
La bandera llora, Esteban Bullrich y economía en negro
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Denuncias en las cuales donde se pone el dedo sale pus hay cientos, pero... ¿cuándo va a pasar algo?
Atilio Peña
DNI 8.259.974
¿Qué pasó?
El 10 de julio de 2020, el Presidente anunciaba por Twitter que acababa de recibir en Olivos al gerente general de la farmacéutica Pfizer y al director científico de la Fundación Infant. Orgulloso, explicaba que la Argentina era el único país en la región donde se llevaría a cabo una de las fases de prueba para la vacuna que se encontraba desarrollando la farmacéutica Pfizer contra el Covid-19. Al escucharlo, unas cuantas personas nos sentimos movilizadas a participar en esa prueba, creyendo en la importancia de avanzar en posibles soluciones para combatir la terrible pandemia que nos azotaba y aún nos azota. Así, acudimos al Hospital Militar Central varias veces para cumplir con los pasos que requería y aún requiere la prueba anunciada por el Presidente. Nos movió la necesidad de colaborar con una posible solución y sobre todo entender que, de ser exitosa, la vacuna le llegaría lo antes posible a buena parte de la tan golpeada comunidad médica de nuestro país. La vacuna fue exitosa, pero al día de hoy solo se ha podido distribuir entre los pocos que colaboramos con la prueba. Resulta muy frustrante que el esfuerzo de tantos médicos que uno vio trabajando en una organización fantástica, que no dejaba nada al azar y cuidó en todo momento de nosotros, los voluntarios, haya caído en saco roto. De hecho, muchos jóvenes médicos que aún hoy trabajan en la prueba Pfizer no han podido recibir esta vacuna. ¿Qué pasó, señor Presidente? ¿Qué malentendido o negociación frustrada con el laboratorio puede ser más importante hoy, a la vista del drama que nos rodea, que haber logrado esas benditas vacunas para nuestros médicos mucho antes que cualquier otra que apareció más tarde? ¿Qué justificación cree tener, señor Presidente, para que esas vacunas hayan ido a parar al Uruguay, que no participó en la prueba?
María Sofía Rawson
Voluntaria en la prueba de la vacuna Pfizer Covid-19
DNI 12.892.551
Una sola cosa
Las razonables medidas sanitarias de precaución hacen que muchas personas no cobren su diario jornal porque no pueden ir a trabajar. Lo que no es razonable es que esas medidas sean impuestas por funcionarios que no se descuentan ni un solo día de sus salarios, compartiendo con ese gesto solidario, aunque sea parcialmente, el ayuno forzoso. Propio del espartano rigor con el que tratan a sus compatriotas, con la intención de protegerlos. Convirtiendo así peste, miseria e injusticia social en una sola cosa.
Guillermo Bellotti
DNI 4.513.476
La bandera llora
Soy padre de cuatro niños que hace más de un año no pueden ir al colegio. Junto con mi esposa interpusimos acción de amparo ante el Tribunal Federal de San Martín, subrogantemente a cargo del doctor Osvaldo Papavero. En 24 horas resolvió su incompetencia por sostener que no había en juego normas federales y ordenando la inmediata remisión al fuero ordinario de San Isidro. Es decir, se sacó el tema de encima, pese a que están demandados el Estado nacional y el provincial por los DNU dictados. El 28 de abril, el Juzgado de San Isidro también se declaró incompetente y ordenó la remisión al Juzgado de San Martín, iniciándose una contienda de competencia que será elevada a la CSJN. Mientras todo ello ocurría, interpusimos recurso de apelación, lo que rechazó sin mayor dilación ni fundamento jurídico. Me pregunto por qué nadie está dispuesto a ocupar el lugar que le toca. Que alguien me diga cómo hago para explicarles a mis hijos que durante toda mi vida escolar a las 7.30 he cantado con emoción a “la bandera de la patria mía, del sol nacida que me ha dado Dios”.
En este silencio sepulcral que nos rodea, quienes deben asumir responsabilidades no lo hacen, y la bandera llora porque miles de niños ya no le cantan como pudimos hacerlo nosotros durante toda nuestra formación escolar.
Alejandro Rogers
DNI 27.240.508
Esteban Bullrich
Qué maravilloso ejemplo el del senador Esteban Bullrich, que ha consentido seguir en su banca en la Cámara alta a pesar de la compleja enfermedad que sufre: esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Bullrich es un líder que hay que seguir; se lo ha ganado con esta corajuda aceptación de lo que sufre y con su patriota aspiración de seguir representando a los ciudadanos de la provincia de Buenos Aires como senador de la república.
Muchas gracias, Esteban Bullrich, estábamos angustiados y perdidos en la oscuridad más cerrada y usted nos acaba de encender una luz de esperanza. Ahora sí vemos con claridad cuál es el camino que debemos seguir para salvar a la república de esa delincuencia institucionalizada que denunciamos. Es el camino que usted nos muestra con su excepcional ejemplo y que se construye con aceptación, humildad, coraje, entrega, voluntad, trabajo, honestidad, patriotismo y amor a Dios.
Estimado senador, muchísimas gracias. Ya lo estamos siguiendo y acompañando.
¡Viva la patria!
Bernardo M. Clément
bc.arquitectura2@gmail.com
Economía en negro
En su carta, el lector Molina Nelson se sorprende de que los materiales y la mano de obra de la construcción sean todos sin factura. No es solo este rubro el que no factura, basta con ir a algún bar o restaurante, le traen un “comprobante no válido como factura” al pedir la cuenta. Tampoco los dueños de las innumerables verdulerías dan ningún comprobante oficial de sus ventas, y ni siquiera tienen débito, obligatorio desde hace ya largo tiempo. La economía en negro es la constante desde hace ya mucho. Nadie la controla. El único control es para los que sí pagan sus impuestos, y que son constantemente perseguidos, justamente para mantener a los que evaden alegremente.
María Silvia Marzinelli
msmarzineli@gmail.com
En la Red Facebook
Hisopados en Ezeiza, un negocio millonario
“¿Habrá alguien que investigue esta maniobra, claramente delictiva?”- Nene González
“¡Se afanaron las vacunas y ahora te afanan por los hisopados!”- José Alberto Carrizo
“Nada nuevo, mismos métodos”- María Belén Comendatore
“Esto sin dudas es un negocio del Gobierno. ¿Pero la Afip no investiga estos casos?”- Ana María Rossi
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