
Crónica de viaje hecha literatura
Todo está allí, en la mirada. Los ojos se posan sobre el paisaje y los objetos y las personas, pero son ojos jóvenes y frescos que descubren aquello que para el resto es invisible u oculto. Hebe Uhart es viajera, jamás turista, y ha hecho de la experiencia de viaje y de la crónica literatura. Hace muy poco fue distinguida por su trayectoria por el Fondo Nacional de las Artes, pero es el halago de sus colegas el que la conmueve. Elvio Gandolfo, uno de los primeros en prestar atención a su obra, la puso en su lugar: "Se encuentra entre aquellos escritores donde un modo de mirar produce un modo de decir, un estilo: Eudora Welty, Felisberto Hernández, Mario Levrero, Juan José Millás, Rodolfo Fogwill o Clarice Lispector".
Una parte de su obra ha sido ahora reeditada al tiempo que se conoció De la Patagonia a México (Adriana Hidalgo), que centra su atención en las comunidades indígenas. Pero no hay aquí afán antropológico: a Hebe le interesan las personas y el rumor que ella -la mirada penetrante y el oído finísimo- sabe escuchar en el interior de cada una de ellas.







