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La alimentación es uno de los aspectos fundamentales para cuidar la salud de los perros. Sin embargo, muchas veces los dueños se olvidan qué marca o tipo de alimento le compraron y a la semana siguiente buscan una opción parecida o más económica para darles. Aunque parece algo insignificante, esto puede generarle al animal graves problemas digestivos.
En una entrevista con el canal estadounidense Fox 5, Jerry Klein, director veterinario del American Kennel Club (AKC), respondió algunas dudas sobre la alimentación de los perros. “Los perros no tienen problema en comer siempre lo mismo. Para los perros, el aroma de cualquier alimento es un poderoso motivador, mucho más que el sabor. Pero cambiar de tipo o marca de alimento puede enfermar a tu perro. Si necesitás cambiarle la comida, se recomienda hacerlo gradualmente durante varios días. Dale un poco más del alimento nuevo y un poco menos del anterior cada día”, señaló.

Algunos de los síntomas que pueden presentar los perros después de comer una comida a la que no estaban acostumbrados son diarrea, vómitos o pérdida del apetito. Para reducir estos riesgos, los especialistas aconsejan realizar una transición gradual durante un período aproximado de cinco a siete días. Durante ese tiempo, se debe disminuir progresivamente la cantidad del alimento anterior y aumentar la proporción del nuevo.
Este esquema permite que el organismo del perro se adapte progresivamente a los cambios en la composición de su dieta. Sin embargo, no todos los animales responden de la misma manera. Algunos perros tienen mayor sensibilidad digestiva y pueden necesitar más tiempo para acostumbrarse a una alimentación diferente. Por ese motivo, es fundamental observar su comportamiento durante el proceso.

“Si en algún momento durante la transición su perro muestra signos preocupantes, debe proceder más lentamente. Y si la transición fue gradual y su perro sigue teniendo malestar estomacal, lo mejor es consultar con su veterinario. En algunos casos, puede ser necesario optar por una dieta diferente”, aconsejaron desde el portal oficial de AKC.
Si el perro presenta cambios leves en sus deposiciones durante la transición, es recomendable no seguir aumentando la proporción del alimento nuevo y consultar con un veterinario sobre cómo continuar. En algunos casos, puede ser necesario regresar temporalmente a una proporción que el animal toleraba bien y realizar el cambio de manera más lenta.
En cambio, si presenta vómitos reiterados, diarrea intensa, sangre en las heces, decaimiento o dificultades para beber agua, es importante buscar atención veterinaria rápidamente. Los cachorros, los perros mayores y aquellos con enfermedades previas pueden deshidratarse con mayor facilidad.
Además de las molestias digestivas, existen otras señales que pueden indicar una reacción adversa a determinados ingredientes. Entre ellas se encuentran la picazón persistente, el enrojecimiento de la piel, las erupciones cutáneas y la pérdida anormal de pelo.




