Ecolavado: un hábito necesario
La mayoría de los argentinos usa programas de una hora y media; reemplazarlos por ciclos cortos reduciría el gasto energético en un 30 por ciento. Revisá estos consejos y analizá cómo podés sumarte para ayudar al cuidado del medio ambiente
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Los avances en cuanto al lavado de ropa están cada vez más orientados al cuidado del medio ambiente. Así, mientras la gama de productos de cosmética para la ropa se diversifica en busca de aumentar la satisfacción de los consumidores, la tecnología avanza para optimizar los recursos no renovables.
Hoy se consideran obsoletas las máquinas de lavar ropa que no adecuan la cantidad de agua, detergente y gasto energético a las necesidades (volumen de ropa y nivel de suciedad). En otras palabras, lo importante es que permita realizar lavados a menos de la mitad de carga, en pocos minutos, y con los productos justos y necesarios, ya que la idea es evitar el malgasto de agua y energía. Así, frente a una góndola recargada de artículos, la clave está en elegir a conciencia.
Según un informe facilitado por Unilever, una familia tipo hace entre seis y ocho lavados con máquina por semana, con programas que duran una hora y media en promedio. Esto se traduce en algo menos de dos mil millones de lavados por año.
El gasto energético que esto implica se incrementa si se utiliza agua caliente , ya que el lavarropas debe emplear un radiador eléctrico para elevar la temperatura.
Para reducir el impacto ambiental, lo más importante es modificar algunos hábitos y reemplazarlos por otros menos nocivos. Sólo hay que estar atento a algunas cuestiones.
Claves para el lavado responsable
Usar el lavarropas en su capacidad completa ayuda también a reducir el consumo de energía eléctrica. El lavado más común utilizado por los argentinos lleva dos enjuagues y carga tres veces agua. Usar programas de ciclos cortos reduciría en un 30% el gasto de energía.
En cuanto a los productos de lavado, los jabones líquidos suelen ser menos contaminantes. Dentro de este grupo, los concentrados reducen el consumo de agua en un 70%, generan el 68% menos de desechos y emisiones de dióxido de carbono por el ahorro en el packaging, y el 45% en transporte.
Es importante evitar los productos que contienen percarboxilatos o policarboxilatos porque producen eutrofización: un fenómeno que reduce de forma rápida la biodiversidad de los cursos de agua.
Aunque parezca obvio, es muy útil leer los envases y elegir entre los artículos biodegradables: esos que se descomponen con cierta rapidez por organismos vivos.
Evitar el uso de secarropas es otra forma de economizar energía.
Tips de limpieza
- Es conveniente separar la ropa en función de lo percudida que esté y el tipo de tejido (algodón, seda, sintéticos). Así podrás elegir el programa más adecuado para sacar la suciedad de las prendas.
- Medias de nylon. Se vuelven más resistentes si se las deja toda la noche en remojo en sal gruesa y agua fría. Después de este proceso lavalas con jabón líquido, que se disuelve mejor y no deja la ropa acartonada por los residuos de polvo.
- Ropa con apliques o herrajes. Muchas veces, estos accesorios estropean el resto de las prendas. Para evitarlo es suficiente meterlos en el lavarropas dentro de una bolsa o funda de tela. Este procedimiento también ayudará a cuidar la máquina.
- ¿Cómo quitar el percudido más fuerte de tu ropa blanca? Pasar un paño húmedo embebido con la mezcla de vinagre blanco y alcohol sobre las marcas de la ropa. Luego dejarla en remojo con jabón líquido y lavarla de la forma habitual.
- Encaje blanco. Se les puede quitar el tono amarillento si se los deja en remojo con agua tibia, sal y una cucharada de detergente, antes del lavado cotidiano.


