
Celeste García Satur
Tiene 27 años, es hija de Claudio y se destacó como la chica con retraso madurativo de Tres padres solteros, en Telefé
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1Sé cocinar rico. Mis especialidades son la pizza y la paella. Me encanta cocinar, y esto lo descubrí hace dos años, cuando me mudé sola.
2Sé que viajar es uno de los grandes placeres. Pero no viajes turísticos, no me gusta seguir un paraguas, desayunar en la Torre Eiffel, tomar el té en Buckingham y cenar en Japón. Me gusta tomarme mi tiempo, ir a lugares que no conozco y conquistarlos de alguna manera.
3Sé que me gustaría vivir en una chacra cerca de Buenos Aires, con una huerta y animales. Buenos Aires me aliena, en el momento que sé que tengo que tomar el subte mi humor cambia. Te empujan, te pisan, mido un metro diez y sufro codazos y rodillazos.
4Creo mucho en la libertad. No hay nada más importante que amar con libertad. Creo que nadie le pertenece a nadie. Para mí siempre fue fácil de entender, pero para algunas personas no. Se puede entender como una falta de amor, y es al revés. Pero la mayoría está acostumbrada a poseer.
5Sé que por más que intente, nunca podré combinar la ropa. Cada vez que salgo tengo que pasar por el departamento de mi hermana o una amiga, para preguntar si estoy bien vestida. Me puedo poner jogging con botas.
6Sé que quiero tener muchos hijos. Y si tuviera posibilidades económicas, adoptar.
7Sé desordenar bien mi departamento. Y romper cosas. Cuando me mudé me regalaron dos juegos de seis vasos y a los tres meses me quedaba un vaso solo. Me salgo carísima. Y soy desordenada. En una misma mesa podés encontrar cosas de distintos orígenes. Lechuga, un zapato y papel higiénico. Con el laburo soy obsesivamente ordenada y puntual. Pero mi departamento lo desordeno en dos minutos.
8Me gusta mucho reírme. Y mucho más si me hacen reír de mí misma. Me gusta que se rían de mí. No hay nada que me guste más que me carguen.
9Sé que no quiero más violencia y que parte del hecho de querer tener hijos es para que las cosas cambien.
10Yo soy sola y me hago todo en casa. La soledad no me joroba. Pero una se va a vivir sola para hacer lo que una quiere y te vienen las visitas y te dicen: "Ay, sé ordenada, dale, no dejes todo tirado". Una pesadilla.






