Adiós Argentina, juez de la Corte, profesora jubilada
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Adiós, Argentina
Fue un espectáculo dantesco, con perdón de Dante. Mientras en la esquina de Carlos Pellegrini y Juncal, en la Casa Patria Grande Presidente Néstor E. Kirchner, actualmente monumento oficial a la corrupción, se desarrollaba el jueves pasado a la noche una fiesta al aire libre con música, baile, comida y bebida a granel, enfrente, en la avenida 9 de Julio, en Juncal entre Carlos Pellegrini y Cerrito, estaba la cola de gente pobre que recibe comida gratis, distribuida por caridad privada de la zona. Y frente a la Casa insólita, los tachos municipales de basura eran revueltos en ese mismo momento por quienes los vacían para rescatar algo, mientras la basura restante es desparramada por la calle. Nadie, nadie, puede imaginar algo similar. Todo dicho, por lo mostrado. Adiós Argentina.
Alberto F. Robredo
DNI 4.273.448
Juez de la Corte
Cómo extraño aquellos tiempos en que los presidentes, cuando debían elegir un juez para la Corte Suprema, tenían la extraña idea de buscar un eximio jurista, de intachables antecedentes, para cubrir el cargo.
Juan Manuel Soria Acuña
Vocal Tribunal Fiscal de la Nación
Profesora jubilada
La profesora de Campana mencionada por Eduardo Feinmann, que solicitó permutar su jubilación por un plan social porque es más beneficioso, inició su actividad docente en 1965 y se jubiló en 2003 como vicedirectora de EGB. Nos enteramos de que cobra $18.076 de jubilación, a través del beneficio número 15089404680. Tuve la suerte de ser su alumna en el secundario en la Escuela Normal de Campana (en aquellos años única en la ciudad). Se presentaba siempre puntual e impecable. Ella me enseñó a amar el estudio de la historia, y a conocer las distintas expresiones del arte, que empecé a apreciar. En sus clases nunca escuchamos un grito, no hacía falta. Nos enseñó el respeto respetándonos. Jamás una opinión política tendenciosa, siempre exponiendo los hechos con imparcialidad.
Por todo lo dicho, me siento agraviada ante tamaña injusticia, una gota más de amarga impotencia ante el atropello. Ella debería estar recibiendo una justa retribución, más que merecida luego de sus tantos años de trabajo formando hombres y mujeres con idoneidad y vocación. Espero que la justicia, que escribo con minúscula a sabiendas, se haga eco rápidamente de su justo reclamo.
Graciela Alicia Demarco
DNI 6.551.018
Caso afortunado
Con relación a la carta publicada el 4 de noviembre que denuncia la enorme dilación de la Anses para pagar lo que determinan las sentencias en los juicios de los jubilados que reclaman el ajuste de sus haberes, y que indica que esa demora es tan grande que los jubilados se mueren sin haber podido cobrar lo que les corresponde, desearía recordar que hubo al menos un caso que tuvo un tratamiento totalmente distinto. Según anunciaron oportunamente los medios, el juicio entablado contra la Anses por la señora Ofelia Esther Wilhelm se resolvió con una velocidad inusual, y en menos de tres años ella pudo tener sentencia favorable para que le ajustaran su pensión y cobró lo que justamente merecía. Los kirchneristas sostienen que eso ocurrió porque la señora “tenía buenos abogados”, algo que no ocurriría con el resto de los jubilados. Los que no tienen una postura política suponen que la hija de la señora Wilhelm (Cristina Fernández de Kirchner) podría haber utilizado su poder y sus contactos en la Anses para pedir que la sentencia de primera instancia no la apelaran y que le pagaran lo que su madre había reclamado sin demora. Solamente la actual vicepresidenta o los que hayan tenido acceso al expediente sabrán cómo se explica la celeridad y el feliz resultado que tuvo aquel juicio, y que fue tan distinto a todos los otros.
Raúl H. Álvarez
DNI 7.619.244
Longobardi
Lo conocí a fines de los 80, cuando me llevó a trabajar como gerente comercial a ese gran suceso de la gráfica de negocios que fue la revista Apertura, asociado con Gabriel Griffa. Un punto de inflexión notable de los medios, cuyo estilo temario y su tratamiento tuvieron mucho que ver en la cabeza inteligente, perceptiva y relevante del increíble Marcelo Longobardi y, a su retiro, del gran Griffa. Longobardi se fue a principios de los 90 contratado por Romay para su noticiero en Canal 9; luego, su gran amor la radio, donde hizo “capote”, como diría mi viejo. Simpático, encantador, seductor, los empresarios se peleaban para tener un almuerzo o reunión con él. Salían embelesados por este notable y joven periodista. Un exitoso por donde se lo mire, autodidacta, estudioso, preparadísimo (nada es casualidad), gran armador de equipos, con una puntería extraordinaria sobre lo que quiere el público oyente y esa virtud de ser insobornable y decir “lo que se le canta”. Pocos en la Argentina de hoy pueden jactarse de ello, y a pocos les interesa esta condición. Una pena. Hoy se cansó de levantarse a las 4.30, y quizás quiere disfrutar más de su familia, de manejar sus horarios, de disfrutar sus futuras elecciones. Nos deja a sus oyentes un poco huérfanos, pero ¡vaya! que se lo merece. Y que lo disfrute.
Carlos Nougués
DNI 10.203.715
Bulevar Caseros
Qué alegría me causó ver y leer la nota sobre el magnífico Edificio de los Ingleses en el bulevar Caseros, entre Defensa y Bolívar. Tal cual lo dice la autora, es encontrarse en un rincón de París sin haber salido de Buenos Aires. Lamento la omisión de la mención de quien fuera el autor de ese magnífico edificio, el gran arquitecto suizo Christian Schindler, mi bisabuelo. Autor, además, de numerosos edificios espléndidos en la Avenida de Mayo. Dado el extraordinario legado de este arquitecto a la bellísima Buenos Aires, quisiera entonces rescatar su figura.
Cristián Bengolea
cbengolea@gmail.com
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El tuit de Alberto Fernández sobre Evo Morales
“Lo asilaste con la plata de los argentinos, y para vergüenza recibiste a un expresidente prófugo de la Justicia de su país ( Correa)”- Rubén Cravero
“El pueblo lo puso y él renunció, no fue golpe, fue fraude”- Pacífico Aviyuna Chévez
“Por favor argentinos, terminemos con estos personajes”- Alicia Cristina Sosa
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