
Cartas de lectores
Una buena idea. ¿Es ético? Tesoros sumergidos. Los sulkys. Conmovida. Se está a tiempo.
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Señor Director:
"La finalidad de estas líneas es felicitar al nuevo gobierno (presidencia de la Nación), por la idea de combatir el consumo de drogas mediante el slogan: "Maldita cocaína", que actualmente se publicita mediante afiches en las calles.
"Obviamente, mi ponderación no apunta a lo que se dice sino a la oportunidad y forma en que se lo dice. Así, sin caer en la fácil crítica personal, extrae de un episodio triste para todos los argentinos su único aspecto positivo: la droga pone de espaldas a cualquiera.
"Actualmente, la droga, como si se tratara de un producto comercial es objeto de marketing, desplegándose nuevos métodos de captación de clientes. Por ello, sin perjuicio del tratamiento penal que se le pueda dar, también se requiere combatir este flagelo social por medio de prácticas modernas que desestimulen el consumo de drogas, que generen anticuerpos contra la sola mención de la palabra.
"En este aspecto, la publicidad juega un papel muy importante, sobre todo cuando, como en este caso, sin opinar sobre la situación personal, nos deja un claro y preventivo mensaje: Nadie es invulnerable a la droga."
Guillermo Vidal Albarracín
vidal@balarrscival.com.ar
¿Es ético?
Señor Director:
"Me gustaría que algún funcionario pudiera explicarme lo siguiente: ¿Es ético que al señor Luis Eduardo González, que cobra más de $5000 como empleado de la Anses en la provincia de La Rioja, se le pague una jubilación de privilegio de $ 1890?
"Conociendo la gran cantidad de "privilegiados" que existen, debería entender que es muy sencillo el trámite por seguir para obtener un beneficio; pero, en mi caso, la realidad es otra.
"Tengo 36 años; por un problema de nacimiento me veo imposibilitado de caminar. Desde hace varios años estoy realizando gestiones para que se me otorgue una pensión no contributiva, pero hasta el momento las innumerables trabas impuestas son insalvables.
"Por último, me pregunto: ¿A cuántas personas se podría favorecer si los encargados de distribuir tales beneficios tuvieran una moral acorde con el cargo que desempeñan?"
Roberto Cárcamo (h.)
Av. Las Heras 3874, Capital
Tesoros sumergidos
Señor Director:
"Confiamos, por medio de estas líneas, en poder concluir el debate sobre el tema de tesoros sumergidos del cual hemos participado en esta sección del diario La Nación .
"Quisiéramos comentar el argumento principal que sostiene la reciente carta del señor Cabrera (5/1): Que los gobiernos, especialmente aquellos de países en desarrollo, no están en condiciones de financiar costosas expediciones de búsqueda de barcos hundidos ya que poseen necesidades mucho más prioritarias y urgentes, en tanto que inversores privados sí pueden hacerlo arriesgando capital a cambio del beneficio de poder apropiarse de un considerable porcentaje de los objetos antiguos o metales preciosos hallados.
"En primer lugar, no siempre la investigación de barcos hundidos es tan costosa como se suele creer, cientos de naufragios en el mundo están en zonas costeras y relativamente accesibles, por lo que es posible estudiarlos con recursos humanos, logísticos y tecnológicos de costo equiparable a cualquier investigación arqueológica terrestre.
"Esto significa que todavía hay mucho por hacer en arqueología subacuática sin necesidad de invertir millones de dólares ni hacer fabulosos despliegues tecnológicos. Aun así, sin embargo, es cierto que los gobiernos pueden no estar en condiciones de financiar trabajos de arqueología subacuática con la intensidad y el ritmo que la comunidad desearía para poder conocer su patrimonio y disfrutar de él y, en ese caso, la participación privada es fundamental, pero eso no implica que el precio que debamos pagar por la "ayuda" privada sea perder parte de ese patrimonio (el señor Cabrera remarca que "más vale tener el 50% de algo que el 100% de nada").
"Hay muchos ejemplos donde el apoyo privado a la arqueología (y a diversas actividades científicas y culturales) se realiza por otros estímulos, tales como exenciones impositivas, ganancias económicas derivadas de todo tipo de regalías y merchandising (videos documentales, libros, folletería, venta de réplicas arqueológicas, etcétera) o simplemente buena imagen empresarial. Insistimos, no hace falta que los inversores privados nos quiten parte de nuestro patrimonio cultural para que tengan interés en ayudarnos a recuperarlo y estudiarlo.
"Por último, el señor Cabrera cita el ejemplo local de los trabajos en la corbeta inglesa HMS Swift hundida frente a Puerto Deseado, mencionando su magro presupuesto oficial, lentitud y escasos resultados.
"Aparentemente, el señor Cabrera desconoce que, además del subsidio oficial de la Secretaría de Cultura y Comunicación y el Conicet, la investigación de la corbeta Swift ha contado y cuenta (de diversas maneras y por varias razones) con el apoyo de la Fundación Antorchas, la empresa Perez Companc SA, la embajada británica en la Argentina, la fundación inglesa The Magic Penny Trust, las empresas de buceo Casa del Buceador y Rent a Diver, y las empresas de Puerto Deseado Pesquera Santa Elena y Arbumasa. A eso se suma el valioso apoyo logístico de la Prefectura Naval y la Armada Argentina. Esa conjunción de esfuerzos ha permitido, en poco más de un año, producir resultados como decenas de publicaciones (científicas y de divulgación general), charlas y conferencias. También hay una exhibición permanente sobre la corbeta Swift en el Museo Mario Brozoski de Puerto Deseado, donde se alberga la totalidad de las piezas arqueológicas rescatadas (más de 200). Los resultados no aparecen tan escasos. Y en cuanto a la lentitud, recordemos que se trata de un trabajo científico y no de una ávida extracción de objetos valiosos.
"Sepamos entonces que es posible, aun en países en desarrollo, proteger el 100% del patrimonio arqueológico. Además, las generaciones futuras tienen el pleno derecho a recibir ese legado."
Dra. Dolores Elkin
Investigadora Conicet-Inapl
y Univ. Nacional del Centro
Dra. Diana Rolandi
Direc. Int. Nac. de Antropología
y Pensamiento Latinoamericano
Los sulkys
Señor Director:
" En "Crónicas del país" ( La Nación 17/1), su enviado especial Martín Rodríguez Yebra nos relata en forma amena e interesante el nacimiento de Cariló.
"Como dato anecdótico me tomo el atrevimiento de agregar que efectivamente allá por la década de los años sesenta el tren llegaba hasta la estación Juancho y allí nos aguardaban los legendarios y simpáticos "sulkys" que por caminos de tierra y arena nos transportaban hasta Pinamar, que ya era en esos tiempos un importante centro turístico."
Juan A. Villaverde
Malabia 2985,Capital
Conmovida
Señor Director:
"En "Desafíos", suplemento de La Nación del 4 del actual, se reeditó parte de la serie sobre "la herencia del siglo": las cuestiones fundamentales que el país no ha logrado resolver. Esto me permitió disfrutar nuevamente de artículos excelentes de Félix Luna, Van Gelderen, Jaim Etcheverry, Jorge Vanossi, M. Aguinis, Morales Solá y otros.
"Sin embargo, ahora, cuando la sombra de la corrupción nos lastima, deseo destacar la columna de José Claudio Escribano "Hacia una ética de la responsabilidad", cuya introducción es un breve texto del libro "En defensa de la política", del británico Bernard Crick: "La primera responsabilidad de un gobernante es preservar el Estado en beneficio de los que han de venir atrás". Se refiere luego al llamamiento de los obispos en Francia a "Rehabilitar la política", y más adelante: "La Argentina requiere de una administración más reducida, más capacitada, más honesta y, por sobre todo, con mayor autoestima de todos sus miembros".
"Como hija de un político idealista y honrado, habiendo querido yo serlo y acompañar a quienes lo fueran en mi modesta militancia y actividad pública, este artículo me conmovió.
"Deseo felicitar al doctor Escribano y a La Nación . No sólo el enfoque del tema es acertado, sino que lo aprecio como una advertencia señalada con generosa y poco frecuente comprensión de las dificultades de "la intensidad de la lucha política".
"Por sobre esa comprensión hay un reclamo hecho con exigencia noble y sin soberbia. No exenta de belleza y convocante es además la frase dirigida a políticos, en general, y funcionarios: "¡Hay que hacerles sentir la dignidad del oficio de velar por el interés público!".
"Al margen de mi apreciación sobre este artículo me permito expresar que, a mi entender, el Presidente de la República hasta hoy ha logrado elegir sus funcionarios según esa consigna que es también lema de su vida y la de muchos que, como electores, correligionarios, funcionarios y amigos, lo acompañan. Interpreto que el pueblo, en su mayoría, lo advierte.
"Quiera Dios que así sea para bien de la Patria."
Ruth Monjardín de Masci
Diputada nacional (MC)
CC19 Luján 6700 (Bs. As.)
Se está a tiempo
Señor Director:
"Los principales cambios que los argentinos han visto en los últimos años se concentran en la privatización de servicios antes en manos del Estado nacional y/o provincial. Este esquema, juntamente con el plan de convertibilidad, dio en los primeros años de la anterior gestión una estabilidad que permitió el flujo de capitales a la Argentina con sus consiguientes beneficios. Buena parte de la inversión estuvo entonces concentrada en actividades relacionadas con el consumo interno.
"Sin embargo, en ese proceso no se produjeron los cambios estructurales esenciales para hacer de la Argentina un país sólido, estable y, por lo tanto, confiable. El Estado nacional así como los Estados provinciales siguieron gastando más de lo que se podía, endeudando al país a niveles incompatibles con su realidad presupuestaria, juntamente con una probada incapacidad ética y profesional para manejar los fondos recaudados de los contribuyentes.
"Como consecuencia de la incapacidad del Estado para ampliar la base de contribuyentes y cobrar así los impuestos originados en trabajo y sobre las ganancias obtenidas por las sociedades, se ha recurrido sistemáticamente a aplicar impuestos al consumo, lo que ha llevado a que hoy en la Argentina, en general, todos los precios de los productos y servicios estén distorsionados por la carga impositiva. Adicionalmente, los municipios y Estados provinciales han recurrido en los últimos años a modificaciones indiscriminadas respecto de las valuaciones fiscales de las propiedades inmobiliarias para recaudar más impuestos.
"Con este entorno, la Argentina efectúa un nuevo cambio de gobierno. Las nuevas autoridades lanzan un plan anclado a un paquete impositivo recesivo e injusto intentando con ese paquete cerrar las cuentas fiscales y asumiendo que dichas medidas, juntamente con los aumentos de precios, resultado de la implementación de otros impuestos a la comercialización de bienes y servicios, no tendrán impacto en el poder adquisitivo de las personas, ya que sólo afectaría a su supuesta capacidad de ahorro. Los hechos demostrarán que el consumo en general se verá resentido y que las empresas se verán igualmente afectadas. De confirmarse, veremos las consecuencias habituales para estos casos, como son el cierre de empresas y despidos masivo.
"Ese paquete impositivo tiene como destino exclusivo sólo a aquellos que ya vienen pagando impuestos. La Justicia argentina debería espontáneamente, en nombre de la supuesta equidad de las leyes, advertir al Ejecutivo y al Legislativo sobre estos desvíos para proteger a las personas físicas o jurídicas de este tipo de avasallamiento. Violándose los principios de equidad y justicia es seguro que la Argentina seguirá perdiendo inversiones genuinas que generen empleo.
"El plan recientemente anunciado que afecta directamente a los individuos y directa e indirectamente a las empresas, tiende a generalizar la pobreza en la Argentina.
"Todavía se está a tiempo para modificar el programa recesivo e inflacionario recientemente anunciado. El nuevo gobierno cuenta con un presidente con gran motivación que quiere hacer las cosas bien y entre sus colaboradores hay profesionales que pueden promover un plan que definitivamente ataque los verdaderos males de la Argentina sin tener que recurrir al tradicional facilismo de sacarle más a los que ya pagan."
Lic. Henry A. Ulled
Grecia 3644, Capital






