Sara Hebe. "Me puedo poner en el lugar del otro porque me conmueve"

Rapea desde hace años, pero ganó popularidad gracias a la canción de apertura de El marginal 2, que, además, obtuvo un Martín Fierro
Rapea desde hace años, pero ganó popularidad gracias a la canción de apertura de El marginal 2, que, además, obtuvo un Martín Fierro Fuente: LA NACION
Alejandro Rapetti
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26 de octubre de 2019  

Empezó a rapear en ferias, en tomas, en movilizaciones, donde la invitaban, donde "pintaba". Luego se sumó en vivo su productor, amigo y beatmaker Ramiro Jota, y ese fue el germen de lo que ahora ya es una banda. Describe su música como una especie de punk rock melódico, una cumbia un poco murguera, todo mezclado, pero siempre con espacios para rapear. "Y a veces se pone un poco hardcore", añade.

Como referente contestataria ganó mayor popularidad por la canción de apertura de El marginal 2, por la que además obtuvo el Martín Fierro.

Patagónica, nacida y criada en Trelew, después de terminar el secundario se mudó a Buenos Aires para estudiar Derecho. Al poco tiempo abandonó la carrera, pero se quedó a vivir en la ciudad, donde empezó a estudiar teatro, a bailar y escuchar rap y hip hop, hasta que un buen día se bajó una pista de Internet y empezó a rapear.

"Vivía en Once, tomaba clases con Norman Brisky en la escuela de teatro Calibán, donde aprendí de todo, de las cosas más importantes de mi vida. En 2007 hicimos una obra que contaba la toma de la fábrica Patricios, recuperada por sus trabajadores y trabajadoras, y montamos la obra en la misma fábrica. Al final tenía una canción que cantábamos todos, se llamaba 'Himno a nuestras fábricas recuperadas'. Y como yo venía muy metida con el rap, después bajé una pista y esa misma letra la dije rapeada. Ahí me di cuenta de que lo podía hacer", recuerda Sara Hebe, peinada con dos largas trenzas, mientras se pinta las uñas con glitter en un bar frente al Parque Rivadavia.

En sus diez años de trayectoria grabó cuatro discos de estudio: La hija del loco (2009); Puentera (2012); Colectivo vacío (2015) y el flamante Politicalpari (2019), que presentó el último 14 de septiembre en el Estadio Atenas de La Plata.

-¿Cómo definís ese universo que describen tus canciones?

-Como una poesía urbana. Yo intento hacer poesía, que quede claro eso. Me interesa hacer poesía, no un panfleto, busco la manera de inventar las palabras, como hacer un dibujo, no perder ni lo ético ni lo estético.

-¿Y cómo es ese proceso de composición?

-Voy anotando cosas en una libreta o directamente en el celu, y después me siento sola en casa, escucho una pista y ahí empiezo a armar el esqueleto de la canción. Las maneras de hacerlas son miles, y diversas, pero por lo general me siento escuchando una pista y empiezo a ver qué melodía me dispara, qué se me va ocurriendo ahí.

-¿Qué cosas te inspiran?

-Me inspira todo. Parece una pavada pero es así. Distintas historias que he vivido, lo que veo en la calle, lo que leo. A mí me afecta mucho todo lo que pasa. No estoy en mi mierda de celular todo el día. Por eso debe ser que parece real lo que escribo. Hay temas más recurrentes, como las denuncias de abuso de poder, el abuso policial, el amor, el odio y todas las cosas de las que puede hablar un poeta.

-¿Cómo te metiste en el mundo carcelario para poder contarlo "desde adentro"?

-He ido a cantar a varias cárceles, y he sentido mucho miedo. También he viajado y he hablado con gente que estuvo presa, con presos políticos. Creo que me puedo poner en el lugar del otro, porque realmente me conmueve y lo siento.

-¿Te interesa la política?

-Sí, me interesa. Creo que la política se ha renovado, se ha transformado, que hay un montón de gente nueva, gente joven, y como espacio es un buen lugar desde donde trabajar y quizás poder transformar tantas carencias que tanta gente sufre, tanta injusticia.

-¿Cómo ves este momento del país?

-No sé, medio cíclico todo. Veo que hay gente nueva, gente joven, interesada en la política, trabajando desde ahí, un montón de colectivas y colectivos, y si bien a nivel mundial está crítica la cosa, porque ha habido un avance de la derecha, tenemos un Bolsonaro, a su vez hay un montón de movimientos antifascistas que son importantes y que le dan una cosa esperanzadora, por más de que haya tanta gente durmiendo en la calle. Eso es terrible, es la realidad que veo yo.

-¿Cómo te informás?

-Ni tanto. Ando por la calle y viajo. Leo poco las notas o las cosas, no le doy tanta pelota. Algunas cosas que tal vez me importan más sí, pero no me informo tanto la verdad.

-¿Qué mirada tenés sobre la lucha feminista?

-Hay feminismos, sobre todo transfeminismos. Me parece muy interesante, me parece que es un movimiento social muy potente, muy vital, muy fuerte. Y se ha demostrado que en marchas grandísimas que se hicieron en toda Latinoamérica -sobre todo acá en Buenos Aires cuando surgió Ni una menos-, se vio que era un movimiento social muy masivo que hacía frente a este gobierno y al sistema. Me parece muy importante la lucha de las mujeres, las travestis y todas las identidades no binarias.

-¿Transfeminismo?

-Sí, porque el feminismo es una sola cosa que quedó chica. Primero que hay muchos feminismos, y sobre todo, y los más importante, que hay transfeminismo, porque si decimos feminismo nos estamos olvidando de las travestis, que son una minoría -y no tan minoría-, oprimidísima, violentadísima, que por esa carencia tienen una gran potencia de lucha, de resistencia. Así que tenemos mucho que aprender de todas las travestis, de los colectivos que forman, como el Mocha Celis, mujeres que han sentido y sienten tanta violencia. Por eso me parece muy importante el transfeminismo.

-¿Qué postura tenés sobre la despenalización del aborto?

-Tiene que ser libre ya, seguro y gratuito. Creo que va a salir, que nos estamos aproximando. Ojalá.

-¿Y sobre la despenalización del consumo de marihuana?

-Se tiene que despenalizar, igual que el aborto. Tenemos que poder construir un consumo responsable. Sobre todo el cannabis como medicina, que está demostrado que sirve tanto.

-¿Cómo te manejás con el dinero?

-Y de a poco he aprendido a manejarme mejor. Intento hacer dinero todo lo más que puedo para vivir, como cualquiera. A veces me gusta viajar, comprar algunas cosas, o pedir helado. Pero no soy tanto de comprar marcas caras, ni en pedo. Y me gustaría comprarme un auto una vez. Me gustan los productos independientes, hay un montón de marcas autogestivas.

-¿Qué opinión tenés sobre el amor y la convivencia?

-La convivencia puede que complique un poco todo. El amor está buenísimo, pero a veces al final es también un objeto de consumo como cualquier otro, que todo lo que hace es alucinar nuestra existencia, pero. ¿quién no quiere amor? Es como la droga: ¿quién no quiere droga?

-¿Algún verso propio con el que te sientas muy identificada?

-Nadie se suicida en una comisaría. Habla del abuso policial, y de una casi cotidianeidad en la que se acusa de suicidados a un montón de personas en la comisaría, y es mentira.

-¿De qué cosas estás segura?

-De nada. De que voy a ir a yoga a las seis.

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