
Beber para olvidar y recordar mejor
"Quiero emborrachar mi corazón / para olvidar un loco amor", dice el tango. Tenemos malas noticias para ese sujeto: un estudio hecho por investigadores de la Universidad Johns Hopkins, de Baltimore, nos señala que el alcohol, más que ayudar a olvidar, instala el recuerdo con más fuerza.
El experimento -publicado en la revista Translational Psychiatry, de Estados Unidos- fue hecho sobre un grupo de ratas a las que se sometió a descargas eléctricas.
A unas se les dio agua y a las otras, alcohol. Después de esta (dolorosa) experiencia, las ratas alcoholizadas recordaban mejor la descarga y sentían más miedo que aquellas que tomaron agua.
"Quiero por los dos, mi copa alzar/ para olvidar mi obstinación, / y más la vuelvo a recordar", continúa diciendo el tango. Pero más bebo y más recuerdo. No tenemos medicaciones para el olvido; tan solo algunos analgésicos para el recuerdo. El día en que alguien pueda envasar el olvido para venderlo se hace rico.






