
Una marca con historia
La bodega Trapiche cumplió 120 años. Por sí sola da cuenta de la vitivinicultura argentina y de cómo aquellos inmi-grantes fundadores se afianzaron en el vino y los viñedos, en Mendoza. Para celebrarlo, hubo festejo y presentaciones en el Teatro Colón
1 minuto de lectura'
Trapiche es una de las bodegas centenarias de Mendoza que habla por sí sola de la historia de nuestra vitivinicultura. Los apellidos de sus fundadores y continuadores demuestran que las familias que llegaron al país en aquellos tiempos se afianzaron con éxito en el vino y los viñedos; los Benegas fundaron la empresa en 1883 y los Pulenta la condujeron hasta hace pocos años.
Hoy, que los grupos empresarios son casi impersonales, no hay que olvidar a los que trajeron las vides bajo el brazo o plantaron con sus manos las primeras viñas.
El primer viñedo fue El Trapiche, en Godoy Cruz; luego se compraron tierras en otras zonas, se construyeron bodegas, se rescataron las antiguas, se equiparon con la mejor tecnología, y se editaron vinos cuyas etiquetas quedaron como testigos, Broquel, Fond de Cave, Medalla, Milenium. El festejo de los 120 años fue en el Teatro Colón, donde la música y el vestuario del museo recrearon los grandes éxitos líricos, como preludio a la presentación del vino-homenaje a los 120 veinte años, en el radiante Salón Dorado. Creado por el enólogo Angel Mendoza y continuado por el jefe actual de bodega Daniel Pi, el Trapiche Ciento Veinte Años Cosecha 2001 fue otro espectáculo. El enólogo lo presentó como un pentavarietal blend de cepas de las fincas originales, Cabernet Sauvignon, Merlot, Malbec, Pinot Noir y Cabernet Franc, y el gerente general de la bodega, Eduardo Fernández Lasnier, lo destacó como homenaje a los pioneros de 1883 y al espíritu visionario de sus fundadores. Un tinto contemporáneo, dijo el enólogo, es joven, fresco, rico, vivaz y rojo bien granate, lo que da pronóstico de muy buena madurez de guarda. Apunta a las comidas de primavera que piden tintos frutados con cuerpo mediano y versátiles. Se aconseja para el brunch con variedad de sabores, platos de mariscos -pasta, risotto- altos de sabor, carnes blancas o rosadas algo elaboradas y ternera grillada con salsas de vino, de mostaza o pimienta. Está en vinotecas (35 pesos).
Otro Cosecha Tardía
Los vinos dulces elaborados por métodos naturales de uvas cosechadas al extremo de su madurez -deshidratadas- son el revival de aquéllos de postre infaltables en las mesas antiguas. La primicia es el Henry Cosecha Tardía de Bodegas Lagarde, un blanco de Moscato Giallo, cepa del norte de Italia (80 por ciento) y Viognier, francesa. Se enriqueció en barricas de roble durante 15 meses, pasó un año en espigadas botellas de medio litro y puede guardarse aún más. Amarillo dorado con reflejos verdosos, complejo de aromas, sabe a almendras, miel, vainilla, pasas de uva. Contiene 14.7 grados de alcohol. Se sirve frío, en aperitivo, y con quesos azules, foie gras, pâtisserie y como postre en sí mismo (45 pesos).
aliciaadelgado@hotmail.com





