
Trucos para cada tipo de mancha y consejos de mantenimiento; además, 10 diseños para que te animes a sumar este recurso estético en tu casa
1 minuto de lectura'

Las alfombras suman diseño y calidez a los ambientes; además sirven para delimitar áreas en un ambiente. A pesar de sus beneficios decorativos, la necesidad de mantenimiento de las mismas puede tirarnos atrás al momento de decidir sumarlas o no a nuestros espacios. Para que no dejes de lado este recurso, reunimos algunos consejos prácticos que te van a ayudar a la hora de mantener una alfombra como nueva.
- Es importante que pases la aspiradora con frecuencia para evitar la acumulación de polvo; este cuidado prolonga la vida útil de las alfombras.
- Una vez al año realizale una limpieza profunda y girala 180° para que su desgaste sea uniforme.
- Las manchas hay que tratarlas al momento para evitar que se impregnen y no puedas quitarlas. Hay tratamientos adecuados para cada tipo; antes de aplicarlos, te recomendamos probarlos en alguna esquina poco visible para ver la reacción del tejido. Las de fruta, té, café, leche, vino y salsas tenés que sacarlas con agua tibia, detergente neutro y vinagre. Las manchas de aceite, tinta, grasa o alquitrán es conveniente que las trates con un disolvente para limpieza en seco. Por otro lado, las de pintura, acetona, esmalte de uñas o chicles requieren primero el disolvente para limpieza en seco, luego hay que humedecerlas con una mezcla de agua tibia, detergente neutro y vinagre, y nuevamente aplicarles disolvente. Cuando lo que necesitás es quitar marcas de barro o suciedad, lo mejor es dejar secar bien la tela, cepillarla y luego humedecerla con una esponja embebida en una mezcla de agua con vinagre.






