
Son fáciles de mantener, resistentes y baratos. Te damos una guía para que conozcas las ventajas y desventajas de este tipo de revestimiento
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Son utilizados desde hace más de 70 años y hoy resulta una opción ecológica fabricada a partir de productos naturales. Como aceite de linaza, resinas, harina de madera reciclada, polvo de corcho y piedra caliza, los pisos de linóleo son un soporte que no contiene tanto yute y eso los hace más flexibles. Se les suele agregar pigmentos para darles distintos tipos de terminaciones y colores. Su colocación puede ser en base al encastre de piezas o en rollos de dos metros de ancho y espesores variados. Se adhiere al suelo a través de adhesivos con COV (compuestos orgánicos volátiles) que emiten bajísimas cantidades de contaminantes.
Los +
- Poseen una gran variedad de colores intensos y saturados, con estampas gráficas o moteados, lo que permite jugar con infinidad de diseños e incluso con terminaciones que imitan otros materiales como el mármol.
- Son resistente a abolladuras y rasguños, como también al uso intenso.
- Los de mayor calidad resultan súper duraderos.
- Tiende a ser usados áreas de alto tránsito o ambientes que requieran un fácil mantenimiento y limpieza porque se limpian barriéndolos o con un simple paño húmedo.
- Una vez colocados y bien mantenidos puede llegar a durar más de 40 años.

Los -
- A pesar de sus cualidades de duración y mantenimiento, no tienen el mismo nivel estético que otros pisos. Por eso su uso se ven relegado a aéreas de servicio, cocinas o pasillos.
- No es recomendable instalarlos en baños (la humedad excesiva produce contracción y dilatación del producto).
- Para asegurarse de que su vida sea prolongada y efectiva es importante que sean colocados por mano de obra especializada.






