
Cerramientos
Se realizan a medida, presentando numerosas opciones en lo que hace a formato y materiales. Son la respuesta cuando se trata de ganar espacio sin perder iluminación ni visibilidad
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En general se los utiliza en terrazas y balcones, siempre que se respeten algunas restricciones legales ( Lo que la ley manda ), y son útiles para cerrar ciertos ambientes interiores. Se componen de los siguientes elementos:
Armazón: estructura de aluminio dentro de la que se colocan paneles de vidrio o policarbonato. Cada panel está, a su vez, rodeado por un marco también de aluminio, al cual se fija mediante unos burletes de goma. Gracias a ellos, se evitan filtraciones de agua o corrientes de aire. Este armazón suele colocarse cerrando sólo los extremos laterales y el frente del balcón. En el caso de que sea una terraza, puede instalarse formando el techo.
Los especialistas recomiendan la colocación de travesaños en forma horizontal en la estructura. Se puede trabajar con paneles de menor extensión, con lo que se gana en resistencia y seguridad. En cuanto al aluminio, se presenta en varios colores: natural, bronce, blanco y negro. Como va a estar expuesto a la intemperie, debe estar anodizado.
Los paneles: también llamados hojas o planchas, se confeccionan en los materiales que se enumeran a continuación.
- Vidrio: puede ser templado. Se lo somete a un proceso por el cual se logra que, si se rompe, se deshaga en gránulos y no en astillas ni restos filosos. Se recomienda que tengan 5 mm de espesor. Otra opción es el laminado, constituido por dos vidrios pegados con una lámina de plástico en el medio. Son transparentes o con relieves. Estas últimas versiones, conocidas como fantasías , son traslúcidas; dejan pasar la luz, pero la visibilidad no es nítida.
- Policarbonato: material plástico que se presenta en planchas de 6 mm de espesor. El más recomendado es el alveolar , cuya contextura es hueca y está atravesado por pequeñas canaletas. Tiene una gran resistencia a los impactos, es liviano y flexible. Como se trata de dos capas de plástico con aire en el medio, tiene cierta capacidad de aislación térmica y acústica.
Los formatos
Los cerramientos pueden ser fijos (paneles estáticos) o movibles (los paneles se deslizan). Estos últimos pueden encargarse con distintos sistemas de apertura:
- Corredizo: constan de varias hojas (el número varía según las dimensiones del lugar por cerrar). Algunas se colocan fijas y otras deslizables.
- Basculante: el panel gira sobre su propio eje en forma horizontal, hasta quedar paralelo al piso. Es muy práctico en el momento de limpiar el material que da al exterior.
- Pivotante: en este caso, la hoja gira sobre sí misma de manera vertical.
- Tipo banderola: tiene un brazo de empuje: se trata de una manija encastrada en la estructura que sostiene al panel. Con este sistema, se regulan diferentes grados de apertura.
Todos estos formatos pueden combinarse entre sí. Una alternativa clásica es colocar paneles fijos de la mitad del balcón hacia abajo y corredizos de la mitad hacia arriba.
Una tendencia novedosa
- Existe un sistema basado en hojas colgantes de cristal templado de 10 mm de espesor. Están enmarcadas en un riel superior y una guía inferior, ambas confeccionadas en aluminio anodizado.
- El cristal tiene perforaciones en su parte superior donde van colocadas unas ruedas de nylon que unen las planchas de cristal con la estructura de aluminio. Estas ruedas, al estar dispuestas sobre el riel, permiten que las hojas se puedan deslizar.
- La unión de los paneles se hermetiza mediante la colocación de burletes de PVC transparente.
- Este cerramiento es tipo paisaje , ya que no posee parantes verticales que corten la visión.
- La guía inferior cuenta con una felpa antivibración. Se trata de un material blando que evita los ruidos de posibles fricciones entre la estructura y los cristales.
- Su colocación se realiza en varias etapas: primero se instala la perfilería. Este trabajo demanda medio día. A continuación se nivela la guía inferior y, por último, se toman las medidas de los cristales, se fabrican y se encastran. Esta última operación demanda alrededor de un día.
- El sistema se realiza a medida, razón por la cual es imposible establecer un presupuesto fijo.
Lo que la ley manda
- Antes de decidirse por cerrar un lugar, es necesario tener en cuenta ciertas restricciones legales. En lo que hace a los balcones, la normativa vigente dispone que no se pueden cerrar aquellos que sobrepasen lo que se denomina línea municipal : una recta vertical imaginaria que se forma a partir del lugar donde termina la vereda y comienza el edificio.
- En cambio, sí se pueden cerrar los balcones retirados o terrazas. Son aquellos que están por detrás de la línea municipal; esto es, no sobresalen de la fachada del inmueble.
- Es fundamental que el consorcio esté al tanto de las refacciones que se quieren realizar, ya que un cambio de esta índole modifica el aspecto general del edificio. Además, el Código de Edificación dispone que se debe preservar la armonía estética de la ciudad.
- Los patios se consideran propiedad común del edificio. Si se los cierra, debe autorizar el consorcio.
- Este tipo de construcción permite ganar ambientes. Esto hace que aumente la cantidad de metros cuadrados ocupados por los habitantes de la casa y, en consecuencia, la tributación municipal.
La colocación
- Las empresas que venden los cerramientos se encargan de este servicio. Según el grado de dificultad del diseño, se tarda entre medio día y una jornada completa.
- En primer término, los técnicos toman las medidas del lugar. Una vez que el cliente decide (siempre asesorado por el especialista) el material, el color y la combinación de formatos, se confecciona el presupuesto. A continuación comienza la obra en sí: en el taller, se cortan las piezas y se confecciona la perfilería, lo que demanda alrededor de 5 días. Como último paso se realiza la instalación.
Consejos útiles
- Es aconsejable tener en cuenta el tipo de paisaje al que se asoma el lugar que se va a cerrar. Si se trata de una vista despejada, conviene encargar un cerramiento con hojas amplias y la menor presencia posible de perfiles, para no obstaculizar la visión. De lo contrario, si se está en una zona muy poblada de la ciudad y se quiere obtener intimidad son recomendables las estructuras con mayor presencia de parantes.
Glosario
- Aluminio: metal de color y brillo similares a los de la plata. Ligero, dúctil, muy maleable, buen conductor del calor y de la electricidad. Resistente a la oxidación.
- Anodizado: se denomina así al baño químico que lo libra de impurezas y le otorga mayor resistencia.
- Burlete: vaina plástica rellena de estopa o crin que se coloca en el canto de las hojas de puertas, balcones o ventanas para que cierren de manera hermética.
- Nylon: fibra textil sintética con la que se realizan filamentos elásticos muy resistentes.
- Perfilería: se trata de la estructura metálica que enmarca los paneles.
- PVC: material plástico rígido.
- Travesaño: pieza que atraviesa la estructura de una parte a otra.
Los costos
Como cada instalación varía según el lugar donde se realiza, la complejidad del formato, las medidas y los materiales empleados, existe una gran variación de presupuestos.
Otro factor que influye en el precio es la mano de obra, porque cada trabajo presenta dificultades diferentes.
Pese a que la mayoría de las casas cotiza en la obra, pueden establecerse algunos costos estimativos:
- Vidrio de 4 mm: $ 28 el metro cuadrado.
- Vidrio templado, 10 mm: $ 100 el metro cuadrado.
- En el caso de realizarse un cerramiento estándar de un balcón de 4 m. de largo x 2,60 m. de ancho x 1 m. de profundidad, con paneles de vidrio, travesaño y cuatro ventanas corredizas, en aluminio color, el costo sería de $ 1800; en aluminio sin color, 1400; en aluminio con paneles de doble vidrio, 3200 pesos.
- Un medio cerramiento corredizo, de cristal y aluminio, de hasta 8 m2 de superficie, puede salir alrededor de $ 150 el m2. Si exceden los 8 m2, el promedio baja hasta 130 el m2, aproximadamente.
- Un techo fijo de policarbonato con estructura de aluminio, de hasta 8 m2, sale unos $ 130. De más de 8 m2, cuesta hasta 90 el m2. En el caso de que sea corredizo, de hasta 8 m2, cuesta alrededor de 160 el metro cuadrado.
Fuentes consultadas
Alustar: Avda. Córdoba 4084; 4864-0479. Radiollamado: 4319-9000, Cód. 15483.
Szwarcbort SRL: Lisandro de la Torre 941, Liniers; telefax 4641-8125/3236/1728.
Center Aluminio: Venezuela 2440; 4942-5468.
Pardoplast: Avda. San Juan 4066; 4924-3444.
Asesoramiento:
Estudio Bellocq-Casares-Lamarca-Pombo- arquitectos: 4311-1504/4315-8219.
Cedom: 4374-3232 y 4334-6670.






