Cómo evaluar a Macri

Alejandro Poli Gonzalvo
Alejandro Poli Gonzalvo PARA LA NACION
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12 de diciembre de 2016  

Cuando se cumple un año de gestión del presidente Macri es oportuno preguntarse cuáles deberían ser los parámetros para evaluar sus resultados.

Cómo evaluar a Macri
Cómo evaluar a Macri

En materia económica y social, la acción de gobierno se ha dirigido a liberar las numerosas trabas que arrastraba la economía argentina, buscando que el motor de la reactivación sea la inversión del sector privado. A la par de este enfoque de mercado, ha incrementado los planes de ayuda social y reparado la deuda con los jubilados, siguiendo una política de corte peronista. El cruce de estas dos fuerzas en apariencia contradictorias ha producido resultados ambiguos, que reciben críticas de economistas ortodoxos por el incremento del déficit fiscal y la inflación, y de sectores de izquierda por el aumento de la pobreza y el desempleo. Esta política gradualista ha sorteado los riesgos de una crisis social y política de proporciones, que se hubiera presentado en el caso de aplicarse políticas de shock.

Un problema prioritario para los argentinos es la inseguridad. En este punto, la diferencia con el gobierno anterior es que se reconoce la gravedad del problema así como su origen multicausal. En línea con este reconocimiento, están en marcha una serie de iniciativas legales sobre la Justicia, el narcotráfico, los códigos procesales y las fuerzas de seguridad, que por primera vez en años tienden a proteger a las víctimas y sancionar a los delincuentes. Se trata de un cambio de fondo que llevará años plasmar pero que sin acometerlo sería imposible reducir la inseguridad.

No se puede aludir a la Justicia sin reconocer el enorme avance que se ha hecho en el juzgamiento de delitos de corrupción de funcionarios kirchneristas de una magnitud que no deja de sorprender a los ciudadanos. La promesa del gobierno de no tolerar la corrupción es uno de los puntos altos de Cambiemos.

Se podría también mencionar el rubro de obra pública, en el que se puso en marcha el Plan Belgrano, destinado a mejorar la infraestructura de 10 provincias del Norte y se inició un ambicioso plan de obras en todo el país, buscando repetir uno de los logros reconocidos de la gestión de Macri en la ciudad de Buenos Aires.

En el campo internacional, el Presidente ha recuperado la imagen del país en el exterior, recibiendo elogios en las capitales más importantes del mundo y facilitando así las condiciones para que se reanude el flujo de inversiones que la Argentina requiere.

Un capítulo de especial trascendencia es la reforma política, que tuvo un hito en la sanción de la ley que elimina la reelección indefinida de intendentes, concejales y legisladores de la provincia de Buenos Aires, pero que a nivel nacional ha sido frenada en el Congreso por un grupo de gobernadores peronistas anacrónicos que defienden sus privilegios.

Finalmente, se aprobó la ley de Acceso a la Información Pública, reclamada durante años para una eficaz protección de un derecho fundamental de los ciudadanos en un régimen democrático.

En este apretado balance, el peso de los factores económicos y de la inseguridad, que todavía no evidencian mejoría, constituyen un lastre y ocultan las tendencias positivas en otras áreas de gobierno. Sin embargo, para evaluar el primer año del gobierno de Macri existe una posibilidad que no se basa en tal o cual aspecto de la gestión sino en observar en perspectiva el funcionamiento de las instituciones de la República en un clima de diálogo y búsqueda de consensos inéditos desde la restauración de la democracia. La debilidad parlamentaria de Cambiemos y la dispersión del peronismo han creado una circunstancia política sin antecedentes, que el oficialismo y la oposición por momentos han sabido aprovechar en beneficio de la aprobación de leyes fundamentales y de crear un clima propicio para la llegada de inversiones.

Aún así, nada de esto sería posible sin la madurez política que exhiben los argentinos, superior a la de las clases dirigentes, una madurez que sostiene un clima de expectativas favorables acerca del futuro del país a pesar de los problemas que soportan a diario.

En conscuencia, para evaluar el primer año del gobierno de Macri habrá que medir el grado en que logra mantener la confianza de los ciudadanos en un proyecto colectivo que signifique un cambio irrversible con respecto al pasado. Si tiene éxito, en términos de Ortega la nueva política reemplazará a la vieja política y una trayectoria histórica de corte institucional se habrá afianzado entre nosotros.

Historiador, miembro del Club Político Argentino

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