
Facundo Percio: "Las mujeres me dieron mucho trabajo en la vida"
El dibujante detrás de Fashion Beast, el cómic de Alan Moore y Malcolm McLaren
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Es como que un día suene el celular y que del otro lado Keith Richards te invite a tocar con él... Bueno, no fue exactamente así, pero cuando el argentino Facundo Percio (36) recibió el ofrecimiento de dibujar la novela gráfica Fashion Beast con guión de Alan Moore y de Malcolm McLaren sintió algo muy parecido. Las piernas se le aflojaron.
Moore es la leyenda inglesa del comic mundial (V for Vendetta, From Hell, Watchmen, entre otras), una personalidad extraña y hermética con una pluma "mágica", según sus seguidores, y McLaren, la otra figura detrás del texto, fue el ideólogo estético del movimiento punk inglés, además, del cerebro por detrás -o por delante- de los Sex Pistols. McLaren murió hace dos años. Y Facundo Percio, ¿quién es?
"Empecé a dibujar por inquietud natural, soy autodidacta y como hay chicos que les gusta los autos y las motos, yo dibujaba", relata Percio, que vivió su infancia y adolescencia en San Carlos de Bariloche hasta que decidió radicarse en Buenos Aires para tocar música. La especialidad de Percio es la figura femenina, al punto que cuando trabajaba diseñando storyboard para una agencia de publicidad realizó una especie de taller personalizado en Italia con el maestro Milo Manara. Allí intentó absorber los cánones sagrados de la chica perfecta: "Mis dibujos eran brutos, pero al final las mujeres me dieron mucho trabajo en la vida...", señala con una mueca de nerd redimido por la historia. A simple vista, Manara podría envidiarle un par de dibujos a Percio.
¿Qué sintió cuándo recibió el ofrecimiento de dibujar la novela de dos autores tan iconográficos?
-Es como que Keith Richards te invite a tocar canciones con David Bowie. Cuando me lo ofrecieron me dio pánico, miedo... Era un gran desafío estar a la altura del texto. Es una novela de 250 páginas escrita en el año 1985 con la idea de que fuera una película. Empecé de cero, y después de tres años, la semana pasada terminé el último de los diez capítulos. En septiembre comenzó a publicarse en los Estados Unidos con buena recepción y el año próximo va a salir el libro con todo el cómic compilado.
¿Tenía experiencia en publicaciones internacionales?
-Había dibujado Anna Mercury. La editorial Avatar Press, una de las más prestigiosas del género en los Estados Unidos, buscaba un dibujante para ese cómic escrito por Warren Ellis y le envié unos dibujos desde un locutorio antes de irme de vacaciones a Pinamar. La respuesta fue un contrato de tres años...
En Fashion Beast, el mundo de la moda aparece como un sistema perverso con alegorías a la violencia y a la opresión, pero los dibujos son de alta costura, muy estéticos... ¿Cómo se adaptó a esas necesidades?
-Los diseños del vestuario están compuestos por muchas capas de materiales, el sexo está contado a través de la ropa, y los personajes son totalmente andróginos. La moda y la fama están presentes todo el tiempo y yo tuve que aprender mucho para entender ciertos códigos. ¿Qué es la moda? Empecé con esa pregunta tan básica. Y llegué a la conclusión de que la moda siempre estuvo presente en la vida social de la humanidad. Los trajes de los vikingos también eran alta costura, porque lo que ellos buscaban era provocar algo en el enemigo...

La trama, los hombres
La historia detrás de Fashion Beast cuenta que McLaren se acercó a Moore con la idea de que escribieran un guión de cine juntos. El resultado quedó inédito por muchos años hasta que Avatar Press compró el material para lanzar esta serie de cómics de 12 capítulos adaptados por Anthony Johnston y con los dibujos de Percio. Todo el desarrollo se realizó bajo la atenta mirada de Moore, que vive casi en el ostracismo en Northampton, Inglaterra.
La acción de Fashion Beast, que todavía no se tradujo al español, está centrada en un futuro distópico dominado por una poderosa casa de moda regida por la mano del misterioso y feo diseñador Celestine. Doll Seguin es, por su parte, uno de los protagonistas centrales de la trama. Doll, que trabaja de encargada de un guardarropa en una disco de moda, aparece como un espíritu libre en su propio mundo de música y decadencia para terminar transformándose en la musa inspiradora de los diseños de Celestine. Las obsesiones por la moda de McLaren, ex pareja de la diseñadora Vivienne Westwood, quedan impresas con precisión milimétrica en cada uno de los dibujos de Percio. A grandes rasgos, la historia estuvo basada con premeditación y alevosía -un sello de McLaren- en la biografía de Cristian Dior.
La parte Moore de la trama tampoco es menor. La acción ocurre dentro de un marco característico de una sociedad aterrorizada por una inminente guerra nuclear -un temor muy típico de esa época- que atenaza el espíritu de la gente. Es una especie de readaptación bastante bizarra y compleja de la fábula de la Bella y la Bestia. Fashion Beast aún no se tradujo al español, pero en los Estados Unidos ya tuvo un éxito potente apoyado obviamente por el nombre de sus autores.
A todo esto, Facundo ofrece otro café en su "guarida creativa" ubicada en un departamento del barrio porteño de Villa Devoto. Cultiva un perfil casi estrictamente de "tablero", es decir que habla con la mirada puesta en la mesa de trabajo; es tímido y totalmente despojado. En su trayectoria profesional aparece la experiencia en publicidad con los dibujos para la serie animada City Hunters supervisada por Manara y patrocinada por el desodorante Axe de Unilever. Las animaciones para esa serie tuvieron que realizarse en Corea del Sur, donde Facundo estuvo dos meses intentando trasladar los conceptos de los dibujos a los animadores.
"La necesidad de publicar me llevó a la historieta. Al principio hice cosas muy feas, pero de a poco fui aprendiendo. Lo más interesante del comic es que hay muchas maneras de contar una historia y vos sos como el director de una película", dice. Todos los días cuelga una viñeta de humor en su cuenta de Twitter @aveagorero .
¿Y cómo fue el primer contacto para Fashion Beast? ¿Hubo algo iniciático?
-Sí. En 2009 me fui a San Diego, a la convención más grande del cómic con una carpeta para mostrar. Me di cuenta de que detrás de del mercado de la historieta hay una maquinaria infernal. Estuve una semana en una especie de pensión con otros tipos que iban a la convención. Ahí me reúno con William Cristiansen, editor de Avatar Press, y con Anthony Johnston, el guionista de la novela. Me cuentan del proyecto de Fashion Beast y agregan que tres dibujantes ya habían abandonado... ¡Epa!, pensé. Son 250 páginas que deben dibujarse en torno a la narración: hay que sentarse a dibujar eso, ¡eh! Para terminarla dejé las manos y el físico, y muchas veces me desmoralicé, pero me di cuenta de que al final somos todos iguales más allá de los nombres, y que si uno trabaja honestamente al final las cosas se dan.
-¿Estuvo en contacto con los autores de Fashion Beast durante el proceso?
-Me hubiera gustado que Malcolm [McLaren] viera la serie terminada, pero falleció. Eso es una deuda que me queda. Y Alan [Moore] me manda saludos desde su casa y por carta. No usa medios electrónicos.
-¿Cuál es el futuro de este tipo de género de literatura?
-El futuro es la historieta animada para soportes digitales... Creo que eso va a romper todo. Es un mercado impresionante en todo el mundo. Hoy existe mucha gente en la Argentina trabajando para los gigantes del cómic mundial [como Marvel] y que son totalmente desconocidos.
La tarde cae sobre Villa Devoto. Percio decide ir hasta el quiosco. Se suelta y, ahora, no para de hablar de sus héroes, como Horacio Altuna, Crist y Roberto Fontanarrosa. Según cuenta fue quien lo alentó a dibujar alguna vez.
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