
Son fundamentales para lograr un estilo, por eso te damos algunos consejos para que puedas elegir el modelo más conveniente para tu espacio
1 minuto de lectura'

Cemento alisado o microcemento
- El microcemento se confecciona en base a cemento gris; también puede adquirir color incorporando ferrites en la obra. En estos casos, como base se usa cemento blanco para que los colores no se vean alterados.
- Por su parte, el microcemento puede considerarse casi como de obra en seco. Cuenta con una carta de colores que viene de fábrica, lo que evita errores a la hora de repetir el tono.
- En ambos casos se los puede combinar con otros materiales, como listones de madera, piedra o baldosas calcáreas. No requieren de un gran mantenimiento.
-Los pisos de cemento alisado deben ser curados luego de su confección; mientras que a los de microcemento se les agrega un abrillantador cada tres ó seis meses.
Cerámicos
- Su base está hecha de un bizcocho cerámico y cuentan con una capa de esmalte en la superficie. Esta última es la encargada de darle el color y la textura. También se pueden encontrar sólo con el bizcocho cerámico (como los de terraza), que requieren de un proceso de curado.
- Hoy algunos cerámicos incluyen el proceso de curado en su fabricación. Vienen en una gran variedad de diseños, texturas y colores, como también imitación de materiales como la madera o la piedra.
Madera
- Un clásico por excelencia. Entre las maderas de mayor resistencia, sobre todo al uso y la humedad, podés encontrar el roble y la haya. Otra opción es el pino pero debés tratarlo contra la humedad y saber que se ensucia más fácil.
- En general, para que duren más y mejor, los pisos de madera tienen que estar protegidos con barnices o aceites, que los preserve de las manchas y faciliten su limpieza. También los podés laquear o plastificar.
-No son la opción ideal para baños, cocinas o aquellos lugares con humedad.
Flotantes
- Toman su nombre debido a su forma de colocación, ya que no van adheridos a su superficie de apoyo.
- Hay una gran variedad de tonos y son una opción económica, de buena duración y fácil de mantener. Su mínimo espesor los hace una opción muy interesante para aplicar sobre cualquier superficie o sobre pisos existentes.
- Está recubierto con una película decorativa cuyos diseños simulan la textura y veta de distintas variantes de madera, o con enchapado de madera natural: Se fijan entre sí con un sistema de encastre sin cola, que los hace desmontables. Van apoyadas sobre un manta de polietileno de 2mm que tiene una función de aislación acústica e hidrófuga.
Granito
- Un todo terreno por su resistencia. Por su escasa porosidad, es duro, soporta muy bien el uso, resulta resistente a rayones y manchas. Cuenta con una impermeabilidad única, por lo que no acumula suciedad y se mantiene tan sólo con el trapo de piso.
Porcelanato
-Súper combinable en cualquier ambiente, sobre todo en los de estilo contemporáneo. Es de aspecto similar a la piedra y el mármol. Compuesto de una masa de gres cerámico sobre una superficie homogénea.
-Al no estar cubierto de esmalte, su acabado es por lo general pulido o abrillantado, de gran durabilidad y casi nula absorción de agua.
-Presenta una muy alta resistencia y es ideal para zonas de alto tránsito.
-Se producen en muchas variedades: para alto tránsito, rústico, brillante, pulido, sin pulir, semi mate, mate, para pisos, pared, exterior e interior.
Al elegir el tipo de piso, tomá en cuenta…
* Su tránsito: es un punto importante. Sobre todo en pasillos, circulaciones o entradas del hogar. Los que más resisten son los porcelanatos, y cerámicos de alto transito. Las maderas se desgatan con facilidad.
* El curado: hay que curarlo con ácido muriático diluido en agua, dejando que actúe un par de horas antes de enjuagarlo. Luego se limpia con detergente y se le aplica un par de capas de cera en pasta.
* Plastificado e hidrolaqueado: el plastificado es a base de solventes y el hidrolaqueado a base de una laca acuosa. Tanto en plastificados como en lacas al agua, existen variedades de calidad. La calidad y la durabilidad sólo se ven con el uso y por eso es necesario averiguar qué producto se utiliza. El plastificado es un producto más duro y rígido. La durabilidad varía de 2 a 10 años, según su uso y mantenimiento; es bueno por su dureza, su elasticidad y resistencia a la abrasión.






