Cómo cuidar los muebles de madera

Fuente: Living - Crédito: Archivo LIVING
Conocé las características de los distintos tipos de maderas y cuál es la mejor protección para cada uno de ellos
Gustavo Peláez
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26 de abril de 2017  • 08:59

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LAS MADERAS

  • Melamina: consiste en una resina que se adhiere a tableros de MDF. Viene con diferentes acabados que imitan diversos materiales (maderas, textiles, hormigón, tonos plenos y diseños fantasía). Este material es de alta resistencia, fácil limpieza, requiere poco mantenimiento y es económico.
  • Enchapado de madera: a la vista, los muebles de este material son muy similares a los de madera maciza pero son más económicos. Se adhiere una fina capa de madera natural a una placa de MDF. Hay que estar atentos al pegado de las aristas, que los bordes sean redondeados para evitar golpes y al deterioro del material.
  • Madera maciza: todas sus partes pueden ser de madera o la base maciza y el resto en madera enchapada. Estos muebles están confeccionados con maderas duras como fresno, cerezo, haya, roble, caoba, nogal, wengue o teca (que son más caras) o en maderas blandas como pino, ciprés, algarrobo (más económicas). Hay que estar atentos a los cambios bruscos de temperatura (el rango ideal es de entre 20° a 24°c), la exposición solar directa, la humedad, el contacto con productos químicos, los insectos (termitas, por ejemplo) y el tipo de protección que se le dé para protegerlo.

TIPOS DE PROTECCIÓN

  • Cera: la más común es la cera en pasta compuesta por aguarrás mineral, parafina y ceras. En todos los casos pueden ser incoloras o con tintes. Se utilizan en restauraciones y muebles de madera maciza. Su aplicación es rápida y simple, la intensidad y el brillo se manejan según la cantidad de capas. Con el tiempo pierde el brillo y el color, por lo que hay que volver a aplicarla.
  • Goma laca: de origen chino, es el tipo de terminación más antiguo que se conoce. Realza la inclusión de incrustaciones y marquetería en muebles antiguos; da como resultado una superficie lisa, de gran brillo y suavidad. Si alguna zona se daña se puede aplicar sobre el sector a reparar. No resiste el calor, el agua ni los productos químicos. Su aplicación requiere práctica y experiencia.
  • Barniz tradicional: puede modificarse su color en base a tintes. Ofrece un tipo de terminación medio y no muy resistente al uso que intensifica el color de la madera pero también resalta sus imperfecciones que, con el tiempo, se oscurece y se va poniendo amarillenta.
  • Lustre poliuretánico: puede incluir tintes para darle color y cuenta con distintos acabados (mate, satinado y brillante). Su terminación es transparente, por lo que deja ver el dibujo de la madera sin cambiar su tono ni su textura. Es uno de los productos más utilizados para muebles de alta calidad por ser resistente al uso; no se raya ni se deteriora fácilmente y es de fácil mantenimiento.
  • Laqueado poliuretánico: tiene características similares al anterior, pero aquí una película de color le da un tono parejo y vítreo a la madera. No se altera a través del tiempo y cuenta con distintos tipos de acabado: mate, satinado y brillante. Se utiliza para muebles de mucho uso que necesiten una terminación resistente y estética. Generalmente los muebles que llevan este tipo de lustre se confeccionan con MDF (tableros de mediana densidad), teniendo en cuenta que la madera quedará oculta debajo de la capa de terminación.

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