Siete escenas del cine en las que las bebidas son protagonistas; ¿cuál es tu preferida?
1 minuto de lectura'
Por Martín Auzmendi.
Bogart solo, bebiendo Bourbon, o Bill Murray acompañado de Scarlett y su vodka-tonic, Marilyn sirviendo champagne en la madrugada o Gary Grant tomando whisky con Ingrid Bergman; Nicholas Cage con Elisabeth Shue y una botella de tequila o Marlon Brando bebiendo de un coco: las bebidas y los cócteles son parte de la historia del cine. Pero en las escenas de amor, en la atracción entre los sexos o en los hombres o mujeres solos que beben, tienen, como también fuera de la pantalla, otro brillo. Qué champagne, por qué Bourbon, la neutralidad del vodka o el perfume del gin, la historia del ron o la mística del tequila. Siete películas con escenas destacadas en las que las bebidas y los cócteles son protagonistas.
Casablanca (1942)
"¿What is your nationality?", le pregunta el Mayor Strasser (Conrad Veidt) a Rick; "I’m a drunkard", es su respuesta, en una de las líneas de diálogo que recortan el carácter y el mito del personaje de Humphrey Bogart. Pero aunque en la nación de Rick desfilan el coñac y el cointreau, se adivina un Horse’s Neck* en la bandeja de un camarero, y una de sus ex amantes pide un French 75*; los protagonistas de su doble vida (la del pasado dorado y la del presente, exiliado y atrapado por sus recuerdos) son el Bourbon y el champagne. Las burbujas, que en su bar son Veuve Cliquot, en La Belle Aurore (el bar parisino desde el que escuchan las bombas que anuncian la ocupación alemana) son Mumm’s Cordon Rouge. El champagne es la bebida del amor, de los momentos felices, y el Bourbon es lo que Rick toma solo en el bar, después del cierre, destruido porque de todos los gin joints, ella entró en el suyo. Y para intensificar el espumante francés, lo bebe también transformado en Champagne Cocktail*. "Here’s looking at you kid", con una copa de champagne en la mano, y la otra dejándola ir.
Champagne Cocktail
Dónde tomarlo: Bar del Alvear Palace Hotel

Lost in Translation (Perdidos en Tokio, 2003)
El whisky es la razón del viaje de Bob (Bill Murray), y su compañero en las noches del bar del hotel. Solo, cansado, aburrido de la vida que dejó a más de diez mil kilómetros y de las tareas que tiene que hacer para mantener su carrera de actor. Entre la música del piano y el paisaje nocturno de Tokio, Charlotte (Scarlett Johansson) se sienta al lado y pide un vodka-tonic. El vodka, neutro, juvenil, apenas modificado por el amargor del agua tónica, confronta y parece atraerse al lado del whisky, maduro y extranjero. Después, las copas, el shabu shabu, las preciosas canciones del karaoke y un rato tirados en la cama, uno al lado del otro en la más linda escena de la película. Pero todo empieza en la barra de un bar, el mejor lugar para estar solo, el mejor también para dejar de estarlo.
Vodka Tonic
Dónde tomarlo: Lobby Bar del Sofitel Arroyo

Leaving Las Vegas (Adiós a Las Vegas, 1995)
Las Vegas es la tierra prometida de Ben (Nicolas Cage). La ciudad que realmente no duerme, con algún bar siempre abierto, la góndola de supermercado llena de botellas de sol a sol y la habitación de hotel con la heladera como único compañero de la cama. Pero en esta ciudad artificial, iluminada en medio del desierto (el de Arizona y el suyo), se encuentra con la hermosa Sera (Elisabeth Shue). Ella es su salvavidas y su ancla, su amante y su compañera y la que graba la última sentencia de la historia: nadie salva. Eso parece escribir ella, cuando abandona el deseo de rescatar a Ben, y sobre él, en una reposera, junto a la pileta de un resort, se tira encima una botella entera de tequila, para que él lo beba de su cuerpo.
Tequila
Dónde tomarlo: La Puerta Roja

Pirates of the Caribbean (Piratas del Caribe, 2003-2006-2007)
Quizá podamos darle un linaje al personaje de Keira: otra mujer, antecesora de su espíritu salvaje disimulado tras una cara de hada expulsada de un cuento. El de Marion Ravenwood (interpretada por Karen Allen) en Los cazadores del arca perdida, cuando compite contra unos hombres, en una fonda del Tíbet, a ver quién bebe más. Pero si en el Tíbet había whisky (tal vez sólo los británicos llevan tan alto sus productos), en el Caribe, marineros y piratas inventaron el ron, para tener una bebida que soportara los viajes y el clima caribeño, algo que el vino y la cerveza no lograban. Si el whisky madura lentamente en barricas de roble, es imperial, noble y aristocrático, el ron es salvaje, joven y americano. Y éste es el carácter de Elizabeth (Keira Knightley), desnudado en su mirada, cuando se enfrenta a Jack Sparrow (Johnny Depp), quien realmente le despierta pasión, lejos del amor sensual que la une al bueno de Will Turner (Orlando Bloom). Sólo el ron puede apagar ese fuego.
Ron
Dónde tomarlo: Carnal Bar
Guys and Dolls (Ellos y ellas, 1955)
Marlon Brando bailando y cantando y, en una de las escenas, pidiendo "dulce de leche". ¿Raro? Sí, no tanto lo del baile, que lo hace muy bien, sino lo del dulce. Pero en realidad es una mala traducción de lo que realmente esta pidiendo: Milk Punch. Esta batida de coco, leche y ron (servido en unos cocos naturales) va emborrachando a su compañera, Sarah Brown (Jean Simmons), y poniendo cada minuto más feliz a Brando, que ve cómo su noche empieza a tomar la forma que él quiere. En otro momento, en un bar, ella bebe del Milk Punch de él y se lanza a la pista del bar a bailar luego de que Marlon se trence en la pista con una morocha de vestido rojo. Pura atracción.
Milk Punch
Dónde tomarlo: El Tiki
The Seven Year Itch (La comezón del séptimo año, 1955)
Contra la censura de los 50, y a partir de una obra de teatro exitosa en Broadway, Billy Wilder construyó esta gran comedia acerca de un hombre que, en ausencia de su mujer, vive una aventura con su vecina. Y la vecina es Marilyn Monroe, the girl. Como postal, la escena en que la ventilación del subterráneo hace volar su vestido blanco; pero las bebidas también son protagonistas y van hilvanando grandes momentos: la invitación a tomar algo al verla asomada al balcón, el champagne de madrugada ("No estaría de madrugada en el departamento, tomando champagne, si no estuvieras casado") y los whiskey sour* que Richard Sherman (Tom Ewell) dice desayunar por duplicado, acompañado de sándwiches de manteca de maní.
Whiskey Sour
Dónde tomarlo: Oak Bar

Notorious (Tuyo es mi corazón, 1946)
Salvando la breve escena del juicio, esta película empieza con una fiesta, una borrachera y la resaca de la mañana. Y cuando esto parece suficiente para T. R. Devlin (Gary Grant) y Alicia (Ingrid Bergman), ambos se van a Río de Janeiro. Pero si la atracción entre los dos protagonistas es un rayo eléctrico que atraviesa toda la película, éste enciende el fuego en la fiesta en que descubren el secreto encerrado en la cava de vinos de Alexander (Claude Rains). El nazi, refugiado en Brasil, primero descubre el beso entre Grant e Ingrid, que esconde su verdadera misión: desenmascarar los planes de los alemanes. En esa misma escena, el director cuenta el tiempo con botellas de champagne francés que se van bebiendo los invitados. Y encierra el secreto del plan de los nazis en una botella de Pommard-Grand Vins de Bourgogne.
Champagne
Dónde tomarlo: Faena
1De 1889. El Atlántico, el hotel de lujo que renace de sus cenizas: sobrevivió a incendios, saqueos y años de abandono
2Una cirugía lo dejó en reposo y le hizo replantear su modelo de trabajo: “No me gustaba esto de la gente mirándose en el espejo”
3Efemérides del 21 de enero: ¿qué pasó un día como hoy?
4Día del Abrazo: por qué se festeja hoy y los beneficios de este gesto de amor





