
Cinco estrellas, 5 estilos diferentes. Un listado de los futbolistas que no sólo son agraciados con el pie sino también con la pilcha.
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<b>David Beckham</b>
Es, tal vez, el ícono de la moda en el fútbol (habría que decir afuera de este también, a esta altura). Fue el primero en darse cuenta que el futbolista no sólo vive de meter goles o de jugar mundiales, sino también de todo lo que puede explotar su imagen dentro y fuera de la cancha. Sin embargo, no vamos a caer en el lugar común de decir que David era solo una cara bonita. Beckham dejó bastante adentro del campo de juego, lo suficiente como para ser recordado.
Con pelo corto, largo, barba de dos días, totalmente afeitado, rapado, tatuajes; todo, absolutamente todo lo que hizo Beckham durante estos 20 años de carrera (esta semana anunció que abandona el fútbol) marcó tendencia, incluso entre las casas de moda.
A lo largo de su carrera como futbolista, David fue la cara visible de marcas como Armani, Versace, H&M, Breitling y Adidas y cuanta empresa estuviera dispuesta a pagar fortunas por tenerlo entre sus elegidos.

<b>Cristiano Ronaldo</b>
En 2003 el Real Madrid tentó, con una millonada, a Beckham para que se mudara al club merengue. El Manchester United, club que vio crecer al volante inglés, no desesperó; en las gateras contaban con un joven portugués que tenía todo para ser el sucesor perfecto: facha, unas gambetas incontrolables y una velocidad nunca vista.
Así es como cristiano Ronaldo tapó los malos humores de los hinchas del Manchester, que vieron como se escapaba una de las principales estrellas del plantel.
Cristiano se convirtió en el reemplazante perfecto de Beckham. El portugués no sólo aportó gran despliegue futbolístico a los Diablos Rojos (es considerado uno de los mejores jugadores del mundo), sino que también le dio la cuota de cholulismo que había ganado con Beckham. Ronaldo es, como todo niño mimado, algo malcriado y puede generar algún que otro escándalo dentro de la cancha (en especial cuando las cosas no le salen como él quiere).
Pero más allá de su veta futbolística, incuestionable, Cristiano es el prototipo de un metrosexual: un hombre extremadamente cuidadoso de su imagen y que no tiene el menor problema en mostrarse siempre a la última moda. Anteojos, relojes, gorros, cinturones y joyas, nada le es ajeno.
Y si algo le faltaba para terminar de emular a su antecesor, Ronaldo también se consiguió una novia despampanante: la modelo top rusa Irina Shayk.
El portugués también siguió los pasos del inglés en el Real Madrid. Cuando Beckham abandonó el club merengue, los españoles redoblaron la apuesta y contrataron (nuevamente le robaron de las manos al Manchester United) a Cristiano Ronaldo, en uno de los pases más caros de la historia; todo para hacerse del jugador con más magnetismo del fútbol actual.

<b>Lionel Messi</b>
Es el jugador mimado del momento, y tiene todas las razones del mundo para serlo. Ganó cuatro veces consecutivas el balón de oro al mejor futbolista del mundo, con su club ganó todo las competencias que jugó, consiguió su sexta liga española, terminó primero en la lista de goleadores de España y rompió el récord de cantidad de goles convertidos en una sola temporada. Podríamos seguir así un rato largo. Prácticamente no hay récord que no haya igualado.
Su implacable performance dentro del campo de juego lo ubica entre una de las personas más codiciadas del mundo y, a partir de allí, en uno de los personas con mayor influencia al momento de hablar de moda.
Incluso, la firma italiana Dolce&Gabbana lo eligieron como su principal referencia al momento de presentar sus últimas campañas. Así, Leo Messi no sólo se convirtió en la cara comercial de la casa de diseño, sino en una de sus musas inspiradoras. Además, Messi es la imagen más fuerte de la división de fútbol de Adidas y posee un convenio comercial con la marca de relojes de lujo Audemars Piguet.
Si bien, a diferencia de Cristiano Ronaldo, Messi se caracteriza por tener un perfil más bajo, sus elecciones de vestuario son seguidas atentamente por las revistas de moda.

<b>Balotelli</b>
Si hay una liga que se caracteriza por el buen vestir, esa es la italiana. Y, si bien podríamos poner prácticamente a cualquiera de sus jugadores, elegimos a uno que expresa en varios y diferentes aspectos la idea de "imponer estilo".
Mario Balotelli es una estrella en su máxima expresión. Es de esos jugadores que juega como vive, siempre al límite, imponiendo sus propias reglas y tapándole la boca a los que hablan por él. Sí, en este tren de emociones que parece ser la vida del delantero milanista, hay choques y descarrilamientos, pero también hay una carrera llena de éxitos deportivos.
Este hijo de inmigrantes ghaneses, nacido en la ciudad de Palermo, tiene una cosecha de goles que deja en un segundo plano todas las excentricidades de su vida privada. Calentón, mujeriego y derrochador, Balotelli ha protagonizado tantas portadas de diario por sus goles como por su vida privada.
Su presencia es imponente tanto dentro como fuera de la cancha, y esto le valió ser uno de los jugadores del fútbol más reconocidos mundialmente. Y este estilo personal de llevar su carrera y su vida también le permitió posicionarse como el hombre mejor vestido del 2012, según la revista GQ. Y, si bien no es la cara bonita de ninguna marca de ropa de lujo, Balotelli logra convocar la admiración y la mirada de sus pares a fuerza de pura actitud.

<b>Neymar</b>
Es la nueva estrella emergente del fútbol mundial y acaba de completar una transferencia millonaria al Barcelona de Messi. Su nombre es Neymar da Silva Santos Júnior. Surgió de las inferiores del Santos de Brasil y, con apenas 19 años, se convirtió en el próximo crack del seleccionado brasileño. ¿Su secreto? Una buena cantidad de gambetas, velocidad y goles por doquier, además de una personalidad fuera de lo común.
Como futbolista, es veloz y explosivo. Tiene un manejo de la pelota y una visión del juego que le permiten pasar por encima a cualquier defensa. Luego de conquistar todas las competencias a su alcance (campeonatos locales y continentales), Neymar finalmente fue tentado por el Barcelona y se mudó a España para continuar su carrera profesional. Así, a sus jóvenes 21 años es uno de los jugadores de fútbol que más gana en el mundo y prácticamente la cara oficial del próximo Mundial.
Fuera de la cancha, Neymar es igual de carismático que adentro. Su sonrisa, algo contagiosa, y su corte de pelo mohawk, hoy marcas registradas de NJR (Neymar Jr, el logo creado para promocionarse por todo el mundo), pueden verse en cientos de publicidades. Desde Nike hasta Panasonic, su imagen es reproducida todos los días en todos los rincones del mundo, convirtiéndolo en el jugador más marketinero del 2012.
Su estilo es descontracturado y casual, pero nada improvisado. Hace gala de su corte de pelo y, cada vez que puede, lo cambia para que el público no se acostumbre a verlo siempre igual. A pesar de su delgadez, suele vestirse de forma casual y con ropas holgadas. Cuando puede, rehuye de las formalidades. Seguramente, a medida que se consolide en su nueva etapa en Barcelona, veremos una evolución de su forma de vestirse y cómo madura este peculiar personaje del fútbol actual.






