
Tinder reloaded: la app que también eligen los infieles
Los "piratas" encontraron un nicho dentro de la aplicación de citas más exitosa del momento; los más jóvenes la usan para organizar previas
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"¡Mirá esto! No lo puedo creer", escribe Ana, de 31 años, en un mensaje de WhatsApp para su amiga Carla. Acto seguido, aparece en el chat una captura del perfil de Tinder de Juan, el esposo de una amiga de ambas que figuraba muy sonriente -y hasta con anillo- en el catálogo de posibles candidatos. "¿Es un chiste?", pregunta Carla. "No, estuvo activo hace siete minutos", responde Ana indignada.
El caso, real, ilustra la última novedad del universo Tinder: hecha la app, hecha la trampa. Parece que historias como ésta, mezcla de casualidad y descuido, son también parte del micromundo de la aplicación de citas más popular del momento. Desde su desembarco en el país, y replicando lo que sucede en otros países, Tinder se convirtió en un facilitador de encuentros, una plataforma para armar previas y un escape para los infieles, que, en muchos casos, se animan incluso a declarar abiertamente su situación sentimental, esperando encontrar a alguien que busque, como ellos, una aventura furtiva.
Así se revela en otros relatos, como el de María José, una comunicadora de 26 años, que mantuvo una conversación algo inusual con uno de los "piratas" de su match list: "Hablé con un tipo que era casado. Me lo blanqueó apenas empezamos a chatear: "Nunca paso de este comentario. Siempre me dejan de hablar apenas les cuento -me dijo-. Le pregunté por qué tenía Tinder si estaba casado y me dijo que se lo instaló para charlar con alguien, porque con su mujer ya no podía hablar".
El experto en social media y tecnología Tomás Balmaceda (más conocido en el mundo virtual como el Capitán Intriga) se muestra optimista ante el creciente uso de las redes para iniciar un contacto amoroso. "La tecnología cambió todo: nuestra forma de trabajar, de comunicarnos. ¿Por qué no le iba a llegar el turno a nuestra sexualidad?", opina y, con respecto a los usos derivados de Tinder, dice: "Por un lado, está la red social y el objetivo para el cual fue creada y, por otro lado, está el uso que se le da. Tinder se suponía que era para levantar o para un acercamiento amoroso. Pero ha favorecido también otras cosas, como la trampa o el pirateo. La naturaleza humana no cambió, pero lo que sí hacen las redes sociales es servir como atajos".
Ivana, administradora del grupo de Facebook Tindereros, que destaca los perfiles más extraños y recurrentes que aparecen en la Red, asegura que en esa lista figuran los de hombres que hasta se animan a exhibirse en la foto de perfil con su esposa o pareja: "Yo no entiendo cómo se la juegan así. Cualquiera que esté en tu ámbito geográfico te puede ver", advierte.
La app del momento
Hace unos meses, Britney Spears anunció su separación en Twitter. Días más tarde, el comediante Jimmy Fallon la invitó a su programa, Tonight Show With Jimmy Fallon, y creó un perfil de Tinder para la popular cantante. Este divertido sketch puede ser leído como uno de los tantos indicadores de la explosión de Tinder, una aplicación que, lejos de caer bajo el paraguas de las alternativas "para solos y solas", logró posicionarse como una forma en la que muchos hombres y mujeres, sobre todo jóvenes, deciden conocerse.
"A mí me sorprendió, sobre todo en gente de entre 25 y 27 años, que están armando muchas previas a través de Tinder. En este caso, no se encuentran para tener relaciones casuales ni nada por el estilo, sino para reunirse en grupo, con chicos o chicas que estén cerca de su zona, antes de ir al boliche... Yo creo que lo que pasó con Tinder en este último tiempo es que no se utiliza con vergüenza", asegura Balmaceda.
Pese a que ahora Tinder acapara todas las miradas, la tendencia de usar la Web para las "trampas" amorosas no es nueva. De hecho, surgieron hace algunos años redes sociales especializadas en el tema, como Second Love y Ashley Madison, que tiene hoy 28 millones de usuarios a nivel mundial y presencia en 41 países. Los relevamientos de Ashley Madison sobre las tendencias de sus usuarios arrojan datos interesantes sobre la demografía de la infidelidad en la Argentina: el 42% de los usuarios son mujeres mientras que el 58% son hombres, con un promedio de edad de 36 años en el caso de ellas y de 38 en el de ellos. Además, según los datos de la red, en nuestro país, los usuarios de Android son los más infieles y el 60 por ciento de los "piratas" tiene un segundo celular. En el ranking de las ciudades más infieles, Buenos Aires encabeza la lista, seguida por Córdoba, Rosario y Salta. Un dato nada menor a la hora de incursionar en estos sitios.





