
Sabores del invierno: una experiencia única en Cerro Catedral
En la última parada del Knorr Truck, los chefs Facundo Rivas y Leonel Navarrete abrieron las puertas de su cocina itinerante para preparar platos típicos del invierno.
La gastronomía patagónica se caracteriza por su conexión con el entorno: ingredientes nobles, sabores intensos y preparaciones que invitan a la pausa. En Bariloche y sus alrededores, los platos más representativos incluyen guisos, locros, pastas caseras, empanadas y sopas, todos con fuerte impronta casera y estacional.
También son típicos los productos locales como trucha, cordero, hongos y frutos rojos, aunque en invierno predominan las comidas calientes, de cocción lenta y alto valor calórico, ideales para enfrentar el clima frío. Esta identidad culinaria fue el marco perfecto para la propuesta del Knorr Truck, que retomó estos sabores clásicos para ofrecer una experiencia que también incluyó actividades, música, juegos y premios para toda la familia en el centro turístico más convocante del sur argentino: Cerro Catedral.

A lo largo de un recorrido federal que llevó al Knorr Truck por Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Rosario y la Patagonia, las estrellas fueron los caldos Knorr y los chefs Leonel Navarrete y Facundo Rivas, que dentro de una cocina itinerante prepararon platos bien invernales pensados especialmente para esta temporada. En cada parada, los sabores se adaptaron al entorno, pero mantuvieron una misma esencia: cercanía, calidez y tradición.

Con la llegada de la nieve y temperaturas bajo cero, estas preparaciones fueron mucho más que una propuesta gastronómica. Funcionaron como un punto de encuentro, una pausa entre actividades al aire libre y una forma de reconectar con lo simple. Una comida caliente servida con dedicación, los aromas conocidos y la posibilidad de probar algo casero en medio del paisaje de montaña convirtieron la experiencia en algo memorable.
Estas recetas, simples y reconfortantes, fueron una invitación a redescubrir el sabor de lo cotidiano, a preparar un plato calentito cuando baja la temperatura y a compartir un momento alrededor de la mesa (o en medio de la montaña). Con ingredientes accesibles y pasos fáciles de seguir, cada preparación resume lo mejor de la cocina de estación: color, aroma y sabor.
Porque el invierno no solo se atraviesa, también se disfruta. Y si algo dejó esta propuesta es la certeza de que, en cualquier rincón del país, meterle magia al invierno puede ser tan sencillo como animarse a cocinar.
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