
Cartas de los lectores
Negar la civilización; La mejor herramienta; Giulani; Ausencia estatal; Mala comparación; Homenaje efímero; el Papa y la economía; Rock en el 2 de abril
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Carta de la semana
Negar la civilización
Quienes desde hace muchos años venimos llamando la atención sobre los graves problemas de seguridad solíamos ser denostados como reaccionarios por el oficialismo, empeñado en ver esos problemas como un tema de la derecha. Es curioso que una corriente política que cree representar a los más necesitados ignore que son éstos, precisamente, los que más sufren las consecuencias de la inseguridad. No hacía falta ser visionarios para advertir, como lo hacíamos, que el abandono por parte del Estado de la más esencial de sus funciones traería aparejadas formas de autoprotección de algunos sectores sociales desarrolladas al margen de la ley.
Ese sombrío futuro ya llegó. El temor se ha extendido como una mancha de aceite hacia todos los confines de la comunidad. De ese sentimiento son hijos la indignación, la furia y, a veces, la irracionalidad en la respuesta. La responsabilidad del gobierno nacional en este como en casi todos los campos de las políticas públicas es clara y manifiesta.
Sin embargo, no pueden admitirse ni relativizarse los linchamientos. Una cosa es que el afectado por un delito ejerza su legítima defensa, aun empleando para ello, en el contexto dscripto, medios que excedan la estricta proporcionalidad que exige la ley. Otra, muy distinta, es la acción de quien, sin ser una víctima, agrede salvajemente a una persona reducida e inmovilizada porque alguien le dijo que es un delincuente.
La justicia por mano propia es la negación de los principios más elementales de la civilización. Constituye un regreso al estado de naturaleza y la ruptura del contrato social, sin el cual rige la ley del más fuerte. Atribuyamos las responsabilidades políticas que corresponden, pero no dejemos de condenar esos actos de barbarie, de los que sólo puede surgir más inseguridad y más violencia.
Jorge R. Enríquez
jrenriquez2000@gmail.com
La inseguridad
La mejor herramienta
Ningún linchamiento se justifica. Se trata de una reacción social brutal, con ensañamiento, alevosía, con superioridad numérica de sus autores y, por tanto, absolutamente repudiable y merecedora del pertinente reproche penal. Sin embargo, es menester analizar profundamente las razones de su existencia. La sociedad argentina está (estamos) cansada, harta, intolerante y reacciona -del peor modo- frente a la vergonzosa pasividad de la dirigencia política de turno que lleva más de 30 años postergando medidas de política criminal tendientes a combatir la delincuencia que, por cierto, recobró un crecimiento exponencial.
Contamos con un Código Procesal Penal que no se aplica correctamente, la policía carece de medios idóneos, padecemos una doctrina judicial garantista permisiva, hay jueces que exageran inadecuadamente el otorgamiento de excarcelaciones, salidas transitorias, probation, juicios abreviados que conspiran contra la aplicación de un castigo punitivo razonable. Tenemos un Servicio Penitenciario Federal claramente deficiente que permanentemente nos asombra por la fuga de sus presos y tampoco cumple con la finalidad de resocialización. Los índices de reincidencia aumentan estrepitosamente y, lo que resulta peor aún, hay jueces de altísima jerarquía institucional que pretenden su eliminación adoptando teorías dogmáticas sólo aplicables en otros países del Primer Mundo. No somos Suiza. Es imperioso ejecutar un plan integral que combata la delincuencia en todos sus órdenes. Pero además, y por sobre todas las premisas, debemos reafirmar que "la educación" en las escuelas y colegios es la herramienta más importante con la que contamos para ganar esta batalla que estamos perdiendo hace varios años, todas las mañanas.
Rafael Cuneo Libarona
rafael@estudiocuneolibarona.com
Giuliani
Al llamar chanta a Giuliani, el juez de la Corte Eugenio Zaffaroni demuestra un lamentable desconocimiento de la gigantesca tarea cumplida por el ex alcalde de Nueva York para combatir la delincuencia, la prostitución, el tráfico de drogas y otras lacras, convirtiendo a esa ciudad en un lugar más seguro y agradable para sus habitantes.
Ashod Shislian
DNI 18.893.566
Ausencia estatal
Me gustaría por este medio solicitarle a la señora Presidenta que no nos aleccione sobre la violencia, ya que ella y Néstor Kirchner han sido las usinas generadoras de confrontación más activas durante los últimos diez años. También desearía que no nos aleccionara sobre la inclusión social, que es la que permitiría disminuir esa violencia, cuando su administración ha engañado a la población cautiva que dice proteger con dádivas que pretenden ser inclusivas cuando lo que en realidad se necesita es empleo digno y oportunidades reales para todos aquellos que decidan aprovecharlas trabajando y estudiando.
El Estado omnipresente creado por el kirchnerismo está en todas partes y mal, pero, llamativamente, se ausenta en las tres áreas en donde su presencia es indispensable: educación de calidad, seguridad eficiente y un sistema de salud confiable.
María Inés Reboredo
DNI 17.598.081
Mala comparación
Vivimos en un mundo de comunicaciones, en el que la utilización de comparaciones históricas confunde cuando no se conoce el verdadero motivo de lo que sucedió. Frente a la escalada de robos que día tras día confirman la inseguridad, frente a la impunidad, a la trama entre delincuentes y policías para robar y quedar en libertad; a una Justicia que ampara a menores con sus leyes que invitan a reiterar delitos; frente al cobijo que el poder político da a muchos funcionarios vergonzantes, pregunto: ¿a título de qué la Presidenta utiliza la frase "no queremos ninguna Noche de los Cristales Rotos" para comparar la justicia por mano propia de ciudadanos hartos ante robos por doquier con las hordas nazis de 1938?
No justifico la reacción de los vecinos, pero compararla con La Noche de los Cristales Rotos es una ofensa para los que la padecieron y para los que reaccionando fuera de la ley padecen la inseguridad cotidiana ante el abandono de quienes deberían defendernos. La Noche de los Cristales Rotos fue algo totalmente organizado para producir masivamente el anuncio del odio hacia los judíos contra sus propiedades y personas. No fue un acto individual como es un robo oportuno por rateros. Fue el puntapié inicial de la aniquilación judía que luego fue sistemáticamente organizada. ¿De qué Noche de Cristal posible habla la Presidenta? No es nada nuevo saber que cuando las turbas actúan con venganza y en este país, donde de cada tres personas tres sufrieron ataques contra su seguridad, las medidas para detenerlas son insuficientes, todo es posible. La Noche de los Cristales rotos sucedió con un gobierno elegido por su pueblo bajo una ideología nefasta y discriminatoria. Lo dicho por la Presidenta habla de una peligrosa ignorancia, habla de la banalidad del mal, en boga a partir del film sobre Hanna Arendt.
Señora Presidenta: yo he convivido con gente que padeció La Noche de los Cristales Rotos. Esa gente hasta hoy sufre pesadillas. Usted, que monopoliza el uso de los derechos humanos, no debería comparar a los cansados vecinos a los que el abandono del Estado transforma en lo que nadie quiere ser, con los nazis, ni a los ladrones con aquellos judíos que fueron víctimas de un sistema orquestado.
Martha Wolff
marthawolff@fibertel.com.ar
Homenaje efímero
La Presidenta presentó recientemente un nuevo billete de 50 pesos.
Es lamentable que se pierda el tiempo con un billete de ese valor en homenaje a las islas Malvinas, ya que con la depreciación de la moneda, en poco tiempo desaparecerá y el homenaje será efímero. Se pierde una gran oportunidad de realizar el mismo homenaje y emitir un billete de 200 o 500 pesos, que realmente es muy necesario. Es decir, hubiera sido un reconocimiento de mucho más valor y de mucha más utilidad en la vida cotidiana.
Nos estamos quedando sin billetes circulantes para las transacciones diarias y la oportunidad perdida no se vuelve a presentar.
Roberto J. Billinghurst
robertojbill@hotmail.com
El Papa y la economía
El papa Francisco difundió su ideario económico, y manifestó: "La teoría del derrame, jamás confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad y los mecanismos sacralizados por el sistema (de libre mercado)".
Humildemente quisiera desarrollar un argumento que, sólo por sus verdades estadísticas, afirma un concepto diferente referido al estudio del "derrame" realizado en 1954 por el economista Simón Kuznets y que ha tenido, en su momento, una amplia repercusión. A comienzos del siglo XX (año 1900) existían en el mundo 1000 millones de personas de las cuales cientos de millones en China, India, África, América del Sur y en la misma Europa eran indigentes, pobres y analfabetas. En los comienzos del siglo XXI (año 2000), con dos guerras mundiales atroces y varias revoluciones comunistas igualmente sangrientas, la población mundial se amplió a 6000 millones de habitantes.
El único sistema económico que posibilitó, en solo 100 años, la absorción de 5000 millones de bocas adicionales a alimentar, cuerpos a vestir y organismos a sanar fue, y todavía lo es, el sistema de libre mercado que demostró con contundencia el fracaso de todos los sistemas estatistas y marxistas. Cuba es hoy el último de los mohicanos que acaba de votar por "unanimidad" la aceptación de capitales extranjeros privados para que "derramen" su productividad sobre la anquilosada economía estatista, defendida a capa y espada durante 55 años de revolución marxista.
Víctor Zajdenberg
viczaj2@yahoo.com.ar
Rock en el 2 de abril
El 2 de abril pasado rendimos homenaje con dolor a los veteranos y caídos argentinos en la Guerra de Malvinas. Ese mismo día, feriado por cierto, se eligió para un festivo megaconcierto de rock en el Hipódromo de San Isidro, con bandas nacionales y extranjeras, al cual asistieron miles de jóvenes argentinos, muchos de los cuales hoy tienen la edad que tenían nuestros mártires de guerra. No estoy en contra de estos eventos, es más, cada tanto asisto para disfrutarlos. Pero ¿no fue inoportuna la fecha?
Jorge del Campo
DNI 14.621.894






