En la famosa región de Oporto, en Portugal, los tintos dulces brillan por su excelencia y calidad. Allí se elaboran y se añejan durante mucho tiempo en madera. En el afán de elaborar productos similares pero con identidad propia, las bodegas argentinas comenzaron a experimentar con las variedades tintas locales y hoy existe un gran número de etiquetas en el mercado de vinos dulces.