Cartas de lectores
Estos son los títulos de las cartas de lectores publicadas hoy en La Nación: Lamenta. Cupo femenino. La Escarapela Nacional. Respetar mis derechos. Cámara Federal Penal. Nada que ver. Agradecimiento
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Lamenta
Señor Director:
“El 24 de abril apareció nuevamente en La Nación un artículo de fondo tan impregnado de subjetividad y plagado de inexactitudes que más bien parecía provenir de un vocero de la causa que sostienen algunos círculos armenios.
“Lamento sinceramente que un medio como La Nación haya dejado a un lado en este caso la responsabilidad que le cabe como formador de la opinión pública y –que desde el título mismo de ese artículo– se haya prestado a difundir afirmaciones subjetivas como si fueran verdades históricas comprobadas.
“Me refiero a los acontecimientos que tuvieron lugar en el Imperio Otomano, en las primeras décadas del siglo XX, y durante la Primera Guerra Mundial. Existen numerosas evidencias en contrario de lo que se afirma en el artículo de referencia, algunas de las cuales envío adjuntas a la presente.
“Además, sólo haciéndose eco del punto de vista de la propaganda ultranacionalista armenia es posible intentar establecer una comparación con el Holocausto, generador de la tipificación del crimen de genocidio, que presupone «la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal». De esa intención, ni siquiera los aliados –que tuvieron en sus manos los Archivos Otomanos– pudieron encontrar prueba alguna contra las autoridades otomanas. Tampoco encaja la acusación de genocidio cuando incluso fuentes armenias autorizadas, como Bogos Noubar, jefe de la Delegación Armenia en la Conferencia de Paz de París, admitieron abiertamente la participación de los armenios como parte beligerante durante la Primera Guerra Mundial y estimaron que, después de la guerra, sobre un total de 1.300.000 armenios, 750.000 habían sido reubicados por las autoridades otomanas, 280.000 permanecían en Turquía y cerca de 300.000 habían muerto, pérdida que incluye las muertes como consecuencia del hambre, las epidemias, las durísimas condiciones climáticas y los enfrentamientos que admite Noubar, entre otros, y que en el mismo período –no debe olvidarse– provocaron la muerte de 2.500.000 turcos y musulmanes. Resulta curioso que nadie repare en que la cantidad de muertes entre los acusados de haber perpetrado un supuesto genocidio sea tan superior a la de las víctimas.
“Turquía insistió siempre –y seguirá insistiendo– en reclamar una investigación histórica seria y objetiva de los hechos y en evitar que intereses políticos obstruyan esa investigación. Con ese fin, ha abierto sus archivos para que puedan ser analizados por los interesados en estudiar ese período de la historia. Hasta la fecha, no tenemos conocimiento de que los registros oficiales armenios se hayan abierto para su estudio.
“Por su parte, los ultranacionalistas armenios insisten en politizar la historia ignorando deliberadamente toda evidencia que se oponga a sus objetivos –al punto de acusar de «negadores de genocidio» a quienes se atreven a manifestar una opinión contraria a sus intereses–, sustentando sus argumentos en documentos apócrifos, manipulando los sentimientos de la opinión pública mundial y procurando obtener el apoyo de los parlamentarios en aquellos países donde la comunidad de origen armenio constituye un numeroso grupo de posibles votantes. Es inadmisible que los parlamentarios, que no son expertos estudiosos de la historia, se arroguen la facultad de determinar la verdad histórica o que los intereses políticos pretendan torcerla para el logro de sus fines.”
Erhan Yigitbasioglu
Embajador de Turquía
N. de la R.: La Nación ratifica su opinión editorial del 24 de abril, en la cual se instaba a que las naciones afectadas por el conflicto –Armenia y Turquía– “den al mundo un testimonio confiable de que es posible consolidar la paz y la convivencia en el marco de la plena salvaguardia de los derechos humanos”.
Cupo femenino
Señor Director:
“En la edición del 27 del actual se publicó en primera página y con un destacado título que como parte de la reforma política se debatiría en el Senado la intención de aumentar el cupo femenino del 33 al 50% en las listas de candidatos a cargos electivos.
“Es tan escasa la participación femenina en la política nacional que de prosperar la idea probablemente las listas se completarían con esposas, parientas o amigas de los legisladores y, en caso extremo, debería recurrirse al personal femenino que presta servicios en los comités.
“Sugiero que para lograr una reforma electoral revolucionaria se eleve al ciento por ciento tal cupo de participación y, si se quisiera ir más allá, adoptando varoniles actitudes heroicas de renunciamientos, establecer como condición ineludible que para postularse para cualquier cargo electivo en la República Argentina seraá obligación inexorable de las candidatas pertenecer al sexo femenino y demostrarlo.
“¡Ah! y por favor, mientras el cuerpo legislativo continúe mayoritariamente integrado por «machos», a ver si pueden tratar el tema de eliminar las listas sábana, reducir el número de representantes, sus emolumentos, los gastos de mantenimiento del sistema político, encarar decididamente la lucha contra la corrupción, etcétera, al fin de cuentas todo esto sería legislación futura y en definitiva sólo aplicable al sexo opuesto.”
Ricardo P. M. Forgione
Palpa 2390, Capital
La Escarapela Nacional
Señor Director:
“En nota publicada el 19/5 (Pág. 13) que firma el señor Miguel A. De Marco, La Nacion recordó el emblema que los argentinos, con orgullo, ostentamos en nuestro atuendo: la escarapela. Como la nota refiere que por «el decreto que en 1944 señaló los símbolos nacionales, se dio también a la escarapela el carácter de tal», estimo que merecen formularse algunas aclaraciones.
“Presumiendo que el decreto citado es el que lleva el N° 10302 de ese año, debe señalarse que en ninguno de los 29 considerandos que preceden la parte dispositiva del mismo se incluye la escarapela y sólo en el número trece se la menciona accidentalmente. Por su parte, el primero de los considerandos expresa «Que el Escudo, la Bandera y el Himno son símbolos de la soberanía de la Nación y de la majestad de su historia». No se incluye la escarapela.
“A esa confusión, la nota que comentamos agrega, respecto del decreto de 1944: su «decisión fue ratificada por el Poder Ejecutivo Nacional el 29 de noviembre de 1989». Como no se aclara de qué modo, seguramente se referirá al decreto N° 1330/89 de esa fecha, por el que se facultaba al Ministerio del Interior a la creación de una comisión para fijar los atributos de la Bandera, Escudo e Himno nacionales. Tampoco alude a la escarapela.
“Por nuestra parte, merece agregarse el decreto 858/99, emitido para establecer los colores y materiales de la Bandera Oficial, la de Ceremonias y la escarapela nacional. Ninguno de los 11 considerandos de este cuestionado decreto (postergado por otra parte) otorga a la escarapela –pese a aquella cita– carácter de símbolo patrio; más aún: da vistas al «decreto 10302 del 24 de abril de 1944» que, como señalamos, no incluye la escarapela.
“Bien puede afirmarse entonces que la escarapela no es símbolo nacional.
“Lo importante es que los argentinos nos sentimos orgullosos de lucir el honroso distintivo y rescatar el legado de Belgrano, cuando el 13 de febrero de 1812 exigió al gobierno «se sirva declarar la escarapela nacional».”
Osvaldo M. Helman
Maure 3302, Capital
Respetar mis derechos
Señor Director:
“El 21/5 las vías del tren que va desde Retiro hasta Tigre fueron cortadas por vecinos de la calle Olazábal en protesta por el cierre del paso a nivel de esa calle por la empresa TBA, provocando con ese corte grandes problemas a los que usamos ese ramal.
“Me pregunto, ¿por qué los vecinos no fueron a protestar a las oficinas de TBA?, ¿por qué tienen que perjudicar a otros que no tenemos nada que ver con su justo reclamo?
“Con esa actitud están violando mis derechos de circular libremente por el país. Yo respeto su derecho de protestar, ¿por qué ellos no pueden respetar mis derechos?”
Luis Firmat
lfirmat@pecom.com.ar
Cámara Federal Penal
Señor Director:
“En julio próximo se cumplirán treinta años de la creación y puesta en funcionamiento de la Cámara Federal en lo Penal de la Nación, tribunal judicial encargado de la investigación y el juzgamiento de ciertos delitos federales, entre los que se encontraban los cometidos por integrantes de los grupos guerrilleros que asolaban al país en aquella época.
“A instancias del entonces ministro de Justicia Dr. Jaime Perriaux, la Cámara fue integrada por prestigiosos jueces de carrera, funcionarios y personal convocados entre lo mejor de los planteles del Poder Judicial, utilizando procedimientos previstos para agilizar los procesos al realizarse la instrucción en el lugar de los hechos, completando el proceso mediante juicios orales públicos, primándose la amplia libertad de defensa garantizada por la Constitución Nacional sin desmedro de la estricta aplicación de la ley.
“Así, en menos de dos años, la Cámara había dictado muchas absoluciones, pero también había condenado cerca de 1000 guerrilleros que se encontraban en las cárceles de la república, y tenía previsto el juzgamiento de otros tantos que esperaban detenidos su turno.
“Pero, en mayo de 1973, la ceguera de la clase política en la que militaban ya muchas de nuestras más altas autoridades actuales determinó la disolución de aquel Tribunal, la cesantía de sus jueces y funcionarios y la degradación de sus empleados, y puso en libertad a todos los terroristas condenados y detenidos. Sin embargo, ninguna de las inobjetables sentencias dictadas pudo ser revisada judicialmente, precisamente por la justicia de esos fallos y su ajustada sujeción a las leyes.
“A partir de allí ningún tribunal se animó a juzgar los actos terroristas, que se incrementaron de manera geométrica, y aquellos jueces, funcionarios y empleados fueron perseguidos, discriminados y objeto de atentados y secuestros, como el asesinato del Dr. Jorge Quiroga, los ataques por bandas armadas a los Dres. Carlos Enrique Malbrán y Eduardo Munilla Lacasa y el cautiverio de Carlos Bianco. Muchos debieron irse del país y hoy nadie recuerda esta clase de exilio.
“El funcionamiento de aquel Tribunal hubiera evitado lo que sucedió después. Ni la triple A ni la represión militar habrían existido si las autoridades políticas de aquel entonces, cegadas por razones ideológicas, hubieran tenido una visión más amplia del fenómeno terrorista.
“A treinta años de aquellos hechos, conviene recordarlos porque la historia siempre contiene enseñanzas que deben ser aprovechadas para que, tarde o temprano, no deriven en tragedias.”
José Ignacio Garona
Abogado
L.E. 4.409.883
Nada que ver
Señor Director:
“Como expresó el señor José Mármol, en su carta de lectores del 24 del actual, es un deber de la ciudadanía rendir homenaje a la patria, en especial en fechas patrias.
“Esto no tiene nada que ver con la situación de falta de respeto y dignidad de la Bolocco y el ex presidente de la Nación hacia nuestra bandera.”
Cristina O’Farrell de
Gutiérrez Zaldívar
CI 5.318.531
Agradecimiento
Señor Director:
“Los ocho empleados con discapacidad que trabajan en Discapanch, que es una panchería que funciona en el hall central de la estación de trenes de Retiro ex línea Mitre, generando empleos para sus pares y brindando capacitación gratuita por medio de cursos especiales, destinados a formar futuros «microemprendedores con discapacidad», con el lema «En la actualidad el autoempleo, previa capacitación, es una salida laboral posible para las personas con capacidades diferentes», quieren agradecer por este medio a Trenes de Buenos Aires SA (TBA) y al Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado (Onabe), por la ayuda y el apoyo solidario que permiten maximizar nuestra función social.
“Concretamente, TBA nos renovó el alquiler por 5 años más, y en breve nos entregará un moderno local en el marco de la remodelación del hall central de la estación Retiro, que pronto se convertirá en un importante shopping comercial.
“Y el Onabe nos acaba de adjudicar tres nuevos locales para que podamos habilitar sucursales que permitan incrementar los puestos de trabajo para personas con discapacidad.
“Queda demostrado que la unión solidaria del Gobierno, empresas privadas, organismos de la discapacidad, medios de difusión y entidades de bien público hace posible la creación de microempresas sociales con fines solidarios.
“Al dar gracias a Dios, les decimos gracias a todos, ofreciendo nuestro asesoramiento gratuito para organizar y crear microemprendimientos sociales destinados a dar oportunidades laborales a gente con capacidades especiales y/o diferentes.”
Saúl Macyszyn
Titular de Discapanch
Terapeuta laboral
macyszyn@fibertel.com.ar





