ni te explico. Decir instalación teatral en inglés, francés o alemán es una redundancia porque toda instalación tiene algo de teatral. Acá eso no sucede porque remite a las artes plásticas. De todos modos, el término tiene una amplitud que es como decir Almagro. ¿Viste lo grande que es Almagro? Tengo la sensación de que todo queda en Almagro. Con el término instalación pasa algo similar. También podría decir que es una performance, pero con eso volveríamos a Almagro", reconoce.

Gonzalo Córdova se la queda mirando. "Es un intento de dramaturgia espacial", aporta él. "Pero una dramaturgia espacial anclada en los textos, en esas obras que exprimimos a fondo", acota ella.

En realidad, para saber de qué hablan van algunos datos: (otros) deslenguajes está compuesto por diferentes estaciones o cabinas inspiradas en tres obras teatrales, una novela, un relato y una canción. Cada estación dura 2 a 10 minutos, y el trabajo completo unos 20 o 25. Sigue ella: "La sala 16 es un largo pasillo de techos altos. Primero tenés una especie de hall. Luego, se sube a una pasarela de 18 metros de largo ubicada a más de un metro de altura. Desde ahí te vas asomando a cada una de las estaciones o cabinas. Así se arma una especie de collage auditivo-visual que se completa en el camino de ida y de vuelta. Pero no contamos los textos, ni lo que sucede en esas piezas".

-Si no conocés los textos, ¿te quedás afuera?

Puppo :- No. Los textos fueron simplemente una raíz para montar nuestro trabajo. Pero es una experiencia netamente visual en la cual no hay un relato, ni un criterio de totalidad.

A partir de esos elementos, se arma un recorrido caprichoso, subjetivo, de interpretaciones varias. Sin embargo, Puppo reconoce que cada una de las cabinas habla de diferentes estados del amor, pero "es algo que no busco que resulte evidente".

-¿Cómo fue el trabajo?

Córdova :- En este caso me permití abrir puertas que me tiran hacia lo plástico y en los que encuentro mis propios conflictos de creación. Todo eso me obligó a pensar de otra manera, hasta me llevó a pensar en "no luz".

Por eso, una de las cabinas estará oscura. O en otra, habrá que ponerse en puntitas de pie para captar los sonidos imaginados por Rudnitzky en este recorrido caprichoso que hoy da sus primeros pasos.

(otros) deslenguajes.

En el C.C. Recoleta, Junín 1930. Hoy, a las 19 y 20.30. Mañana, a las 16, 17.30, 19 y 20.30. Pasado: 17.30, 19 y 20.30. Próximo jueves y viernes: 19 y 20.30. Sábado: 16, 17.30, 19 y 20.30; y domingo 16, a las 17.30, 19, y 20.30. Entrada, $ 3

Historias en paralelo

  • Quizá, si uno dice Oria Puppo o Gonzalo Córdova, sus nombres suenen a bichos desconocidos. Sin embargo, mire usted:
  • Oria Puppo: fue la que hizo la escenografía y/o vestuario de "Amanda y Eduardo", "La modestia", "Nocturno hindú", "Recuerdo son recuerdos", "Martha Stutz", "Mein Kampf" o "Un cuento alemán", entre tantos otros trabajos. Tuvo como maestros a gente grossa, como Graciela Galán, y varias veces partió becada para Europa.

    Gonzalo Córdova: hizo la iluminación de trabajos teatrales y coreográficos como "Todos contentos", "Glorias porteñas", "Decadencia", "La fortuna", "Criatura", "Arido", "Hondo" y "Experimento Damanthal", entre otros. Desde hace años, se desempeña como jefe técnico del Centro Cultural Ricardo Rojas. Entre su currículum también figura varios cursos en el Viejo Continente.

    Una nueva fase

    La revista de diseño festeja e invita

    El próximo martes, el "superfanzine" fase presentará su tercer número, un especial denominado robot. La publicación, que reúne a alumnos, ex alumnos y docentes de la carrera de diseño gráfico de la Universidad de Buenos Aires, contará en este nuevo número temático con la participación de Animatonix Fixon (Brasil), revista Belio (España), grupo Doma, Neo, moda por Carolina Badaloni, diseño industrial por Federico Hagen, arquitectura por Marcelo Minoliti y miembros del staff.

    En el encuentro de presentación del número, a las 20, en Pabellón 4 (Uriarte 1332, Palermo Viejo), fase realizará un show audiovisual y, a través de una máquina expendedora, el público obtendrá la revista.

    Obviamente, como toda fiesta que se precie, habrá tragos e invitados especiales.

    Vidas paralelas

  • A Sabrina (25 años) la encontramos camino a un lunch (de trabajo). Le gustan los Redondos, Bowie, Manu Chao y The Cure. Para vestirse, negro (siempre estiliza, dice), pantalones y nada de zapatillas. Viajar: a Egipto. Para salir: recitales, bares con amigos (Coyar de buitres o Columbus) y si no, milanesas en casa con videos.
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