
Creer o reventar
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Alguien cree en frases laudatorias que se extractan de las críticas teatrales y cinematográficas? Se ha dado el caso del crítico que dijo: "Fulano de tal, uno de nuestros más grandes creadores, dueño de un estilo único y genial, ha equivocado el camino esta vez y nos sorprende ingratamente con un bodrio mortalmente aburrido" y lo que sale publicado es "Fulano de tal uno de nuestros más grandes creadores, único y genial". En los Estados Unidos se ponen frases de comentaristas de radios misteriosas y cables de segunda categoría cuando los principales críticos de los medios más prestigiosos han destruido con hachazos de ironías y burlas crueles las creaciones de Spielberg, Scorsese, Soderbergh y Oliver Stone. ¿Alguien cree en esos avisos? Aunque parezca mentira, sí; muchos deben de creérselos porque las productoras siguen pagando fortunas en los espacios publicitarios de diarios y revistas en cuyas redacciones trabajan los más exigentes, despiadados y temibles críticos del país.
¿Alguien cree de verdad cuando, describiendo físicamente a una persona, se dice de ella: "Más que linda es interesante" o "no es un galán, pero tiene un no sé qué de atractivo"? Interesante… atractivo… sí, puede ser… pero, ¿por qué aclaramos tanto eso de que "linda no es", "no es un galán"? ¡Mala fariña!
Si alguien nos parece interesante o atractivo, digámoslo sin tapujos, sin miedo de que nos acusen de adoradores de loros y bagayos.
Asumamos nuestros gustos con valentía, sin darles el gusto a los cursis que sólo ven la belleza clásica en el muñequito de Disney. Pero no creamos en el enunciado "no es linda, es interesante", porque un dinosaurio (muerto, claro) también es interesante y eso no tiene nada que ver con lo atractivo.
¿Alguien cree que por haber nacido un siete de octubre y pertenecer por lo tanto al signo de Libra yo tengo que tener el mismo destino que June Allyson, mi adorada Jo de Mujercitas en la versión Metro Goldwin Meyer que nació el mismo día que un servidor?
Suena absurdo, ya sé. Pero a mí no me saquen mis horóscopos de las ediciones dominicales de los diarios, porque son mi placer mayor y no pienso perdérmelos en nombre de ninguna lógica.
¿Alguien cree lo del "crecimiento" del país (este país o cualquier otro, porque no hay país donde no se crezca a pasos agigantados según el oficialismo y se retroceda vertiginosamente según la oposición)?
¿Alguien creyó lo de las armas en Irak?
¿Alguien creyó en serio, y más allá de conveniencias individuales que nada tienen que ver con el verdadero interés común, que el peso podía ser igual al dólar y no colapsar escandalosamente más tarde o más temprano?
¿Alguien puede creer a las personas que van por la vida llenas de costuras, liftings, cirugías, prótesis, electrolipoaspiraciones, colágenos, siliconas y esteroides evidentes hasta el patetismo y tienen el coraje de decirnos, sin que se les mueva un músculo de la cara (cosa imposible por la cantidad de operaciones reconstitutivas), que todo ese supuesto esplendor se debe a una dieta líquida, a "comer sanito"? ¿Que todo se lo debe al salmón a la parrilla con broccoli sin aderezar y, of course, a la rigurosa visita diaria al gimnasio, pero sobre todo a una vida espiritual intensa con meditación y respiración diafragmática profunda?
¿Alguien puede creer que las guerras sirven para algo más que la destrucción del hombre y que las horrorosas consecuencias psicológicas, sociales y económicas que, sin excepción, han legado a la humanidad, lejos de solucionar los problemas que las originaron agregan otros más graves que serán la excusa para las próximas contiendas?
Mentiritas del show-business, frivolidades horoscoperas, eufemismo de disimulo, tonterías siliconadas, mentiras de gobernantes incultos y truchos, pero más vivos que el hambre y los crímenes de lesa humanidad. ¡Creer o reventar! O, mejor dicho, reventar por creer.





