Fashion Buenos Aires
Cinco días con 30 desfiles y todo el diseño de autor. De lo comercial a lo original. Asistieron 55.000 visitantes, participaron 35 sponsors, hubo 60 showrooms y desfilaron 230 modelos
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LUNES. Música litoraleña en vivo, poemas para amores perdidos y desencontrados... Araceli Pourcel levantó el telón de la décima edición de FBA con una pasarela melancólica, pero colorida. Y comenzó el baile: modelos con párpados de mariposas y flores se movieron al ritmo del chamamé para presentar una colección folk chic (demasiado), de prendas amplias y vaporosas que se llevan con encajes, brillos, enaguas de tul y cintas de colores. Inscripciones pourcelianas ¿Dónde estás? ¿Por qué lloras? en túnicas, faldas y hasta medias. La ronda de paisanas terminó en el suelo, moviéndose como un calidoscopio humano.
Más tarde, botellitas de agua mineral para el público de primera fila. Aperitivo perfecto para la propuesta de Florencia Fiocca (y su firma Ffiocca), que explora ese elemento en una colección romántica, fresca, de líneas bien femeninas y colores acuáticos. Para envidia de las sirenas, vestidos, blusas y trajes de baño que evocan un oleaje manso y no tanto a través de cortes en curva y contracurva, superposiciones de género, calados y plisados. ¿Estampados? Uno: el del brillo del sol al reflejarse en una superficie océanica.
La infancia es tema recurrente para Valeria Pesqueira (Pesqueira TM). Esta vez, recuerda veraneos y desdibuja paisajes tropicales que pierden sus colores tradicionales y se pintan de pasteles y neutros, con toques de naranja flúo y dorado. Una colección tranquila y comercial, sin grandes sorpresas. Los estampados de plumíferos se adueñaron tanto de las prendas -se consiguen también en versión petite, para chicas- como de las zapatillas Puma de edición limitada.
Esferas luminosas en el centro de una sala circular, repletísima, para el esperado debut de :Dot de Laurencio Adot, al que no faltaron Karina Rabolini, Victoria Onetto, Anamá Ferreira y Pelito Galvez. Personal Aurum es una colección adaptable a todo tipo de mujer: va desde lo más glamoroso, con vestidos plisados, vaporosos y con brillos en su justa medida, hasta lo más casual, con faldas campestres, soleros patchwork y corsarios. Los collares y aros de borlas oversize, sólo para el show. Punto final para un desfile redondo, con saludo de Adot, feliz.
Poco después, Hermanos Estebecorena cambia el perfil de la jornada con una puesta en escena bien industrial. Con el sonido del encendido de un motor, arrancó el desfile con luces-siluetas de máquinas en distintos procesos de producción -estampadas también en remeras- sobre la pasarela. Las prendas, urbanas y con toques net, se estiran y ajustan según necesidades mediante presillas, broches y telas elastizadas, como lo demostraron los fisiculturistas que se subieron a la pasarela.
Finalmente, música sacra para recibir a las doncellas de Laura Valenzuela, con un planteo audaz centrado en la mezcla de opuestos. Así, en su línea más medieval, que incluye hasta escudos con unicornios y dragones, los detalles de metal y accesorios con púas interrumpen la suavidad y calidez de los vestidos de seda, en una combinación algo agresiva. Le siguió un estilo más charlestoniano, con flecos y más flecos superpuestos sobre lenceros lánguidos y con transparencias, blusas de encaje y faldas plisadas.
Maricruz Luzar
MARTES. El primer pie en la pasarela llena de pétalos lo puso María Pryor (con Pryor): vestidos de noche con recortes/pétalos ligeros, que también lució en un tutú la primera bailarina Cecilia Figaredo mientras Hernán Piquín la llevaba por el aire. En blanco y rosa, una propuesta romántica, algo inocente y a la vez muy lúdica. Con tipologías poco convencionales: una pieza de vestido abotonada en la espalda, sólo decorativa; vestidos para el día de talle bajo desbocados, para usar con top.
Más tarde, Unmo con sus relojes despertadores en pantalla, analógicos, digitales y el sonido del tic tac. Los modelos, con peinados de Playmobil y futuristas, marcharon como agujas sobre las horas de un reloj de latex. Pasaron camperas blancas de caucho con ribetes negros y costuras-husos que convergen en un punto; minifaldas con gran tablón delantero, del mismo material. Las remeras amarillas con estampas de relojes de todas las épocas, para usar a cualquier hora.
Fiesta rocanrolera y buen debut en la pasarela de A. Y. not dead. La tribuna, completa. Welcome to the jungle baby (Bienvenidos a la jungla) decía el tema de Guns n´ Roses mientras los modelos pasaban con chupines con tiradores (ellos), y con tacos, en versión femenina; ultraminifaldas de jean blanco, con remeras de santas estampas o tops con volados en las mangas y estampas doradas.
Rústico, elegante y personal, Marcelo Senra. De líneas puras, sus vestidos suman piezas color tierra, muy artesanales, en forma de red o como lazos que cuelgan. Así armoniza la seda natural, el voile, las muselinas y los algodones con piezas trabajadas en rafia, cáñamo y chaguar, de corte bien étnico. En telas livianas propone tapaditos transparentes, capris, polleras con superposiciones.
Una de las mejores puestas de FBA, la de Nadine Zlotogora, que recibió con una pasarela pelotero. Pero las pelotas, verdes, no estaban ahí para jugar, sino que atrapadas por mallas metálicas fueron bosque/pasarela. La infancia, con una buena cuota de nostalgia, la inspiración. Su propuesta, básicamente en camel y blanco, con vestidos con tul, volados, puntillas, encaje y más romanticismo, varios con línea bien infantil, cortos y con mangas campanita; babuchas con estampas de osos; para ellos, trajes rayados. Al cierre, los chicos aparecieron con una colección también nostálgica, pero hecha a su medida.
María Vazquez prefirió un desfile virtual, proyectado en pantalla grande como una película. Más tarde, las modelos se materializaron para salir a saludar a media luz. Igual de moderna fue su propuesta, con vestidos de líneas netas en gasa y mucho vuelo; en contrapartida, para las que rompen el molde, otros vestidos, con estampas geométricas, que terminan en un pantalón. Intervenida, pero ponible.
Gabriela Cicero
MIERCOLES. Miniselva con rugidos, canto de aves y sonidos de batería. Parecía que la onda africana había alcanzado a Rapsodia, pero cuando subió la luz y las modelos salieron a escena mostraron que el estilo hippie-indio pudo más. Y más 70 que nunca, a punto tal que las habituales caras de la primera fila señalaban identificándose y comentando que en su época se vestían así. Pañuelos a la cabeza, polleras folk, collares de madera y sandalias taco chino de yute. El look se reafirmó con musculosa corte imperio y minishort, remeras con manga mariposa, polleras plato y sacos de broderie. Muchos aplausos.
Buen debut de los seis Perfectos Dragones, que estrenaron lo último de sus accesorios (carteras, cinturones, collares, brazaletes y aros) en materiales reciclados y los presentaron con una prenda de fantasía. Piezas para andar en pasarela (chaleco, sobrefaldas y una suerte de miriñaque) hechas a partir de módulos que se repiten, también en sus productos en caucho, hilos plásticos, polietileno y cueroflex; en cítricos y metalizados, usaron el bronce. Un estilo innovador y futurista, que ahora suma ojotas de reminiscencia japonesa y plataformas.
Afri-K, el verano de Posse, de Guadalupe y su hermana Pilar, que se presentaron con nuevo nombre. Se destacan por su edición desdibujada del animal print. Recrean los dibujos que los guerreros masai de Kenya se hacían en el cuerpo y, además, estilizan figuras de animales de la selva en estampas. También sugieren una silueta años 70, con vestidos y polleras amplias y largas, pantalones Oxford, shorts y tops escotados. Otra versión de la tendencia, también para llevársela puesta.
Las presentó como las musas del pintor alemán Gustav Klimt, pero no resultaron muy distintas de siluetas ya vistas. Sobre todo, por la repetición de los recursos que distinguen a Cecilia Gadea: calados láser, plisados y su clásico juego de capas y transparencias que reaparecen con algo de bordados en soleros, vestidos Marilyn y faldas a la rodilla. Somnolientas, tristonas, lánguidas y escépticas. Así fueron las mujeres Gadea, que aplica los mismos recursos para armar la línea masculina. Todo en blanco, piel, y rosa viejo -aunque contrasta con el negro- para acentuar lo retro y romántico.
Cora Groppo eligió una paleta monocromática (del manteca al marrón) y prefirió variar en la moldería con telas de punto para crear prendas livianas, con movimiento y volumen. Un estilo lánguido-moderno. La colección toma identidad desde los recortes, pliegues esféricos, abullonados: vestidos a la rodilla y musculosas, algunas con corbatas lazo y plisada incorporada, y pantalones buche y versiones de rectos. Cómoda, diferente, ponible.
Laura Driz volvió a presentar la propuesta de verano de la pasarela de Estilo Alcorta, pero con vestidos más arreglados, siempre casual. Todo con una mirada del campo argentino, representada con la estampa de espigas, de la artista Carolina Antoniadis, y su característica muñeca achinada vestida con la misma trama. Un print que repitió en guardas de polleras y vestidos. Piedras al tono en ribetes de cuellos y ruedos, mucho voile de algodón, algo de cuadrillé y Liberty. Una visión del estilo safari, en verdes lavados, también setentones.
Coplas gauchas y percusión en vivo por Mariana Bara (no paró un minuto), en una pasarela-monte al estilo Tramando. Una gran puesta. Con Monte, Martín Churba sigue en su búsqueda de nuevos géneros: presentó un gofrado textil, con reminiscencias del telar, sobre voile de algodón, seda, satén y redes. Las mujeres llevan faldas en capas y vestidos con estampas geométricas y de flores en prendas más autóctonas que nunca. De líneas ergonómicas, también sus habituales pantalones buche, chupines y bermudas con toques metalizados. Una colección telúrica con una edición más ponible... Y no termina acá: el martes próximo desfilará en Tokio.
JUEVES. Con mucho público, Kukla comenzó la tarde intercalando diseños bien frescos, casi adolescentes, entre piezas gigantes de dominó. Una vez más, la marca ancló en los años 70 y propuso desde faldas abotonadas al frente y soleros sueltos y plisados hasta enteritos playeros de algodón y bermudas anchos, siempre con un toque de glamour retro. Colorado, azul y verde, y estampas abstractas. ¿Lo infaltable? La versión 06 del animal print, su sello, en marrones y grises. Para el cierre, un gusto: patear el tablero (con efecto dominó, claro) y desaparecer tras el telón.
Lo siguiente, música popular y un desfile casi en procesión. El de Juana de Arco, con impronta bien latinoamericana, abundó en vestidos plato con patch de estampas generosas y mucho color, más tejidos al por mayor. Tiempo de tramas paraguayas (Ao Po´i y ñandutí ), con aspecto de telaraña, más otras hiladas al crochet y en macramé para vestidos, pantalones y corsets. En la despedida, un cuarteto de chicas con ofrendas florales para la Virgen (esta vez, viviente y sonriente sobre la pasarela) y arrancaron aplausos. Más que la propia colección.
Con la premisa: The best place in the world to be is in your Levi´s, la jeanera desplegó su colección en el desfile con más pasadas del día. Entre lo más novedoso, capas de denim (de qué otra cosa) y el regreso de dos iconos de los años 80, chupines, bien rock and roll, y enteritos en todas sus versiones: minifaldas, shorts y pantalón. Entre pasadas, un mensaje entre líneas: Levi´s se adapta a cualquier situación. Recibido.
A sala llena, llenísima, con famosos en primera fila, María Cher hizo pie en la pasarela. Más ochentosa que nunca, mostró diseños cómodos y fáciles de llevar, en telas livianas. Así, túnicas, babuchas y soleros de faldas generosas se multiplicaron en diseños románticos y de líneas puras. Lo más canchero, chupines de jean en binomio con remerones estampados en dorado. De yapa, Revel, revel, el tema de David Bowie, cantado en vivo.
A continuación, el turno de Mariana Dappiano y su silueta fragmentada a fuerza de superponer prendas. Con géneros ligeros (voile, algodón y linos livianos) propone maxifaldas irregulares con volados, y pantalones y vestidos que ganan volumen con diferentes recursos. Colorados y corales le dan fuerza a esta colección, coherente, sin edad ni muchas novedades.
Misterio en la sala y expectativa. Es que una carpa-huevo gigante de reptil es el anticipo del desfile de Mariano Toledo, este año, con una estética que oscila entre lo prehistórico y lo futurista. ¿Traducción? Vestidos, polleras, chaquetas y enteritos trabajados en cuero, símil escamas, de aspecto desafiante y espectacular. Más faldas voluminosas para llevar con blazers entallados de líneas irregulares y capas aggiornadas. Para el cierre... de blanco iba la novia, pero con cara y cresta de reptil milenario. ¡V, invasión extraterrestre!
Paula Cipriani
VIERNES. Inspiradas en la naturaleza y las texturas, las colecciones de Aida Sirinian y Josefina Ferroni. Telas teñidas, troqueladas, con cortes y aplicaciones de cintas aportan sofisticación a prendas de estructura simple creadas por Sirinian (vestidos de faldas vaporosas con detalles de mangas plisadas, bermudas, enteritos bombachudos retro, tops y musculosa). Completan las creaciones de Ferroni: zapatos con plataforma y detalles de flores, sandalias de taco, chatitas y zapatillas estilo bota con cintas entrecruzadas en estridentes verdes y azules, plata, amarillo, marrón y negro.
La orquesta de tango antipánico de los Fernández Fierro (músicos que no guardan formalidades) acompañó el paso de las modelos de Vicki Otero, que al compás del dos por cuatro presentaron sastrería descontracturada. Prendas rectas que no marcan la silueta, trabajadas con telas con caída como la viscosa destruida a través de un lavado industrial (y que daba el efecto de prendas deshilachadas), la gabardina rasada y la gasa. Los zapatos retro y las zapatillas negras fueron funcionales a la propuesta.
Uma rompió con el clima de nostalgia y sobre una pasarela luminosa con círculos colorados colgados del techo y con música pop, presentó una colección bohemia y moderna. Polleras con volumen en cuero, gabardina o broderie, sacos cortos que destacan la figura, camperas de cuero de oveja, tops con detalles de crochet, jeans rectos, shorts, bermudas y vestidos con faldas caladas acapararon las miradas. Los colores: marrón, beige, verde agua y el infaltable negro y blanco. Todo un estilo.
María Marta Facchinelli eligió una pasarela despojada, perfecta para una colección en la que la simpleza y el folklore victoriano destacaron el costado más femenino. Vestidos en todos los largos, donde el crochet o la rusticidad del algodón y el lino se mezclan con organzas, sedas o satenes; con pespuntes a mano, volados caracol o en los que está presente la rudeza del cinturón masculino.
El clima esotérico llegó con Vero Ivaldi (de Veroivaldi) y su Adivinación doméstica, con cartas gigantes como fondo. Una colección "ideal para una mujer segura de sí misma y a la que no le importan las estructuras sociales", y que reflota la imagen del ama de casa años 50 aportándole un toque de glamour. Chaquetas con recortes geométricos, jeans que destacan la figura, polleras evasée, globo y rectas, y vestidos con faldas plato, en texturas como el denim mezclado con tafetán de seda natural y cuadrillé de mantelería, mandan en la línea urbana. No faltan los impermeables y capas de gros impermeabilizados acompañados por botas Pampero, bien fashion. Para la noche: vestidos de seda natural muy cortos. Una propuesta impecable que apuesta al color (naranja, amarillo, rojo, verde), en la que su particular moldería.
Andrea Salgueiro
Espacios interactivos
- Otro punto de atracción fueron los showrooms, 60 en total. Chicas con diseños de la marca y hasta el mismo diseñador atendieron al público. Sobresalieron las prendas atadas con hilos (Oxdans); las carteras de María Lombardi, Mishal Katz y Santesteban; los accesorios personales de Celedonio Lohidoy y María Medici; los zapatos de Lonte XXI y Mishka.
- No todo sucedió en la pasarela: un equipo de 25 profesionales, dirigido por Diego Lacasagne, realizó 729 peinados, aplicó 100 postizos y armó 1500 metros de rastas. Hasta el viernes, cuando el desfile de Veroivaldi clausuró la semana, se habían gastado 200 cajas de clips, 80 rollos de papel de aluminio y 180 tubos de spray. Todo un récord.
- Martes nublado para Mishka. Es que, al promediar la tarde, se dieron cuenta de que no todos los visitantes se habían acercado a su showroom con la intención de ver moda: un par de sandalias con cristales salió de la feria con algún amigo de lo ajeno. Aunque se advirtió a la gente de seguridad, no apareció. ¡Papelón!
- La pasarela infantil de Nadine Zlotogora, con pelotero, despertó el costado infantil de muchos. Fue así como desde una primera fila voló un celular hasta la primera de enfrente. ¿Quién le hizo el pase a quién? Pancho Dotto al RR.PP. Leo Matheu. Otro que no estuvo dispuesto a perder su silla fue Iván González, que destacó el romanticismo de la colección. "Me encanta Nadine. Cuando hago producciones para revistas pido especialmente su ropa", dijo con ese acento español que no puede superar.
- "Lui é bravissimo" (él es buenísimo), aseguró Sonia Perfetti, la editora de la revista italiana Collezioni, al referirse a Marcelo Senra, una vez terminado su desfile. Como era el segundo día del encuentro, la periodista dijo que todavía no había visto mucho para opinar, aunque ya estaba amenazando con bajarle el pulgar a un desfile del día.
- Muy emocionados se los vio a Ricardo Piñeiro y a la modelo Julieta Spina. Es que el manager presentó con muestra fotográfica el libro De mi vida y del Mundo, que nada tiene que ver con el universo de las modelos. Los protagonistas fueron los perros que fue conociendo en sus viajes y registró con su cámara Leika. Por su parte, Spina no pudo contener las lágrimas durante el desfile de Pryor, firma que volvió a FBA después de nueve ediciones, y ahora con ella como socia.
- FBA también tuvo su máquina con pinza azarosa para llevarse... algo más que un peluche (una esfera con sorpresas). Muchas interesadas en lucir beauty hicieron cola para tener su premio. Es que Philips les propuso jugar y, a cambio, las premió con nueve productos de la firma, incluido el último modelo de depiladora que presentaron en ese espacio: Satin Ice, "la única con aplicador de frío que congela el dolor (por 300 pesos)", que se lanzará al mercado el miércoles próximo.
Redondo
- Muchos diseñadores aprovecharon la semana para anunciar la apertura de nuevos locales. Ya se sabe que Laurencio Adot abrirá en la avenida Alvear un espacio para su nueva etiqueta difusión, :Dot. También en Recoleta se instalarán Celedonio Lohidoy y Posse, que a partir de los primeros días de octubre estará en Juncal 1309. Mariano Toledo tendrá sucursal en el Patio Bullrich. Y en Palermo se ubicarán, desde el lunes próximo, Orb y Mishka en Paseo Alcorta.
- En los cinco días asistieron 55.000 visitantes. Participaron 35 sponsors, hubo 60 showrooms y 30 desfiles.
- El catering, un tema aparte: se consumieron 2000 manzanas, 500 bananas, 2000 ensaladas y 5000 litros (entre agua y bebidas).
- Desfilaron 230 modelos, participaron 22 agencias de modelos y hubo 15 equipos de producción de desfiles.
- Se acreditaron compradores de Costa Rica, Italia, Guatemala, Panamá, Reino Unido, Brasil, Chile, Uruguay, Japón, Australia, entre otros...
- Presentes, Collezioni (Italia), Fashion Tsushin (Tokio), CNN en Español, E! Entertainment Televisión (Venezuela), Diario El País (España), Harper´s Bazar (México), Harper´s & Queens (Estados Unidos), Agencia EFE (España), Revista Semana (Colombia), People Magazine (Estados Unidos), Canal 12 (Montevideo), CVN (Panamá), Revista Glam Out Brasil, Programa Mondo Fashion Brasil, Diario Siete Chile.
- Y la próxima edición de FBA ya tiene fecha: 27 y 28 de febrero, y 1, 2 y 3 de marzo de 2006, en la Rural. Imperdible.
Curvas
- En favor de la autoestima y las curvas naturales, Dove refuerza la campaña que inició a fines del año último: tiende a reafirmar las siluetas reales no sólo con sus nuevos productos (una crema y un jabón a base de colágeno), sino exhibiéndolas sin prejuicios, "a pesar de sus kilitos de más", dice María Dolores Marino, brand manager de la marca.
Y así lo hizo en FBA con un minidesfile de chicas comunes y corrientes, las mismas que protagonizan el comercial que se ve en TV desde el lunes último.


