Las mejores películas de ciencia ficción

Un viaje a los mejores films de robots y marcianos, que incluye las preferidas de los trekkies, los fetiches de los cinéfilos y las que fueron éxito de taquilla.
(0)
26 de mayo de 2010  • 15:13

Por Camila Varas.

¿Hombres con brazos de acero, ojos cibernéticos y capacidad de regeneración espontánea? ¿Monstruos alienígenos que quieren procrear con alguna terrícola? ¿Ejércitos de androides en lucha encarnizada por el poder intergaláctico? Todo esto parece imposible y ridículo, pero, con un vaso grande de gaseosa y un balde todavía más grande de pochocho, hasta los más escépticos se lo creen… y lo disfrutan.

2001 Odisea del espacio (1968)

La carrera de Kubrick no hubiera estado completa sin esta aventura de ciencia ficción que revolucionó el cine con sus efectos especiales ingeniosos y muy innovadores para la época. Con tapires brasileños como animales prehistóricos y prototipos reales aportados por Boeing e IBM, la película contó con el asesoramiento de consultores de la NASA y la primera supercomputadora con voz humana y actitud corporativa.

Solaris (1972)

La película del director Andréi Tarkovsky –para algunos fundamentalistas de la Cortina de Hierro, puede haber sido la respuesta soviética a 2001 Odisea del espacio-, cuenta la historia de un psicólogo que viaja a un planeta lejano (Solaris) a reemplazar a un científico que murió misteriosamente. Allí se encuentra con fenómenos incomprensibles para la lógica y la ciencia humanas. La versión occidental de Soderbergh (2002) no logró desbancarla del podio de culto, ni siquiera con el empuje taquillero de George Clooney.

Alien (1979)

Esta saga de cuatro películas nació hace poco más de 30 años con una bestia estelar que tenía ácido en lugar de sangre y no una sino dos mandíbulas mortíferas. Resulta que el monstruo se cuela como "el octavo pasajero" en una nave espacial y procede a liquidar a toda la tripulación. Con el primer capítulo a cargo de Ridley Scott y el segundo dirigido por James Cameron, cuando la heroína Sigourney Weaver se quiso acordar, ya había pasado más de 15 años peleando contra Alien y todos sus descendientes.

Blade Runner (1982)

También dirigido por Ridley Scott, este filme cuenta la historia de un policía (Harrison Ford) que se dedica a perseguir y exterminar a un grupito de humanoides llamados "replicantes." Considerada por muchos como la mejor película de ciencia ficción de la historia, Blade Runner se basa -aunque no muy fielmente- en la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick. Lo curioso es que aquí los humanoides tienen recuerdos y sentimientos, implantados por sus creadores, y siempre quedó la duda si el personaje de Ford no era también un replicante con alma de justiciero. Si a todo esto le sumamos un buen guión y la presencia de la hermosa Daryl Hannah, obtenemos un clásico difícil de olvidar.

La guerra de las galaxias (Star Wars) (1977-2005)

La saga épica de George Lucas –con la trilogía original del siglo XX y la trilogía de precuelas del siglo XXI- nos atrapó a todos en algún momento: de chicos, de más grandes o en algunos casos de por vida y hasta con una colección de muñecos para probarlo. Entre las naves de velocidad supersónica, las armas de todos los formatos y colores, los robots con personalidades estereotipadas (y adorables, seamos sinceros), la jerga tecno-científica y el eterno misterio de Darth Vader, estas superproducciones tenían algo para todos. Incluso para las mujeres, que se conformaban con tratar de entender los peinados rarísimos de la Princesa Leia y ver a Harrison Ford, Mark Hamill o Ewan McGregor luchar con esos sables luminosos contra ejércitos infinitos de androides que marchaban con precisión prusiana. Más allá de "la fuerza" y "el imperio" (que no paraba de contraatacar), se trataba del clásico duelo entre miles de malos malísimos y un puñado de buenos -valientes y rebeldes- que tenían todas las de perder y, por supuesto, terminaban ganando.

Terminator (1984 y 1991)

Bajo la dirección de James Cameron, el gran Arnold (Schwarzenegger, antes de ser gobernador, claro) encarnó a un cyborg de 2029 que aparecía –casi de la nada- en medio de los años 80 con una misión preventiva de una maldad astuta digna de sus jefes robóticos: matar a la madre de un futuro rebelde (cortar por lo sano, como quién dice). En la secuela, viene otro cyborg, más letal que su precursor y con la habilidad de convertirse en lo que se le ocurriera para cumplir su cometido. El nombre Terminator trascendió las barreras del idioma y se convirtió en parte del vocabulario cotidiano (y del imaginario) de varias generaciones.

Matrix (1999)

Los hermanos Wachowski combinaron una estética postmoderna y un vestuario fetichista con efectos especiales deslumbrantes para regalarnos otra trilogía dedicada a la inteligencia artificial y, vaya uno a saber por qué, su intención de dominar al mundo. Las tomas alternaban peleas cuerpo a cuerpo, en las que rara vez se tocaba el suelo y estaban repletas de patadas voladoras, lo que parecía la pantalla de una computadora virósica (la matriz, dah), llena de letras y números verdes flúo, y primeros planos del siempre perplejo Neo (Keanu Reeves).

Encuentros cercanos del tercer tipo (1977)

No sería justo hacer un ranking de cine sin incluir alguna obra de Steven Spielberg (el tipo no para de trabajar). Para muchos, esta película -cuyo afiche anunciaba "no estamos solos"- presenta la mejor historia de visitas alienígenas a la Tierra. El protagonista (Richard Dreyfus) se topa con una nave extraterrestre camino a su casa y, de ahí en más, se obsesiona con los OVNIs –tanto que su mujer lo deja y él se va con los extraterrestres a viajar por el espacio.

Fahrenheit 451 (1966)

Una década antes de actuar en Encuentros… de Spielberg, Truffaut ya había dirigido su propia película de ciencia ficción basada en la novela visionaria de Ray Bradbury, el principal promotor del género dentro de la literatura. Si alguien le hubiera prestado más atención a esta denuncia anticipada de los peligros adictivos de la televisión, tal vez hoy tendríamos una pantalla chica de mejor calidad y con menos reality shows.

Ultimátum a la Tierra (1951)

En plena Guerra Fría, contra todos los esfuerzos de Hollywood por advertir a la población sobre la amenaza soviética (incluso disfrazándola de selenitas rojos asesinos), el director Robert Wise optó por un mensaje pacifista. En esta película precursora, un plato volador aterriza en la capital estadounidense y un alienígena, acompañado por su robot, trata de convencer a los líderes mundiales de que abandonen el camino del odio y la destrucción mutua. Otra vez, si alguien hubiera prestado un poquito más de atención…



¿Cuál es tu película de ciencia ficción favorita?

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.