
La vampira más bella del cine
Como la novia de Drácula en Van Helsing , la española Elena Anaya dejó por un rato su pasión por el cine indie. Y admite que también actuará en la secuela
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MADIRD (El País).- Elena Anaya se sincera muy a regañadientes. Está cansada. Tras el trampolín a la fama indie que supuso su niñera obsesiva en Lucía y el sexo ("en los dos últimos años, todo el que me quería contratar era porque había visto el film de Medem"), Van Helsing le otorgó la fama en las multisalas de todo el mundo. Anaya es una de las tres novias -la que más sale en pantalla- del Drácula interpretado por Richard Roxburgh ( Moulin Rouge ).
Anaya es conocida por las veces que ha dicho no. En nueve años ha rodado 18 películas. Podían haber sido el doble. Es capaz de pasarse un año trabajando en Stage kiss , un film tan indie que sólo eran tres en el rodaje en Los Angeles (los dos protagonistas y el director con una cámara digital), y en cambio rechazar varios proyectos en Hollywood. "No me interesa ser protagonista, sino hacer buenos guiones", explica. En el verano de 1997 se fue a vender artesanía ("pasadores, pendientes") por la costa mediterránea. "Saqué muchas experiencias fijándome en la gente".
-¿Tanto te importa lo que te rodea?
-Claro. No entiendo a los artistas que sólo cuentan historias egocéntricas. Hay que contar lo que le pasa a la gente que te rodea. Estamos en un momento de crisis planetaria. Yo, al menos, me deprimo viendo los telediarios.
-Tenés un pin que dice Stop Bush. ¿Lo llevaste en el rodaje de Van Helsing ?
-Sí, pero en aquella época (primavera de de 2003) era imposible hablar de política. Ahora es cuando se puede comentar algo en Estados Unidos sobre la guerra de Irak. En Praga, los productores estaban asustados y decían que si empezaba la guerra nos íbamos corriendo para que no le pasara nada a nadie. Para ellos es lo mismo España, Irak o la República Checa.
Comenta que su contrato contempla la posibilidad de dos continuaciones de Van Helsing .
-Te mueven los buenos guiones. El de Van Helsing , ¿lo es?
-Tiene bastante mejor guión de lo esperable. Yo no había visto las pelis anteriores del director (Stephen Sommers, responsable de La momia y Misterio en lo profundo ). Me sorprendió el libreto. Mi personaje, Aleera, es una monstruo que sin embargo se mueve por motivaciones muy humanas. Me gustaba que ni los buenos, como Van Helsing, eran tan puros, ni los malos tan malvados. Odio las películas en las que los malos son Irak, tipos sin sentimientos, y los buenos son Bush y su ejército: guapos y sensibles.
-¿Es verdad que no conocías ni de nombre a la pareja protagonista?
-Pues no. Nunca había visto una película con Hugh Jackman ( X-men ) o Kate Beckinsale ( Pearl Harbor ). Había visto a Richard Roxburgh en Moulin Rouge , pero me enteré dos semanas antes del rodaje de que estaba en el reparto. Es un actorazo. Juntos hemos creado esa parte animal de los vampiros, eso de que no se besen como un hombre y una mujer. Es algo animal. Son propuestas que le hicimos al director.
-¿Y qué tal Jackman?
-Impresionante, aunque no trabajé mucho con él. En mi segundo día de rodaje completamos con mis primeros planos la secuencia del puente. Cinco y media de la mañana. Nevaba. Pensé: Para darme la réplica fuera de cámara pondrán a un técnico . Y, sin embargo, apareció Hugh. Hablamos de un tío que rodó todos los días más de doce horas durante seis meses.
- ¿Te gustan las pelis de vampiros?
-Siempre me han atraído. Creo que hay gente vampira. Personas que se alimentan de la vida de los demás porque la suya es aburrida. Otros te roban energía.




