
Cartas de lectores: Nueva York, invadida; la patria robada; enormes desafíos
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Nueva York, invadida
Miles de compatriotas acompañan a la selección argentina de fútbol en los Estados Unidos, gastando miles de dólares, mientras aquí millones de personas atraviesan problemas de todo tipo, alimentarios, sanitarios, de seguridad. ¿Es posible que nuestra sociedad esté tan confundida que a quienes tienen la posibilidad de disfrutar no les importe dar una imagen que no condice con la realidad que vivimos, que nos impulsa a mendigar créditos por todo el mundo? ¿Es acaso una demostración más de la falta de empatía y humanidad que nos rodea por estos pagos, agrandando una grieta que nos destruye? ¿Nadie piensa en aquellos que nada tienen?
La esperanza en una mejoría empalidece porque la comparación con el pasado pone la vara muy baja, y se corre el riesgo de que se convierta en desesperación si seguimos siendo tan frívolos. ¡Argentina duele!
Julio Lozano
DNI 7.754.906
La patria robada
Con alguien vestido con sotana animando el coro, en la casa de Dios se escuchó entonar con emoción “¡la patria no se vende”! Es curioso, por no decir indignante. Durante 16 años “la patria se robó” y hubo pocas voces en la Iglesia que lo condenara. Como católico creyente y practicante me indigna el sacerdocio militante que pertenece a sectores políticos a los que adhiere sin ninguna vergüenza y pretende convertir las iglesias en unidades básicas.
Ricardo Commenge
DNI 10.897.651
Enormes desafíos
Desde el advenimiento de la democracia, en 1983, la situación socioeconómica del país ha empeorado considerablemente. Algunas de las variables económicas que demuestran esto son el nivel de pobreza de la sociedad y el salario promedio del país. La pobreza cuando asumió Alfonsín era del 16% y el salario promedio era de US$300. En ningún gobierno democrático se pudo bajar ese índice de pobreza y el salario promedio tuvo piso de US$150 en la crisis de 2001, con el fin del programa de convertibilidad, y un auge en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en 2015 de US$700. Claramente el sistema democrático argentino no ha servido para mejorar la calidad de vida de su gente. El factor común de todas las administraciones, independientemente del color político, ha sido el déficit fiscal, gastar por encima de las posibilidades del país, lo que nos ha llevado a recurrentes períodos de altísima inflación o de crisis de deuda. De esta manera podemos entender mejor el fenómeno antipolítica que lleva adelante Javier Milei, ganando las elecciones de 2023. La herencia recibida es angustiante en términos de pobreza, y los desafíos económicos por resolver son enormes. La sociedad le ha dado un mandato para que baje la pobreza y la altísima inflación que dejaron todos los gobiernos anteriores. En sus primeros seis meses de gobierno Milei y su equipo han mostrado logros significativos en términos macroeconómicos, luego de una fuerte devaluación de la moneda (lo que llevó la pobreza a máximos históricos) el Gobierno ha mostrado mejoras en términos de baja de inflación, recuperación de reservas internacionales del BCRA, normalización de precios relativos y, por sobre todo, el principal logro del déficit cero. El país se encuentra en un escenario nuevo, con una sociedad agobiada por los fracasos de la política y la corrupción que espera de un sistema basado en la antipolítica (anticasta) las soluciones a sus problemas. Las perspectivas son alentadoras: el gobierno quiere hacer algo distinto a lo que se ha venido haciendo. Los desafíos son muy grandes, pero los recursos naturales con los que cuentan el país son enormes y permiten la esperanza, si el Gobierno logra estabilidad macroeconómica y genera condiciones de inversión. Es la única forma en que bajará la pobreza y mejorará el salario medio de sus ciudadanos.
Virgilio Mayol
Vmayol@max.capital
En la trastienda
Escuchamos días pasados al Presidente decir, durante su visita a España: “El daño y la decadencia que causan el socialismo y populismo violento (llámese terrorismo) y que debemos evitar los dolores de estas catástrofes causadas por el hombre”. El 20 de junio pasado, día de nuestra querida bandera, dijo nuestro presidente: “No es un invento de las últimas décadas que los políticos les falten el respeto a los uniformados que ponen el cuerpo por la patria, sino una tradición lamentablemente que debemos terminar”.
Quienes dieron y siguen dando su vida por la patria aún esperan en la trastienda, llevan presos más de 20 años por haber luchado en los 70 y conseguido la luz del faro que nos ilumina. Ellos y sus familias pedimos a la política, tal cual lo transmitiera el Presidente al mundo, sean buenos pagadores y nos devuelvan la libertad que supimos conseguir.
Ana D. Magi
DNI 6.075.085
Deshidratación
Hace pocos días traté a un paciente de 96 años que comenzó a estar confuso y desconocer a su familia. Se diagnosticó como demencia de Alzheimer y se lo medicó sin tener respuesta. Por experiencias anteriores, comprobé que el paciente estaba deshidratado y tenía la albúmina en el plasma baja. En dos días, administrándole abundante agua, clara de huevo y una cucharadita de sal (con una cuchara de postre), el paciente recuperó totalmente su capacidad mental. En un estudio que publiqué en una prestigiosa revista internacional de medicina, expresé que la mayoría de los adultos mayores estaban deshidratados. Si la deshidratación era grave, tenían déficit cognitivo a veces grave. El tratamiento que describí en el último paciente recuperó la capacidad mental en forma evidente.
El mensaje de esta carta es: tengan en cuenta la deshidratación de los ancianos antes de diagnosticar demencia. Decenas de pacientes internados en geriátricos con diagnóstico de demencia simplemente están deshidratados.
Juan Carlos Parodi
DNI 4.396.466
En la Red Facebook
Descubren en Río Negro una fábrica de certificados truchos para no ir a trabajar
“Esto viene hace década”- Darío Farías
“Muy bien, a esos corruptos hay que ponerlos presos”- Rubén José Mandille
“Excelente gobernador”- Gustavo Gutiérrez
“¡Qué país! No aprendemos más”- Susana Romano
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