
El dominio de las fuerzas naturales / Cómo ver la obra
Un mural en el que se exhibe el ancestral conflicto entre la voluntad humana y la energía de la naturaleza
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Las pinturas murales de las Galerías Pacífico representan una nueva concepción del arte. Su ubicación en un lugar público hace referencia a un arte para el pueblo. Se trata de un concepto de ruptura que introduce el mexicano Siqueiros en nuestro país.
Las Galerías Pacífico tenían cuatro fachadas internas que se perdieron con la remodelación. En la cúpula, que unifica las galerías, se destacan los murales a los que nos referimos. Representan el conjunto de los grandes temas de la humanidad. El de Spilimbergo es el que inicia la iconografía, ya que toma el problema inicial y eterno del ser humano: El dominio de las fuerzas naturales. Las pechinas que acompañan esta obra fueron realizadas por Spilimbergo, Berni y Urruchúa.
Este mural es el que se encuentra en la cúpula central, mirando a la calle Florida. La composición, de gran dinamismo, presenta un conjunto de tensiones entre las fuerzas de la naturaleza y el hombre que se manifiesta en fuertes diagonales. Estas provocan un vigoroso enfrentamiento en el que la Tierra, la geografía, aparece con sus montañas y laderas articuladas por medio de planos, con efectos de luces y sombras. Este tratamiento plástico confirma la formación de Spilimbergo y su admiración por la pintura italiana.
La escena muestra los diferentes grupos de hombres, que logran el dominio de las fuerzas de la naturaleza. Es un acto del ser humano en toda su potencialidad, pero es también la fuerza grupal (el ser social de Siqueiros) que logra el equilibrio deseado. El tamaño monumental de las figuras revela el esfuerzo titánico de la humanidad, que gracias a su perseverancia y dignidad puede llegar a hacer frente a las fuerzas naturales.
El hombre, potente, fuerte y digno, es quien puede finalmente enfrentar esas fuerzas. Todo eso nos es transmitido por medio de un dibujo vigoroso, un ordenamiento estricto y un juego compositivo en triángulos que transmiten solidez y dinámica.
Utiliza escorzos violentos, como el caso del personaje de la derecha, cuyo brazo surge potente y su cuerpo genera espacio. El piso sobre el que se apoya el hombre de espaldas es el espacio equivalente al que plantea el escorzo de la derecha. Es el ejemplo más claro de generación de espacio mediante diferentes recursos. El hombre de pie se destaca por el dibujo, que le otorga gran fuerza expresiva, ya que el tratamiento del color es semejante al del fondo.
Las figuras monumentales, la fuerte musculatura, la acción de los cuerpos, la articulación de los planos, la distribución de los grupos: todo en esta obra responde a un riguroso tratamiento geométrico. Este estructura la composición por medio del lenguaje monumental del muralismo y su nueva concepción del arte, y la recepción en espacios públicos al alcance de todas las miradas.
La autora es licenciada en Historia del Arte, profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA e investiga-dora del Instituto de Teoría e Historia del Arte Julio E. Payró
Agradecimientos: Manrique Zago Ediciones SRL y Ediciones Salvucci SRL
Coordinación: Alicia de Arteaga - aarteaga@lanacion.com.ar
Datos útiles
- Año: 1946
- Técnica: mural
- Medidas: integra un grupo de murales de unos 500 m2 en total
- Dónde encontrarlo: Galerías Pacífico, Avda. Córdoba y Florida. Informes sobre visitas guiadas: 5555-5110
Lino Enea Spilimbergo
(1896-1964) Pintor, dibujante y grabador, ejerció la docencia durante más de 20 años. Los primitivos italianos, el cubismo y De Chirico fueron sus grandes referentes






