
Qué piensa el hombre que se autodefine como ultradetallista y dice que la ropa en su placar está mejor ordenada que en una tienda.
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TIENDA INDOOR
Soy extremadamente ordenado y cuidadoso con la ropa. Hasta hace unos años, mis amigos me decían "lavandina", porque mi casa era el imperio del orden. Ahora trato de ser menos exagerado, aunque con la ropa, no cambié. Entrar en mi placar es como entrar en una tienda: la ropa está ordenada por colores, por texturas, por largo de mangas y por preferencias.
FASHION VICTIM ASUMIDO
No voy a negar que me gusta lookearme. La ropa es importante en mi vida porque la imagen también lo es. En líneas generales, intento salir vestido acorde a la ocasión, y también de sentirme a gusto conmigo.
¡ACCESORIZATE!
Gorros, pañuelos, bufandas y anteojos son mis accesorios preferidos. Y aclaro: no soy tan fashion victim como parece. Si bien me fijo al momento de adquirir la ropa, no tardo más de cinco minutos en estar listo. No soy muy complicado para decidir: me calzo un pulóver, una remera, un saco, y salgo.
ENTREGADO A LOS CLÁSICOS
Estoy empezando a usar camisas. Siento que por algún lado tengo que madurar. No entiendo por qué mi mente asocia camisas = gente grande. Y como me llegó el momento de crecer, empecé a usarlas lo más posible, aunque me siento medio muñeco.
<i><b> Ludovico Di Santo, </b> empezó su carrera en Frecuencia O4 y Paraíso rock, dos tiras juveniles. Sin embargo, su tercera experiencia fue la que lo lanzó a la real popularidad: a fines de 2006 hizo un papel extra jugado en el El tiempo no para. En el medio, el romance con la panelista de Duro de domar, Ursula Vargués, relación que continúa hasta el día de hoy, le sumó exposición. En el presente, la carrera del joven Ludovico pasa por teatro under. "El año pasado quería hacer teatro y ahora me encuentro trabajando feliz de la vida en la nueva obra de Javier Daulte y Luciano Cáceres: Automáticos", confiesa. </i>





