
Begoña Iglesias, a los 60 años vive en una casa rodante en Mallorca: “Mis vistas son espectaculares”
Un documental publicado en la televisión española reveló la cruda historia de una mujer y su hijo que deben vivir en una casa rodante sin agua debido a los elevados precios de los alquileres
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La crisis habitacional es cada vez más grave en Europa. Así lo dejó ver el documental publicado por ARTE.tv Documentales, titulado Crisis de la vivienda en Mallorca. En el mismo, Begoña Iglesias, una mujer de 60 años de edad, cuenta que debido a las pocas oportunidades laborales y altos precios en los alquileres, desde hace seis meses debió alquilar junto a su hijo Héctor una casa rodante para vivir.
La mujer trabaja como seguridad de estacionamientos portuarios, poniendo multas en su mayoría a gran cantidad de turistas alemanes e ingleses que visitan Mallorca durante el verano por sus paradisíacas playas. “Esa es mi vida. Tengo un trabajo también digno. Llevo tres años también haciendo esto mismo. Estoy todo el día aquí de 9 de la mañana a 9 de la noche. Aquí, en el puerto, no hay ningún lugar que tenga sombra”, expresó Bogoña, quien gana tan solo 1200 euros al mes, un salario muy bajo como para acceder a una vivienda digna en la zona.

Pese a sus dificultades, la mujer agradece el haber podido quedarse en su ciudad y seguir disfrutando todo el año del sonido del mar. “Mis vistas al mar son espectaculares y esto es un privilegio, poder trabajar justamente al lado del mar”, reconoció.
“A veces me da un poco de envidia la gente que tiene sus casas por aquí. A mí me encantaría poder vivir por aquí, por el puerto. Pero bueno, allí tampoco estoy tan mal. Porque tengo mi cama, tengo mi techo que no me mojo”, expresó la mujer, quien debe viajar tres horas en transporte para llegar a su trabajo a tiempo.
La casa rodante de Begoña está en un parking al lado de la autopista de Palma. En la pequeña vivienda alquilada vive junto a su hijo Héctor. Debido a esto, el espacio que tienen para dejar sus cosas es muy reducido. No cuentan con heladera y, como el baño no funciona, tienen que pagar un abono mensual para utilizar los baños de un club que queda a una cuadra.

La situación es tan desesperante que, ante la falta de oportunidades, el joven de 22 años espera poder recaudar un poco más de dinero para poder irse a probar suerte al exterior. “Me sabe mal porque me he criado aquí, me gusta, es mi hogar, es donde está mi gente, mis amigos, mi familia y todo, pero económicamente y profesionalmente hablando no me veo futuro aquí”, explicó.
Uno de los peores momentos que se viven en el año es durante la temporada de verano debido a que las casas rodantes alquiladas no cuentan con aire acondicionado. Begoña explicó que en el último verano las temperaturas llegaron a los 52 °C, lo que hizo un infierno poder dormir por las noches, después de que el vehículo quedara todo el día expuesto al sol.
“Hay que poder buscarse las historias para poder estar a gusto. Si tengo que pagar mil euros o más de mil euros para poder estar a gusto, lo pagaré. Pero muchos te piden medio año de alquiler adelantado”, explicó Héctor sobre la razón por la que hasta el momento no pudo mudarse con su madre a un lugar mejor.
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