Estefanía Novillo:“Subís y bajás de un día para el otro”
Distinguida, con carácter y con la brocha en el punto justo. Así es esta make-up artist que se hizo desde abajo y hoy es la favorita de YSL y de varias marcas argentinas
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Estefanía Novillo tiene 37 años, es leonina. Una chica con carácter. Se define "100% moda". Quien la llama le tiene confianza. Es que lo suyo es el pincel sobre la cara: es maquilladora desde siempre. "De chica me gustaba la moda. Empecé a estudiar Diseño de Indumentaria pero no duré nada. Después pasé a Producción, pero tampoco me gustó. Hice un curso maquillaje con Sebastián Correa. Fui su asistente, ponía mucho polvo, no hacía otra cosa. Miraba. Me encantaba. Empecé y nunca paré. Esto fue en 1997", cuenta la maquilladora favorita de Pampita, Carla Peterson y Celeste Cid. Les pone color a las campañas de Vitamina, Uma, Etiqueta Negra, Jazmín Chebar, Rapsodia, Paula Cahen d’ Anvers, Prüne... Y es la make-up artist de Yves Saint Laurent en la Argentina. Dio sus primeros pasos en gráfica de la mano de Josefina Laurent, en este suplemento.
–La moda es un mundo de egos...
–Sí. Con los años aprendí que es un trabajo y tenés que acostumbrarte a que te bajen, te suban... Que nada es personal. Que a veces estás y otras veces llaman a otros...
–¿Cómo es tu estilo?
–Todo va cambiando y me voy adaptando. Tengo un estilo que no podría definir como vanguardista: lo mío es resaltar la belleza natural, las pieles. Voy mutando.
–¿Mirás revistas, viajás?
–Ahora es muy fácil. Es maravilloso Instagram. Ves los shows en el acto, lo que hizo Path McGrath. A veces acá nos faltan elementos, unas plumas espectaculares o un diamantitos, pero tenés muy buenos productos.
–¿Cuál es la tendencia?
–Todo más clean, no tanta base, pura ceja, pieles como transpiradas. O nada y la boca bien maquillada. Las cejas despeinadas.
–¿Cómo ves a las argentinas?
–Se maquillan. La base es clave. Muchas veces eligen mal el color y se ponen más de lo que necesitan. Les cuesta no ponerse tanta base y tanto corrector. Las adolescentes están aggiornadas. Por ahí no se ponen nada y sólo una linda boca colorada. O máscara para pestañas. Y listo.
–¿Qué te divierte?
–La pasarela. Es un trabajo con el estilista, ver las modelos, pensar en la luz... Con un satinado podés matar a 15 de las 30 modelos. No les queda bien a todas. Me divierto, hay adrenalina. Tengo un equipo entrenado por mí. No me gusta que vengan de otro lado porque vienen con mañas...
–Sos tremenda.
–No, me respetan. Está bueno trabajar en equipo. Hacés un fitting antes, ves la ropa y ahí definís. La base mal puesta te puede tirar todo abajo. Lo más difícil es maquillar a la muy linda. La gente pone muchas expectativas.
–¿Qué diferencia hay entre una mujer con y sin maquillaje?
–Mucha. Cambiás. Te mostrás en toda tu potencia. Resaltás lo mejor y disimulás lo otro. Es clave. Con sólo tres tips podés tener otra cara. Es clave que la base sea del color de tu piel, que el corrector sea un tono menos al que usaste como base. Boca hidratada y elegir si te maquillás ojos o boca.
–¿Maquillaste alguna vez a alguien con muchas arrugas?
–Sí, es un desafío. Son muy agradecidas. Te dicen: Por favor, sacame diez años. No sé si les quito tantos, pero voy buscando lo mejor.
–¿Un hit?
–Los sueros. No son pesados, superconfortables. Generan alisados, estimulan el colágeno. Una vez que los usás no los dejás más. Hay diferencias. La piel se vuelve luminosa.
–¿Sos un poco psicóloga cuando maquillás?
–Soy muy compañera. El peinador tiene el secador, eso te aleja un poco. La maquilladora está más cerca. Contás cosas y te cuentan a vos. Yo no charlo con cualquiera, sólo con las que tengo ganas. Y si es muy antipática no la dejo usar el teléfono ni nada (risas).
–Perfil bajo, pero estás en el segmento más snob de la moda...
–Sí. No me engancho mucho. Cuando era chica sufría un poco. Porque el mío es un trabajo de ego, te suben y te bajan muchas veces. Aprendí a no creerme muy mil. Hoy estás y mañana no. Es el día a día. Los hijos también te ayudan a darte cuenta de que esto es un trabajo.
–¿Alguna vez te la creíste?
–No. El estudio se llama Estudio Novillo. No Estefanía. Hay que dejar que los demás brillen.
OBJETO QUERIDO. Una imagen de la Virgen de Guadalupe. La tiene en la entrada de su casa. "Me da tranquilidad. Me acompaña siempre. Tener fe te ayuda a hacer la vida más fácil".


