
Cómo se coordina a 8.000 kilómetros una operación de asistencia al viajero para 55.000 argentinos
Detrás de la Unidad Móvil que recorrió cinco ciudades de Estados Unidos durante el Mundial 2026 hubo una operación logística dirigida desde Buenos Aires: contratación de proveedores locales, coordinación de prestadores médicos, planificación de rutas y seguimiento en tiempo real de un despliegue de más de 8.000 kilómetros
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Montar una estructura de asistencia que se mueva por cinco ciudades de un país extranjero, en paralelo a los desplazamientos de decenas de miles de personas, es antes que nada un problema de coordinación. Hay que anticipar dónde se va a concentrar el público, qué recursos deben estar disponibles en cada parada y cómo se conecta un equipo que viaja por Estados Unidos con la central que lo dirige desde otro continente.
Ese fue el desafío que asumió GO! ASSISTANCE durante el Mundial 2026, cuando más de 55.000 argentinos viajaron a Estados Unidos con su cobertura. La compañía desplegó la Unidad Móvil de Asistencia al Viajero (UMAV), una base itinerante que recorrió más de 8.000 kilómetros, pero cuya operación real se sostuvo en la planificación previa y en la coordinación remota.

La planificación empezó meses antes del primer partido
El proyecto no se improvisó sobre la marcha. Su diseño arrancó con varios meses de anticipación e incluyó la contratación de proveedores estadounidenses, la selección de prestadores médicos en cada ciudad, la organización de alojamientos y traslados, y la definición de una ruta que siguiera los movimientos de la Selección y de sus hinchas.
Cada traslado obligaba a reorganizar horarios, permisos, prestadores y recursos para que la base estuviera operativa antes de la llegada del público. La ruta atravesó Kansas City, Dallas, Miami, Atlanta y Nueva York.
El proyecto estuvo encabezado por Maximiliano Pazos, CEO de GO! ASSISTANCE, con un objetivo claro: sostener presencia física durante todo el recorrido para acompañar a la hinchada en el terreno, y no sólo a través de canales remotos.

Dirigir la operación desde 8.000 kilómetros de distancia
Mientras la Unidad Móvil avanzaba por territorio estadounidense, buena parte de la organización se sostenía desde Buenos Aires. Desde allí, el equipo de Marketing coordinó de manera remota proveedores, materiales, alojamientos, eventos, comunicaciones y el seguimiento permanente del recorrido.
Julieta Di Diego, jefa de Marketing de la compañía, resumió el desafío de sostener un proyecto de esa escala sin estar físicamente en cada ciudad: mantener conectados y sincronizados a los equipos que trabajaban en Argentina y en Estados Unidos fue, según describió, la clave para que la operación funcionara como un caso de éxito gestionado a distancia.
Esa coordinación remota fue uno de los principales desafíos del operativo: reorganizar recursos sobre la marcha, resolver necesidades imprevistas y mantener la estructura activa a medida que la hinchada cambiaba de ciudad.

Una red de prestadores como infraestructura de respuesta
La Unidad Móvil era la cara visible, pero la capacidad de respuesta dependía de una estructura más amplia. La compañía dispuso de una red de más de 200 prestadores directos en las ciudades del recorrido, lo que permitía orientar a cada pasajero según su ubicación, el tipo de inconveniente y el nivel de atención necesario.
Desde la propia UMAV se coordinaron 40 asistencias directas, conectando a los viajeros con el servicio correspondiente y evitando que tuvieran que recorrer por su cuenta clínicas o farmacias sin conocer el sistema de salud local.
Contar con prestadores distribuidos por ubicación es uno de los aspectos que conviene verificar al contratar una asistencia al viajero para Estados Unidos. Un monto elevado de cobertura puede resultar insuficiente si no hay una red capaz de responder en las ciudades del itinerario.

Tecnología para resolver los pagos en destino
Otro componente del operativo fue GO!Pay, una tarjeta Visa virtual internacional destinada a cubrir determinados gastos vinculados con una asistencia autorizada. Durante el Mundial se emitieron 450 tarjetas, que permitieron enviar fondos directamente al pasajero para resolver pagos sin adelantar dinero propio y esperar luego un reintegro.
La herramienta apunta a uno de los principales puntos de fricción del sector, especialmente en un destino como Estados Unidos, donde una consulta, un medicamento o un estudio pueden representar un gasto considerable para un turista.
Los números del despliegue
- Más de 55.000 argentinos viajaron al Mundial protegidos con GO!
- Más de 8.000 kilómetros recorridos por la Unidad Móvil.
- Más de 60.000 botellas de agua entregadas gratuitamente.
- Logística, asistencia y alojamiento para los percusionistas de la hinchada.
- Organización de banderazos, eventos satélite y fiestas exclusivas.
- Más de 40 asistencias directas coordinadas desde la UMAV.
- Más de 200 prestadores directos en las ciudades donde jugó la Selección Argentina.
- Más de 450 tarjetas virtuales GO!PAY emitidas.
Qué deja el operativo para el próximo viaje
El Mundial fue una situación excepcional por el volumen de viajeros y la velocidad con que se trasladaban entre ciudades. Pero varias de las necesidades que expuso —distancias, costos médicos, desconocimiento del sistema local— aparecen también en viajes familiares, laborales o turísticos.
La conclusión es aplicable a cualquier pasajero: al elegir una cobertura para Estados Unidos, la capacidad real de coordinar una respuesta en destino puede ser tan importante como el monto contratado. Antes de decidir, conviene comparar planes de asistencia al viajero sobre coberturas equivalentes y no únicamente por el precio final.
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