
¿Contenidos o conocimientos?
Por Antonio M. Battro
1 minuto de lectura'
El uso de Internet en la educación está provocando cambios profundos en la dinámica de la enseñanza y del aprendizaje. Se trata de una herramienta absolutamente novedosa y a veces no tenemos suficientes pautas para describirla y evaluarla. Estas carencias conceptuales y prácticas nos llevan, a veces, a utilizar términos que provienen de la era pre-digital sin prestar mayor atención al cambio profundo de su significado en la red.
Por ejemplo, se habla con frecuencia de "poner contenidos educativos" en la red. El término "contenido" proviene del mundo de los libros, de los videos, de la televisión, de los programas de estudio, y debería ser re-interpretado en el campo digital.
Tomemos el caso de un curso tradicional de geografía: se puede perfectamente "poner un mapa en Internet" pero la tecnología digital permite dar un paso más, a saber, instalar un sistema de mapas satelitales online, controlar a distancia sensores ubicados en el terreno, utilizar cámaras de fotos y videos digitales (webcams) en lugares remotos, observar las variaciones de luz y sombra sobre la Tierra según los husos horarios, etc. Nada de eso es posible en un mapa impreso ni en un video. Lo mismo puede suceder en todas las demás disciplinas. Para lograrlo será preciso aguzar el ingenio digital y romper con viejos hábitos.
También se habla de "conocimientos" en la red. Esta segunda alternativa merece un análisis más profundo. En realidad, los conocimientos están en las mentes y no en los objetos, no están en la tinta de un libro ni en los bits de un soporte digital. De la misma manera que, en sentido estricto, sería impropio afirmar que una biblioteca "guarda conocimientos" o que la música "está en una partitura" tampoco deberíamos afirmar, sin más, que "ponemos conocimientos" en Internet.
El conocimiento genuino en Internet se encuentra en el diálogo entre personas, no reside en textos almacenados sino en la interacción humana. Los hipertextos, además, establecen sólidos puentes con la vida real. Una referencia bibliográfica nos permite saltar a un foro de expertos sobre el tema. Un clic en un museo virtual nos invita a participar en una visita guiada. Los ejemplos son tan variados como los conocimientos que buscamos.
En definitiva, nada impide utilizar los términos "contenidos" o "conocimientos" para denotar lo que "está en la red", pero Internet es mucho más que una enciclopedia infinita y despersonalizada, es un medio extraordinario para comunicarse con las personas, con sus ideas y sus proyectos. Hemos adquirido un nuevo grado de libertad, hemos abierto un nuevo espacio y debemos aprender a recorrerlo con la mayor creatividad y alegría.
Los interesados en comunicarse vía correo electrónico con el autor, pueden hacerlo a la siguiente dirección:
( aprenderhoy@lanacion.com.ar)




